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¿Por qué un pacto fiscal por mujeres y niñas?

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La violencia proferida hacia las mujeres y niñas es una realidad innegable. Las estadísticas revelan lo grave que está volviéndose el problema y la necesidad de hacer algo por ellas lo más pronto posible. Esas estadísticas interpelan a todos, como sociedad, porque cuestionan hasta qué punto las estructuras, aceptadas y normalizadas, terminan siendo caldo de cultivo de actitudes violentas que son tan difíciles de erradicar. En el país, desafortunadamente, la violencia todavía es una forma de resolución de conflicto en la familia y en la sociedad.

En ocasiones se ha insistido en visibilizar la manera cómo la violencia afecta a las mujeres de algunas formas: obstaculiza el ejercicio pleno de sus derechos fundamentales, incluyendo aquellos cuya naturaleza es civil y política. Por supuesto, que los derechos económicos, sociales y culturales son vulnerados también por la violencia.

En ese sentido, la pandemia ha jugado un papel atroz. Se han registrado 104 feminicidios en lo que va del 2021 y solo esa cifra debería operar como una llamada de auxilio al sistema; una alerta roja al Estado. Es evidente que la convivencia con los agresores, sin un sistema de prevención ni protección efectivo, se está llevando la vida de las mujeres. El Covid 19 también ha hecho estragos en las mujeres trabajadoras, porque muchas han tenido que abandonar sus trabajos por no tener dónde dejar a sus hijos y, al ser jefas de hogar, su condición económica se ha precarizado al máximo.

Los estudios demuestran que uno de las formas de luchar contra la violencia es generar condiciones para que ellas puedan ser económicamente activas. No obstante, las cifras no son alentadoras: según la Coalición de Mujeres del Ecuador, del total de mujeres económicamente activas -que son 3.3 millones-, apenas el 26,4% tiene un empleo pleno; es decir, solamente un porcentaje residual está inserto en el mercado laboral formal.

Con esta realidad, cobra gran importancia la propuesta de llevar adelante un Pacto Fiscal por las mujeres y las niñas como una vía técnica y legal para mejorar sus condiciones y erradicar la violencia. Esta propuesta ya fue presentada en campaña a los candidatos a la Presidencia por parte de la Coalición de Mujeres y hoy se ha vuelto una demanda de varios grupos de mujeres y sociedad civil al régimen actual. Las acciones planteadas por la Secretaría de Derechos Humanos, podría abrir caminos de oportunidad para que esto se haga realidad.

El objetivo de este Pacto Fiscal es claro: evitar que los costos sociales y económicos de las crisis recaigan con mayor fuerza sobre las mujeres. Para solucionar esto, es importante asignar los recursos necesarios para respaldar la prevención y erradicación de la violencia y hacerlo con criterios de prioridad.

Además, el Pacto Fiscal por las mujeres y las niñas, demanda que se garantice la aplicación de la Ley Orgánica Integral de Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y, para ello, es urgente invertir en la prevención y en las expresiones extremas de violencia, como la  erradicación del embarazo en niñas producto de violación e incesto.

Urge también que funcione de manera eficaz la Justicia especializada por medio de los 39 juzgados de la violencia contra mujeres y niñas, así como fiscalías especializadas. De igual forma, debería ser prioritario el fortalecimiento de las capacidades de los operadores judiciales y, por supuesto, de la reparación integral a las víctimas niñas niños y adolescentes en situación de orfandad por los casos de feminicidio.

De lo relatado, salta a la vista que el Pacto tiene que ser Fiscal, porque involucra decisiones que tocan el ámbito presupuestario y económico del Estado.

La situación de la violencia contra las mujeres ya es intolerable y lo es más aún si se piensa que, a diario, niñas son sometidas a actos de crueldad insospechados. Por eso, es urgente dar prioridad también a este tema y ponerlo en el tapete en la discusión del presupuesto general del Estado. Hacerlo sería comprometerse con la construcción de una democracia más humana. ¡Salvar a las mujeres requiere de un Pacto Fiscal Ya!

Ruth Hidalgo es directora de Participación Ciudadana y decana de la Escuela de Ciencias Internacionales de la UDLA.

4 Comments

  1. Estoy de acuerdo con el comentario de Carmen Patricia Valverde Gonzalez, por lo menos si llegan a audiencia de juzgamiento al menos le creyeron en la investigación . Recientemente una Fiscal solicitó archivo de la investigación existiendo suficientes elementos de violencia y pendientes diligencias entonces para qué sirve que la víctima denuncie que esperan que les maten para decir si habido violencia, que nos queda denunciarles y presentar queja en el consejo de la judicatura y no callar las victimas por la revictimizacion que son objeto de quienes deben investigar con objetividad saludos

  2. Por otro lado considero que debemos pensar en corregir el origen de la violencia… en donde nace? Cómo se promueve? Cómo se alimenta?

  3. Doctora Hidalgo, comparto muchas de sus preocupaciones, y, tengo claro que el desempleo en las mujeres, sobre todo de las madres solteras, puede ser más crítico que el desempleo de hombres, sin embargo, hay ciertos puntos que creo se deberían considerar, aunque quizás usted no los comparta:

    LAS POLITICAS PUBLICAS UTILES SE BASAN EN HECHOS, NO EN PERCEPCIONES: No entiendo porque las mujeres activistas se apalancan en uno o dos datos, y, no consideran el entorno. Según el INEC, en el 2020, 121 mujeres murieron por agresiones (homicidios), versus 929 hombres, es decir, 7,67 veces más; 219 mujeres se suicidaron, versus 852 hombres, es decir, 3.89 veces más. ¿Acaso solo las muertes de las mujeres importan? Es decir, considerar solo las muertes violentas de mujeres, ¿puede generar una buena política pública para evitar la violencia?

    ¿SOLO LOS HOMBRES SON VIOLENTOS? Hace unos meses se hizo público el asesinato de una hija por parte de su madre en Manabí. Tiempo atrás, 2 sobrinas de una anciana la asesinaron por su herencia en Guayaquil. Las madres divorciadas que no permiten ver a sus ex esposos a sus hijos, a pesar de estar al día en las pensiones, ¿no son violentas acaso? ¿La mujer que asesina a otra, no comete también un Femicidio?

    EN TIEMPO DE CRISIS ECONÓMICA, LA MEJOR FORMA DE DEFENDER DERECHOS ES GENERAR EMPLEOS: Hay una percepción equivocada, que supone que pelear por el derecho al aborto, el Yasuní, los LGTB, los indígenas, el femicidio, etc., la sociedad va a mejorar. La verdad es que, la consecución de estos derechos, no van a generar miles de empleos, a menos que seas activista entroncado, y, te den un cargo en la sub secretaria de género. El hecho cierto, es que la falta de empleo, puede generar violencia intra familiar, pues el amor te permite compartir un pan, pero no comprarlo. Por este motivo, la principal causa de divorcios en todo el mundo, son los problemas económicos. Por lo tanto, en vez de pensar en la consecución de unos derechos, que, si aplicamos un poco de sentido común, no son tales ¿no sería mejor enfocar nuestras energías, en buscar como mejorar la generación de empleos?

    SI QUIERES AUMENTAR LAS OPORTUNIDADES DE TRABAJO DE LAS MUJERES, AUMENTA LAS GUARDERÍAS: Uno de los principales problemas para que la mujer obtenga ingresos e independencia económica, es que muchas de ellas son madres, o, están en proceso de serlo. Las mujeres embarazadas que tienen trabajo formal, gozan de reglas de protección estatal, que, si bien es cierto, cargan toda la responsabilidad en el empleador, por lo menos ayudan. Pero, ¿qué pasa con las que no cuentan con trabajo formal, o las que tienen hijos, pero no tienen quién los cuide? Todos sabemos que las compras públicas son un foco de corrupción legalizado por las políticas y leyes de Correa. Si se controlan bien esos procesos, se podrían obtener unos 5000 millones de ahorro cada año. Parte de ese ahorro, podría servir para hacer un buen plan de guarderías, que no requieren ser públicas, para no aumentar empleos en el sector público, pero que podría contar con un subsidio para la madre trabajadora. Las guarderías, podrían ser privadas con control estatal, dando trabajo a los cientos de parvularias graduadas sin trabajo. El subsidio podría cubrir un servicio básico. El resto de servicios podrían tener un costo adicional, para que las madres se motiven a aportar algo más.

    EL PRIMER PASO PARA SALIR DE UN ENTORNO VIOLENTO ES LA AYUDA SICOLÓGICA: La mayor parte de personas que viven en un entorno violento, no se alejan de ese entono, no solo por falta de independencia económica, sino por que no logran aceptar que deben salir de ahí. Para esto, es crucial el apoyo sicológico. De igual manera, del ahorro de las compras públicas, se podría implementar un Call Center de apoyo sicológico a nivel nacional, dando trabajo al sin fin de profesionales de sicología sin trabajo. Este grupo de personas, no solo daría apoyo a mujeres violentadas, y, adolescentes acosadas, sino, también a hombres con tendencia suicida, con vicios, etc. Es decir, una solución integral.

    ¿PORQUE EL INCESTO NO ES DELITO? No entiendo porque las activistas hacen tremendas campañas a favor del aborto, usando como una de sus banderas, el posible embarazo de una mujer violada (entiendo que la probabilidad es de 5 %, y, si se usa la pastilla del día después, la probabilidad es mas baja), y, el terrible aumento de adolescentes embarazadas (las niñas no se embarazan), sobre todo de zonas rurales, en las cuales un familiar las viola, es decir, comete incesto, pero, no hacen ninguna campaña para convertir el Incesto en delito. Hay que recordar que la definición de un delito, no solo sirve para juzgarlo, sino para usarlo como un elemento disuasivo en campañas educativas. ¿Los países que consideran al incesto un delito, son menos inteligentes que nosotros?

    Para terminar, leí el “Pacto Político y Fiscal por una vida libre de violencia contra niñas y mujeres”. Con todo respeto, está lleno de generalidades, lugares comunes, y, casi ninguna idea práctica, a más, de proveer de fondos a los juzgados de violencia contra la mujer. Es decir, si un hombre es violentado por una mujer, no tendría derecho a tener un juzgado especializado. Honestamente, creo que insistir en el mal llamado, enfoque de género, para resolver problemas reales de forma práctica, no solo es limitado, sino que esta generando soluciones que no van a ninguna parte, y, caos social, como ocurre en Argentina.

  4. Hay casos que las mujeres no denuncian un delito a tiempo por que son amenasadas de muerte por el agresor
    Y cuando la víctima deciden denunciar la justicia no le cree su testimonio y le dejan con livertad al agresor en la audiencia de juzgamiento

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