Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Lasso enterró el caudillismo con nombre y apellido

en Conexiones4P/Elenfoque/Lainfo por

Guillermo Lasso ofició durante su inauguración un entierro sin mencionar el nombre de quien era el difunto. Ni siquiera los que debían ser sus dolientes se dieron cuenta de asistir al entierro de alguien que, para ellos, es lo más cercano a la divinidad. Fueron tantos, sin embargo, los datos, alusiones, pistas, señales y conceptos que lanzó el flamante presidente, durante su discurso de inauguración, que bastaba un poco de atención para saber que el muerto al que enterró tiene nombre y apellido: Rafael Correa.

Como preámbulo para oficiar ese entierro, Lasso articuló un discurso en el que describió al fenómeno del caudillismo, al que colocó como antípoda de la democracia liberal que él dice traer de vuelta al Ecuador. Fueron tan claras las alusiones que tejió, que prácticamente hizo un identikit del expresidente: lo describió como aquel personaje al que le “dedicaron obsceno culto” y quien fue considerado como un “mesías que supuestamente todo lo sabe, lo que está bien y lo que está mal, lo que nos conviene y lo que nos perjudica. Un iluminado que actúa y piensa por todos, que tiene todas las preguntas y todas las respuestas».

Como en cualquier honra fúnebre que se respete, no sólo trazó el perfil del muerto sino las creencias y las conductas que tenía. Se entiende que Lasso haya hecho una descripción del caudillismo para luego hablar, casi de forma repetitiva, de las bondades del credo político que asegura que llega a instalar: el de la democracia liberal que defiende libertades, la independencia de poderes y la alternancia en el poder. No en vano, el presidente entrante mencionó tres veces la palabra “republicanismo”, dos “republicana” y otras dos “republicano”. Es decir que, en al menos siete ocasiones, se refirió al tema de la república como el concepto que, según él, ha sido traicionado por políticos caudillistas… Como Correa evidentemente.

Lasso ofició de sepulturero desde el inicio de su discurso. «Todo esto cambia este 24 de mayo. En este Gobierno que hoy nace, en este nuevo siglo de republicanismo que estamos a punto de arrancar, termina la era de los caudillos».

Discurso de inauguración de Guillemo Lasso.pdf

La referencia al caudillismo había aparecido en el discurso como una respuesta a un paquete de preguntas que él mismo planteó pero que tienen que ver con un único tema: el de la pobreza en un país que es rico en recursos naturales; es decir, el eterno conflicto del que Humboldt ya habló a principios del siglo 19 a propósito del Ecuador cuando sostuvo que los ecuatorianos «viven pobres en medio de incomparables riquezas». De acuerdo con la respuesta que él mismo hizo a sus preguntas, Lasso dijo que aquello ocurre porque los líderes le han fallado a sus pueblos por la «sencilla razón de que traicionaron nuestros principios fundacionales”.

Las referencias al muerto fueron diversas. «La experiencia nos dice que quienes buscan todo el poder, luego terminan buscando clemencia por los crímenes que ocurren cuando ese poder se les va de las manos». Y en otra alusión a Correa, en este caso a su célebre declaración cuando sostuvo que era el jefe de todas las funciones del Estado ecuatoriano, Lasso dijo: “vamos a tener la humildad, pero sobre todo la fortaleza para decir: seré presidente. Y solo presidente».

Pero Lasso no quiso quedarse en el cómo su llegada marca el fin de la era de los caudillos, sino que también sostuvo que el credo que él profesa y que con él está llegando al poder no solo tiene bondades discursivas sino también prácticas. «Sabemos que no nos equivocamos porque las democracias desarrolladas no se han equivocado. Sus grandes avances en bienestar económico, en salud, en educación, demuestran que no se han equivocado. Y por más grande que será la presión para reemplazar nuestra aún débil institucionalidad con la violencia de los gritos, no nos desviaremos ni un milímetro del camino trazado», dijo y luego agregó que «aquel ciclo vicioso se acaba hoy. Y hoy inicia el camino al Ecuador del encuentro».

La disertación de Lasso fue, en realidad, un prolijo manifiesto político en defensa de los principios de la democracia liberal y un parte mortuorio de una era y de un personaje que representa su antípoda: la del caudillismo autoritario que instauró en el país el imperio de la “violencia de los gritos”. Por eso dijo que no se acusará a nadie de vendepatria ni de enemigo del pueblo.

Foto: Twitter de Guillermo Lasso

10 Comments

  1. En la posesión del nuevo presidente del ecuador, Lasso dio un discurso de mas de hora y media donde daba a conocer que los anteriores gobiernos no habían hecho nada para mejorar la situación del país lo que de una manera educada culpaba a Correa ya que él había estado al mando por 10 años, también hizo énfasis en que el iba a trabajar por y para el pueblo viendo el bien común y no solo de los grupos privilegiados, solo nos queda esperar para ver si cada cosa que dijo las va cumpliendo.

  2. Los caudillismos no se acaban por decreto, se terminan con educación de calidad y pensamiento crítico de su población, no en vano han trascurrido 200 años de historia republicana del Ecuador, en donde el caudillismo y el populismo se han alternado en el poder, mientras el pueblo se ha alternado entre la ignorancia y la pobreza.

  3. Quienes votamos por Lasso tenemos el compromiso de trabajar desde nuestro espacio para que su gobierno llegue a las metas trazadas.

  4. Un señor Presidente Guilermo Lasso. En el discurso me hizo recordar a Jaime Roldos grande, un verdadero estadista dejando en claro que lo pasado fue pésimo autoritario y disociador, existían 2 corrientes a favor y en contra del innombrable, en grupos de amigos y hasta en familias discutían por la política antigua. Ahora comienza una nueva era y nuevo país. Y las «lloronas» seguirán y se hundirán en su odio y miseria por siempre. Gracias a Dios .

  5. Las mismas expectativas tuvimos cuando iniciaba su gobierno don Lenin. Confiemos en que esta vez no nos equivocaremos. Por las primeras acciones tomadas por el Presidente Lasso, ya nos parece que será muy diferente; así tenemos la eliminación del reglamento a la ley mordaza, la restricción al uso de los vehículos del Estado, entre otras. Pero que los caudillos hayan sido enterrados, lo dudo. Están vivitos y con las mismas ganas de joder: en la Asamblea con la mayoría de sus fieles servidores; en las calles: vías cerradas en Imbabura, paro de buseros en Guayaquil que quieren todo gratis; los indígenas que con el bastón de mando que quieren mandar, etc. No esperaron ni que se ubique en su silla y ya le caen con las exigencias de prebendas. ¿Cuál será la contribución del pueblo por ver al país en mejor situación? Esperemos que el Presidente tenga mucha entereza, que este país es de «locos».

  6. Empieza con un discurso que queríamos escuchar desde hace mucho tiempo. Hemos estado acostumbrados a los discursos de odio contra los ecuatorianos que no comparten la misma visión o linea del Presidente de ocasión; por ello los caudillos han sido enterrados por sus propias malas decisiones y acciones, pensaron que el pueblo es tonto y que es un ganado que sigue mansamente al vaquero, y ya estaban frotándose las manos con el posible reparto. El pueblo le quitó su apoyo a los caudillos del pasado.

  7. Lasso en su opinion cree haber enterrado los caudillos o mejor dicho NEBOT, CORREA! Mas no hay. Equivocado! Lasso tiene seguro 60 por ciento de aceptacion al momento. Mas no tiene. Lenin Moreno tambien llego a casi 80 por ciento al inicio. Ese dicho que se acabo los caudillismos es falso. Esperemos las proximas elecciones y veremos que PSC y R. Correa con el partido prestado que sea… tendra una buena tajada

  8. Una cátedra de democracia los discursos del presidente de la República y de la presidenta de la asamblea. Ahora resta saber que pasará con las «líneas rojas» de PK, la ID e independientes. Ahí les quiero ver.

Responder a Fonzie Real Cancelar respuesta

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

×
Ir Arriba