Andrés puso persona y plata por la democracia

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El presidente Lasso condecoró con la orden Nacional al Mérito post mortem, en el grado de Gran Oficial, a Andrés Crespo Reinberg. Este viernes la entregó a sus familiares -María Teresa Pérez y a sus hijos, Simón, Andrés y Marcelo- en un acto privado.

El presidente, superado por los recuerdos, no quiso leer el discurso. Ya se dijo: es de lágrima fácil. Y se entiende: Andrés Crespo Reinberg fue su amigo entrañable. Lo consideraba un hermano. Él le decía “doctor Crespo” y Andrés Crespo lo llamaba “don Guillermo”.

Andrés Crespo fue su abogado, su asesor, su consejero… Y quizá lo que pocos saben: la persona que más incidió para que el banquero que entonces era -hasta 2008 se inclinó seriamente y sin hacerlo público por la política- pusiera bien el pie en ese estribo. Andrés Crespo tenía ese bicho bastante desarrollado. En su gobierno Jaime Roldós lo nombró embajador de Ecuador en Japón y luego, en el gobierno del presidente Osvaldo Hurtado, fue secretario de la administración. Sin duda él fue uno los ideólogos de la Democracia Popular.

Crespo Reinberg fue un libre pensador. Luchó, como ha dicho el presidente Hurtado -lucharon los dos- contra los gobiernos autoritarios militares y civiles. Y en el último tramo de su vida pública, lo hizo contra el correísmo desde la Presidencia del directorio de la revista Vanguardia; revista de la cual fue fundador con diario Expreso, La Hora y este pelagato (perdón por hablar en primera persona, pero en este caso es imposible no hacerlo).

Andrés no era periodista, pero estaba muy cerca del periodismo: estaba casado con María Teresa Pérez, entonces periodista y accionista de El Universo. En principio debió ser ella la accionista y directiva de la revista que todavía no tenía nombre. María Teresa no aceptó la invitación que le hice; estaba solventado algunos asuntos personales. Andrés escuchó las charlas (porque fueron algunas) y cuando estuvo seguro de que su esposa no cambiaría de parecer, se apuntó. Sorprendió a todo el mundo, pero con los meses fue evidente que él -a quien le encantaban los retos- había decidido inaugurar un nuevo capítulo en su vida. Tenía 60 años.

Vanguardia nació el 26 de septiembre de 2005 con un manifiesto de independencia editorial y un acuerdo para defender la democracia y bregar por mejores días para el Ecuador. Andrés no solo lo festejó: cada domingo andaba engreído, orgulloso, pendiente de que la revista estuviera a la hora en los puntos de distribución. Su amor por la revista enternecía. ¿Cómo no celebrarle cuando apareció con la colección de revistas del número 1 al 50 empastadas, como regalo para sus amigos y socios? Su entusiasmo nunca mermó. Ni siquiera cuando, presionada por el gobierno de Correa, Vanguardia tuvo que encarar problemas financieros. Él tomó la posta solo, sabiendo que un medio contra ese gobierno enemigo de la prensa, llevaba las de perder. Él perdió mucho dinero; todos perdimos todo y lo sabe Francisco Vivanco que sostuvo la utopía hasta el final.

“La plata es lo de menos”, decía Andrés siempre en los directorios, provocando risas nerviosas. Su humor era contagioso. Hombre de lecturas, conocedor y analista perspicaz de la política, hacia finales de 2007 se animó a escribir una columna semanal de opinión. Esa decisión le tomó tiempo y el contenido de cada columna seguramente le trotaba en el cerebro muchas horas antes de sentarse a escribir. Pero incrementó su pasión por un oficio que en ese momento el poder de Rafael Correa tornó maldito. En esas columnas, que mantuvo durante tres años hasta el accidente craneoencefálico que se llevó su memoria, al caer de un cuadrón, está su testamento ciudadano: persona íntegra, pensador de la democracia, enamorado de la libertad, empresario de Vanguardia que no dio tregua al autoritarismo. Un ciudadano sin odio alguno, travieso, refinado y curioso que convirtió el humor y la ironía en trinchera de vida, en herramienta contra la cobardía de los autoritarios.

Andrés dejó a María Teresa, a Simón (que tenía 14 años) y a sus amigos, en octubre de 2019. La condecoración del presidente Lasso permite recordar a un gran ecuatoriano que, en el campo de la política pública, puso persona y dinero para defender la democracia. Y eso no es poco porque sin dinero nadie hace buena política y, en otro campo, buen periodismo. Periodismo independiente: Andrés siempre fue partidario de que una redacción pudiera publicar primero y, si fuese necesario, explicara después. También eso se le agradece.

Foto: Archivo familiar.

11 Comments

  1. Siempre nos haran falta personas como el Dr. Crespo, que con 500 palabras en un escrito pongan a temblar a (acomplejados) tiranos que se creen mas inteligentes que el resto de los ciudadanos.

    Para hacer periodismo bueno, efectivamente, se requiere dinero. Como se puede apoyar en esto a 4P.?

  2. No tuve el gusto de conocerle , pero por lo que se dice , con razón , de su hombría de bien , razón de sobra para que el Presidente Lasso le haya concedido tan justo reconocimiento . Seguro ha dejado profunda huella en el país .

  3. La revista Vanguardia fue una publicación escrita de extraordinaria calidad que abarcaba la problemática nacional tanto política, económica y cultural (y con caricaturas). Su contribución a la formación de un ciudadano informado del acontecer nacional, la llevó a que sea víctima de la persecución de quienes desean tener individuos ignaros y no pensantes y críticos. (Mi sección favorita El Sicario de Tinta; art. ej: Entre la menestra y la hamburguesa). Su vacío (en ese ámbito de publicaciones impresas), lamentablemente, no ha podido ser llenado. Merecido homenaje a su presidente el señor Andrés Crespo Reinberg.

  4. Me uno a los reconocimientos de una vida ejemplar, que quedará en la memoria no solo de sus familia y allegados, sino del Ecuador. Una democracia se forja y se mantiene con ecuatorianos de la talla del Dr. Andrés Crespo.

  5. El gran pelusa! Dios lo bendiga.nos une una amistad familiar de más de 50 años! felicitaciones a sus hijos y familiare🙏🏼🙏🏼🙏🏼

  6. Que bueno que se reconozca los valores de una persona intachable porque Andres Crespo Reinberg además de todo lo ya reconocido fue una persona muy buena con un profundo valor hacia la verdadera amistad muy querido y muy preocupado por sus amigos y nosotros fuimos unos de esos amigos que tuvimos la bendición de conocerlo y recibir de el siempre buenos consejos y ayuda. Hoy damos gracias a Dios por haberlo puesto entre nuestros mejores amigos

  7. Sin haber tenido el honor de conocerlo, pero por la valía del artículo que se le dedica sin duda un caballero. Gracias a personas como él que bendito sea Dios todavía existen muchos; es que podemos volver a vivir con democracia y libertad. Un merecido reconocimiento de parte del Sr presidente Guillermo Lasso a nombre de la mayoría de ecuatorianos.

  8. Gracias . Por darnos la oportunidad se conocer a uno de esos héroes; anónimos en muchos casos , que luchan desde su trinchera , dando lo mejor de si, entregados en cuerpo y alma , con plata y persona . En defensa de la democracia, un enamorado de la libertad como usted bien lo describe . Hombres como el, ANDREZ CRESPO REINBERG son el ejemplo a seguir por las nuevas generaciones .

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