Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

La gerente del metro de Yunda acomodó la cifras

en Conexiones4P/Elenfoque/Lainfo por

Una información financiera sesgada, incompleta y hasta posiblemente tergiversada fue utilizada para que el directorio de la empresa del metro de Quito decida que la operación de ese sistema la haga directamente el Municipio y no una operadora internacional. Esa recomendación la hicieron, en octubre del 2020, los organismos multilaterales que financiaron la obra.

La veeduría ciudadana, avalada por el Consejo de Participación y Control Social, que observa el avance de las obras y la puesta en marcha del metro de Quito, llegó a la conclusión de que las cifras que presentó la anterior gerente del Metro, Andrea Flores, pretendían crear un espejismo: que la operación directa, por la que finalmente se decidió, cuesta 13 millones de dólares menos que la opción de un operador internacional calificado, contratado mediante una licitación pública. En realidad si se observan detenidamente las cifras que arrojaron las consultorías que el Municipio había contratado en años anteriores, y las que maneja la empresa, resulta que el costo de ambas opciones es más o menos el mismo. En el mejor de los casos, la operación directa sería 2,9 millones de dólares más barata en tres años y medio, pero con otras complicaciones que a la larga la pueden hacer incluso más costosa.

Estos son los cuatro elementos de la información de la ex Gerente del metro, que crearon la ilusión de que la operación directa es sustancialmente más barata que la otra:

1.- Diferencias en los costos: la empresa de Metro omitió en el presupuesto que presentó al directorio el costo del mantenimiento del sistema: 6′ 528 672 de dólares. No se explica esta diferencia que supone un ahorro del 39,74%, porque los rubros de mantenimiento garantizan la vida útil de los bienes y la adecuada operación de los trenes en el sistema subterráneo, en cualquier modelo de operación. Es decir, no puede estar en un modelo este rubro y en el otro no constar. 4P. supo que esta omisión, inexplicable para la veeduría, también está siendo observada por la Contraloría que alista un informe que estará listo en pocos días.

2.- Más o menos empleados: en la información que entregó la Gerencia del Metro tampoco se dice que el costo de la fuerza laboral en la operación directa es más alta, porque la contratación de los trabajadores y funcionarios deberá hacerse según la legislación laboral de una empresa pública. Existe una diferencia de 8′ 269 280; es decir un 19,76% menos para los tres años y medio de la gestión. La veeduría sostiene que la ex gerente del metro declaró luego de adoptada la fórmula de la operación directa que el número de empleados para la operación sería de 637, cuando en el presupuesto que presentó al directorio figuran 582.

3.- El mantenimiento de estaciones y vía: este rubro no consta en la opción de la operación propia y suma un valor total de 5′ 521| 392 en los tres años y medio de operaciones. Según los veedores, este hecho no es admisible en un proyecto tan importante. Hay  falta de cuidado en la información presentada sobre la operación en la información presentada por la gerencia, dicen los veedores.

4.- Sin datos sobre seguros: no hay información clara y coherente sobre el tema de los seguros en la propuesta para la operación propia. Para comenzar, las cifras han variado en los  informes y además no se dice qué componentes están cubiertos. Los seguros, en todo sistema de metro, son para accidentes de los pasajeros, para el material rodante, en contra del vandalismo y seguro de bienes en las estaciones y todos los elementos que componen el subsistema metro.

La veeduría dice que, si bien es posible que se hayan cometido «equivocaciones» en la elaboración de los costos, tanto de una y de otra modalidad, esa información fue determinante en la toma de la decisión a favor de la operación directa. «Revisados algunos de los sustentos de los documentos financieros entregados por el Metro -dice el informe de la veeduría- insistimos en las serias inconsistencias de los mismo, y en que los dos modelos propuestos al Directorio el pasado 2 de marzo de 2021, prácticamente no tienen diferencia económicas en la realidad, lo cual deja sin piso el reporte financiera en el que se basó la decisión del Directorio».

Miembros de la veeduría con los que 4P. conversó, sostienen que luego de haber presentado el informe han tenido acceso a las cuatro consultorías internacionales que se hicieron sobre el tema. En todas se recomienda la contratación de un operador internacional. En las consultorías se estima que la operación directa puede tener determinados costos que no tiene la otra, por ejemplo lo que llaman “transferencia de la responsabilidad» sobre la operación. Es decir, lo que le costaría al Municipio asumir la responsabilidad sobre la seguridad y la eficiencia de la operación. De no hacerse esta transferencia de la responsabilidad al operador internacional, el Municipio deberá asumir costos que en total alcanzan los 25,8 millones en ocho años. Estas consultorías costaron a la ciudad cerca de medio millón de dólares y, por lo que se ve, fueron ignoradas. En otras palabras, fue plata botada.

Foto: Metro de Quito

8 Comments

  1. Que bien informada señor Pallares por los datos y cifras que presenta, solo queda reconocer su trabajo de investigación que por otros medios seria imposible , siga adelante, tiene el apoyo de sus lectores.

  2. Es inadmisible a ese alto nivel de gerencia que se omitan cosas tan básicas, que hasta un dueño de tienda de barrio los consideraría.
    Es claro que el alcalde en su inoperancia para administrar la ciudad se rodeó de funcionarios que están a la orden de las conveniencias del grupo.
    Se entiende que en el directorio del metro deben existir personeros que medianamente saben manejar presupuestos, cómo es que errores tan garrafales no sean advertidos? O también son parte del convite?
    Por favor ya es hora que las instituciones de control se duelan de la situación de la capital y tomen las medidas más adecuadas frente e este despropósito.

  3. … y los pobrecitos ingenuos miembros del directorio, entre ellos los concejales Bernardo Abad y Gissela Chalá se comieron el cuento… mamiticos…

    ¡Aquí hay RESPONSABILIDAD DIRECTA Y PENAL de cada uno de los directores y nada de lavarse las manos!

  4. Muy buen artículo del Sr. Pallares y que deja al desnudo la generalizada corrupción con se manejó el proyecto del Metro de Quito en la alcaldía del Sr. Delincuente Yunda. Era obvio que en manos de Andrea Flores el manejo de ese proyecto se lo llevaba hacia un completo desbarajuste por la ignorancia de esta señora en el tema administrativo y por sus compromisos corrompidos con la familia Yunda (padre e hijo) quienes justamente la pusieron allí para poder manejar a su antojo las enormes sumas de dinero que representan una obra de semejante envergadura.
    Esta señora debería estar ya detenida, o al menos con grillete para que no se escape del país (aunque eso del grillete es un cuento de hadas ya que les vale un pepino a los delincuentes y sus secuaces). Y que pasa con los señores concejales que hasta la fecha se hacen de la vista gorda, ¿no será que también algunitos, sino todos, son participes de esta trama delincuencial al puro estilo mexicano?

  5. Ya sabíamos que el metro era otro botín para el Chorohomero y asociados, que actúen ya la Fiscalía y Contraloría, queremos ver que estos pillos respondan por todas sus fechorías. Este sinvergüenza engrilletado es capaz de dejar firmando contratos de última hora y terminar jodiendo aún más este proyecto. Guarderas tiene que retomar la planificación original del metro, licitación internacional y ahí sí elegir un operador, rescatar este proyecto debe ser la principal prioridad.

  6. Ineptitud completa, dineros públicos malgastado.. El cuento de nunca acabar y a éstos genios no les va a pasar nada! Renuncian, se van y no se responsabilizan de nada…

  7. Parece que la veeduria está bien expresada, excepto este párrafo;

    «En las consultorías se estima que la operación directa puede tener determinados costos que no tiene la otra, por ejemplo lo que llaman “transferencia de la responsabilidad» sobre la operación. Es decir, lo que le costaría al Municipio asumir la responsabilidad sobre la seguridad y la eficiencia de la operación.»

    Suena a informe de los kikuyos, parece importante pero no dice nada

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