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Vacunación: ¿se cumplirá la promesa estrella?

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La promesa estrella de la campaña del presidente Lasso fue la de vacunar a nueve millones de ecuatorianos en sus primeros cien días de gobierno. Han transcurrido prácticamente treinta días desde que Lasso llegó a Carondelet y, según la información facilitada por el Ministerio de Salud Pública, hasta la presente fecha se han aplicado 3.658.226 dosis de las diferentes vacunas, de las cuales 2.426.450 corresponden a primeras dosis y 1.231.776 a segundas dosis.

Ni durante la campaña, ni durante la implementación del plan de vacunación, se ha aclarado si la meta consiste en que, dentro de los primeros 100 días de gobierno, se alcance a inocular las dos dosis de la vacuna a 9 millones de ecuatorianos o bastará que, al menos, cuenten con una de las dosis recomendadas. Por el ritmo de vacunación que se mantiene hasta el momento parecería que la única posibilidad real es que se pueda inocular la primera dosis a 9 millones de ecuatorianos durante los primeros 100 días de gobierno. Sin embargo, la situación podría cambiar radicalmente cuando lleguen las 6 millones de dosis adquiridas de la vacuna china Cansino que requieren una sola dosis y permitirá inocular más rápidamente a los ecuatorianos.

A pesar de lo anterior, hay cuestiones que preocupan al gobierno y a la ciudadanía respecto del cumplimiento del plan. En primer lugar, si bien se dice que se cuentan con vacunas suficientes –han llegado más de 5.000.000 de dosis y se han inoculado 3.658.226–, la realidad es que se siguen presentando quejas en varios centros de vacunación en los que se indica a los ciudadanos que no cuentan con las vacunas suficientes o que no cuentan con una marca específica para recibir la segunda dosis. El gobierno está haciendo el esfuerzo para unificar centros de vacunación y permitir mayor fluidez en la inoculación de las vacunas, pero la realidad es que persiste cierta desorganización, particularmente en la capital donde existe una mayor demanda de vacunas.

Otra cuestión que plantea una preocupación importante es el ausentismo en ciertos centros de vacunación. El ausentismo tiene dos motivos principales. El primero es la falta de conocimiento respecto de la fecha y lugar de vacunación. La comunicación sobre el plan de vacunación se hace mayoritariamente en redes sociales, no obstante, debe tomarse en consideración que muchos ciudadanos –principalmente los adultos mayores– no acceden a redes sociales o tienen dificultades para acceder a Internet, por lo que se deben buscar medios alternativos para que la ciudadanía conozca su centro de vacunación y cuándo debe asistir a vacunarse. Las brigadas de salud que recorren varias zonas alejadas es una iniciativa importante, pero es necesario que dichas brigadas se incrementen y que los canales de comunicación se amplíen.

El otro motivo que genera ausentismo es que existe mucha información circulando en la que se cuestiona la seguridad y eficacia de las vacunas sin ninguna evidencia científica. El gobierno debe emprender una campaña, utilizando medios de comunicación tradicionales y comunitarios, en la que indique que todas las vacunas son seguras y eficaces y que la única forma de evitar, con casi total seguridad, la hospitalización y muerte por COVID19, es mediante la vacunación.

Por último, si el gobierno quiere cumplir con su promesa estrella, es importante que, tal como lo recomendó el presidente Lasso, el Ministerio de Salud amplíe los grupos que pueden asistir a vacunarse, particularmente, en los sitios donde no hay mucha demanda de vacunas. La rigidez en cuanto a franjas etarias y a números de cédula lo único que hace es perjudicar la fluidez con la que deben administrarse las vacunas.

Es imprescindible que el gobierno agote todos los esfuerzos para cumplir con su promesa de campaña. Del éxito del plan de vacunación depende la reactivación económica y el capital político con el que Lasso contará en sus primeros años de gobierno.

Ricardo Flores es abogado.

5 Comments

  1. A pesar de que Lasso no logre vacunar a 9 millones de ciudadanos en 100 días, si logra cumplir dicha meta al menos en este año 2021, habrá logrado muchísimo. Estudios internacionales estiman que Ecuador podría estar vacunando al 70% de su población entre el 2025 y 2027.

    A veces pienso que Lasso se puso la vara muy alta en campaña, lo cual en cierta manera es positivo ya que se denotan ganas y entusiasmo por mejorar al país, pero a su vez, el no cumplir promesas podría desembocar en un decrecimiento de su popularidad y credibilidad con el pasar del tiempo.

  2. Mucha gente no se vacuna porque le asiste el derecho y la razón. Ningún fabricante puede garantizar la inocuidad de su vacuna porque la norma exige que se debe esperar UN AÑO para determinar si deja o no secuelas, entonces esperemos.
    La velocidad de mutación del virus se debe a cambios genéticos que en mayor o menor grado los hace inmunes a los anticuerpos que el sistema inmune crea a base de la información genética del virus o secuencia usados para la elaboración de la vacuna, de manera que los laboratorios fabricantes NO PUEDEN ASEGURAR que sus vacunas sean efectivas contra las nuevas cepas.
    Omitiendo otras razones, al menos debo enfatizar que se ha prohibido comentar o publicitar alternativas mejores que las vacunas. Yo uso una de ellas. HE DESOBEDECIDO Y SEGUIRE DESOBEDEIENDO todas las ridículas medidas de “bio seguridad” y hasta hoy NO ME HE CONTAGIADO y no soy el único. Muchas personas se protegen con mi producto y más de 500 han superado el contagio en no más de 3 días. Sin intubaciones, oxígeno ni costosísimas semanas en cuidados intensivos.
    Por último, los vacunados deben continuar observando TODAS las medidas de «bio seguridad». Entonces ¿PARA QUE SE VACUNAN?

  3. El discurso es unificado en cuanto a que toda la población se vacune. Han pensado en un grupo grande de la población que no cree en la eficacia de las vacunas? Hay evidencias científicas verdaderas de los peligros que causan. El simple hecho de que salieron al mercado en 4 meses sin haber hecho pruebas en animales, queda un interrogante grande por resolver! La verdad es, el control mundial de la población a través de la vacunación, propiciada por el Foro Económico Mundial!

  4. En la literatura de la gestión se distinguen dos tipos de metas: «tiros al techo» (metas que son inherentes a la gestión y que deben cumplirse) y «tiros a la luna» (metas extremadamente ambiciosas y circunstanciales que posiblemente no se logren por ser eso: muy ambiciosas; sin embargo, el simple hecho de acercarse a la meta ya se lo considera un logro). En este caso se trata de un «tiro a la luna». Existe, por tanto, la posibilidad de que no se logren las 9’000.000 de vacunas en los 100 primeros días pero es bastante seguro que estarán cerca de ese número, lo cual deberá considerarse como un logro. Por otro lado, es una de las pocas veces en que un gobierno define una meta simple y clara. Considero que esa práctica debería hacerse en las demás áreas de gestión del gobierno, pues esa es la manera de generar verdaderos resultados y no retórica.

  5. Acerca del ausentismo…

    Todos conocemos a personas jubiladas que pasan sus días encerradas en la casa, leen todos los periódicos, ven todos los noticieros en la televisión, oyen la radio todo el día… y además se pasan re-enviando videos y memes en las redes sociales, en los que se dice barbaridades acerca de las vacunas.

    Si esas personas no quieren vacunarse… pues… que no se vacunen!!

    Es totalmente innecesario lanzar una campaña para tratar de convencerles de la efectividad y la seguridad de las vacunas. No les van a convencer!!! Y, además, se va a extender el proceso de vacunación indefinidamente.

    Es mucho mejor utilizar esos millones de vacunas en LAS PERSONAS QUE SÍ QUIEREN VACUNARSE: jóvenes y adultos que necesitan salir a trabajar, a estudiar, o a lo que sea…

    Para ello, lo primero que debe hacer el gobierno es PONER BANDAS DE EDADES POR DÉCADAS. Por ejemplo, a partir de la próxima semana podrían ir a vacunarse todas las personas nacidas EN 1970 O ANTES. Luego, la siguiente semana, todos los que hayan nacido EN 1980 O ANTES. Y así sucesivamente.

    De esa manera se simplificaría el proceso, y se ampliría rápidamente el grupo de personas vacunadas.

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