Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

El gerente de Coca Codo cuenta la letra menuda

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De los muchos problemas que tiene el país, uno que tiene una relevancia especial: la posibilidad de que la vida útil de la prensa hidroeléctrica Coca Codo Sinclair se limite, por temas geológicos y de ingeniería, a poco menos de cinco años. 4P. conversó con Gonzalo Uquillas, gerente de la la Celec, organismo que administra la obra y que está a cargo de los esfuerzos que adelanta el gobierno para salvarla.

La presa hidroeléctrica Coca Codo sufre dos procesos simultáneos que pueden significar el fin prematuro de su vida útil: uno geológico y otro de ingeniería. ¿Cuál es el diagnóstico que tiene la Corporación Eléctrica del Ecuador, Celec?
El tema geológico provoca dos riesgos: primero, una afectación del frente erosivo a las obras de captación y, el segundo, el resultado de los deslaves y desprendimientos de los taludes del río. Es decir, el problema es de partida doble: en las obras de captación y aguas abajo, a unos 30 kilómetros de la cascada de San Rafael. Ahí, en el canal de descarga de aguas turbinadas, existe el riesgo de que se siga incrementando el nivel del río, como resultado de los depósitos de la erosión que viene de arriba, y que el nivel termine siendo superior al nivel de descarga del río. En ese caso podría ocurrir una inundación en la casa de máquinas.

Según la velocidad de la erosión ¿cuál es el pronóstico sobre un posible daño? ¿En qué tiempo llegaría a las obras de captación?
Eso depende fundamentalmente de los resultados de simulación de los estudios que constantemente hacen los técnicos de Celec. Hay dos variables, primero el nivel de los caudales: mientras más altos los caudales mayor incremento del frente erosivo y más rápido irá avanzando hacia las fuentes de captación. Lo segundo tiene que ver con la morfología del río. Tenemos la expectativa de que, a la altura del río Malo (un afluente), existe en el suelo roca blanda y eso permitiría ralentizar el proceso erosivo. Pero también hay que recordar que en la parte cercana a las obras de captación hay un antiguo lecho lacustre: es decir, arena fina y ahí el proceso erosivo sería muy rápido. Se han hecho estudios probabilísticos que determinan que entre dos y cinco años el frente erosivo estaría a cuatro kilómetros de las obras de captación. El 95% de los escenarios probabilísticos nos hablan de ese escenario, pero hay un 5% de un escenario catastrófico que dice que si las rocas no son tan duras como esperamos, y si los inviernos son muy fuertes, la catástrofe ocurriría en menos de dos años.

Para frenar el proceso se están haciendo unas obras. ¿Qué precio tienen, porque eso aumenta al costo que ya tuvo la presa?
Están programadas una serie de obras de infraestructura. Estas ya tienen diseños definitivos y aprobados. Son dos: primero una pantalla protectora con pilotes de 24 metros de longitud ubicados a lo ancho del río que podríamos contratar en 90 días, y empezar a colocar en octubre, que es cuando se inicia el verano. Esto demoraría un año y costaría 17 millones. Luego se prevé una segunda etapa en la que habrá 13 pantallas de la técnica conocida como Jet Grouting para colocar una serie de columnas. El área de intervención es de 700 metros, su instalación duraría 24 meses y se estima que el costo es superior a los 100 millones de dólares.

También se ha mencionado que quizá habría que llevar las obras de captación aguas arriba. ¿Qué implicación tendría aquello?
Dentro de la Comisión Ejecutora del Río Coca hay un grupo técnico que está exclusivamente dedicado a estudiar la reubicación de las obras de captación. La idea es que tendría dos frentes: una en el río Quijos y la otra en el río Salado. Esto se hace según las recomendaciones que hizo el Servicio Geológico de los EEUU, cuando recién se detectaron los problemas. Esto sería, sin embargo, como construir un nuevo proyecto con un costo no menor a 400 millones y una duración de entre tres y cuatro años. Son escenarios catastróficos que, dada la realidad, obliga a tenerlos en cuenta.

¿Todo esto se habría evitado si se hubieran hecho estudios ambientales serios?
El tema de los estudios siempre hay que tomarlo con pinzas. La presa está construida en las faldas del volcán Reventador que ha estado en erupción durante los últimos miles de años. Es evidente que en la concepción y luego puesta en marcha de la presa solo se hicieron los estudios mínimos sobre la situación. No hay que olvidar, sin embargo, que la obra fue construida mediante un contrato de tipo EPC; es decir, todas las obras son de responsabilidad de Sinohydro.

¿Cree que si se hubieran hecho estudios responsables no se habría construido la prensa en ese lugar?
Es muy posible. El fenómeno erosivo en este río es único en el mundo. En Taiwán hay un río con un proceso similar donde la erosión avanza un kilómetro cada diez años. Acá ha avanzado 11 kilómetros en 15 meses. No existe literatura en el mundo sobre algo de estas dimensiones.

En el tema de la ingeniería, ¿qué tan cierto es que hubo fallas muy graves en la construcción?
Sí y desde hace tres años existe un grupo que se encarga de gestionar con la contratista las resolución de esos pendientes. Hasta mayo de este año se ha recibido el 81% de la obra pero quedan temas muy importantes por ver, como la solución a las fisuras en los ocho distribuidores mediante la soldadura que fue aprobada por Celec y Sinohydro, luego de la recomendación de una consultora alemana.

¿Es por eso que cuatro de los ocho distribuidores están parados?
Sí, eso se debe justamente a que hay que subsanar esos problemas. Hasta septiembre se concluirán ahí dos temas fundamentales: el cambio de unos sellos en las válvulas esféricas que sirven para controlar el flujo de agua y, lo segundo, poder reparar tres de los ocho distribuidores.

¿Esta soldadura es parte de un acuerdo con la constructora?
Es parte de un proceso de mediación en el que estamos Celec y Sinohydro. En la Junta Combinada de Disputas Sinohydro se dijo que la soldadura es el mecanismo idóneo para solucionar el problema, mientras que Celec ha dicho que debe explorarse otros métodos como colocar un cobertor de fibra de carbono para proteger los distribuidores. La Junta determinó que el procedimiento de soldadura es el idóneo y al ser un laudo obligatorio se tiene que cumplir.

¿Y si no funciona la soldadura?
Bueno, de hecho Celec no quedó conforme con ese laudo y el 12 de mayo ya planteó, mediante la Procuraduría del Estado, el arbitraje internacional que es parte de las reglas de juego del contrato EPC para que ese arbitraje determine si las soldaduras es la solución o tiene que adoptarse el pedido de Celec y poner el recubrimiento de la fibra de carbono. Si ahí no se resuelve favorablemente para el Ecuador, Celec aún tiene la alternativa de una demanda judicial para exigir por un trabajo con el que no estamos satisfechos. Para plantear esa demanda no es necesario hacer el acto de recepción de la obra. Lo que no podemos saltarnos es el pronunciamiento del arbitraje internacional. Si ese arbitraje nos dice que la soldadura es la solución, todavía nos queda la demanda judicial.

¿Usted conoce de algún acercamiento político del gobierno con la China para ver si se llega a un acuerdo diplomático?
No conozco sobre eso. Lo nuestro es la gestión técnica, dentro de las condiciones del contrato que hay y que establecen tres instancias: la mediación, la Junta Combinada de Disputas y el Arbitraje Internacional.

¿Este tipo de contrato pone en situación de desventaja al Estado frente a la contratista?
No estoy seguro de eso porque establece que si no se han solucionado todos los problemas no se puede cerrar el contrato. Normalmente las empresas como ésta lo que buscan es que le reciban la obra, que le paguen e irse. Con este tipo de contrato, si no se solucionan las fallas, la empresa no va a tener el certificado de que fue un buen contratista.

Se habla de la posibilidad de que se concesione la obra a la constructora y que ella corra con los riesgos y la gestión. ¿Qué le parece esa idea?
Es una alternativa interesante. Se trasladaría todo el riesgo y la subsanación de los pendientes al contratistas e incluso el Estado podría recibir una importante cantidad de dinero. Es una opción que hay que examinar pero para eso la contratista tendría que estar interesada. Esta empresa u otra mediante un proceso internacional de selección.

Foto: Celec

Esta entrevista se publicó ayer, 20 de junio, en el boletín dominical de 4P. Si desea recibirlo, suscríbase por favor gratuitamente aquí: GPS4P.

5 Comments

  1. Lo q menciona el Gerente es la punta del iceberg de esta mega obra construida en tal precarias condiciones que ya están produciendo pérdidas millonarias por estar paradas 4 turbinas. Deben nombrar nuevas autoridades y q actúe una auditoría internacional. Glas, Albornoz y Correa tendrán que responder por esta catástrofe

  2. Los riesgos que tiene la obra son de tal magnitud, que ni los parches para tapar las fallas pueden esconder que la obra este mal hecha, los estudios no fueron tomados en cuenta y los materiales utilizados no cumplieron con los parámetros técnicos y estándares de seguridad . Pero quien estuvo al mando del cambio de la matriz productiva donde el sector hidroeléctrico era parte de los sectores estratégicos, que no pudo controlar que las obras se realicen con eficiencia ya sea por falta de conocimiento o por estar entretenido en el sobreprecio. Y lo que pasa con Coca Codo es una muestra de las mega obras como Yachai con paredes cuarteadas, aeropuerto de la Amazonía donde los estudios ambientales narraban una serie de riesgos, y sin embargo se realizó y hoy nada funciona bien, y Correa bien gracias y Glass estudiando maestrías en la prisión y el país con las consecuencias de estas decisiones nefastas.

  3. En 1986 estuvo en el país una empresa francesa para realizar los estudios de factibilidad del proyecto motivo del artículo. Emitieron un informe desfavorable. Técnicamente demostraron la absoluta inconveniencia de su construcción: la cercanía con el Reventador, la inestabilidad de la tierra en las riveras del río. Es más, ellos mismo demostraron lo dicho, porque en 1987, en marzo o abril de ese año hubo un sismo que produjo la rotura del oleoducto en ese sector, inclusive los campamentos que instalaron ahí, se los llevó la corriente. De manera que, a pesar del informe desfavorable, que costó mucho dinero,el gobierno de Correa emprendió en su construcción, y ahí están las consecuencias.

    • Es importante que se investigue a los técnicos del ex conelec que emitieron los informes de factibilidad, para que el prófugo tome la decisión de construir esta obra, bajo el pretexto de atender la demanda de la implementacion de las cocinas de inducción y la venta de energía a Colombia y Perú

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