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IESS: todos los sectores deben comprarse ese problema

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Las recientes noticias sobre el sistema de seguridad social en el Ecuador son preocupantes: el fondo de salud está tocando fondo, no hay medicinas y los pronósticos sobre las pensiones de jubilación no son alentadores. Se suma un sombrío estudio del Banco Mundial. ¿Cómo el gobierno revertirá esta situación? 4P conversó con Jorge Madera, actual presidente del Consejo Directivo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social.

En el caso del IESS quizá se pudiera partir del diagnóstico que hizo el Banco Mundial en abril, con apoyo de 13 expertos nacionales, usted entre ellos. Allí se llega a la conclusión de que aún el hipotético caso de que el Estado cumpliera sus obligaciones, el sistema IVM (invalidez, vejez y muerte) es financieramente inviable y fiscalmente insostenible. ¿Ese diagnóstico lo hace suyo ahora que está a la cabeza del IESS?
Ese estudio es uno de los elementos y debe ser complementado y comparado con los estudios actuariales del propio IVM. Hay que buscar un punto de encuentro y complementariedad para llegar a confirmar que lo que se está diciendo es una verdad comprobable por todo el país. No es el tema de una tendencia o del Banco Mundial. Esto es una radiografía de lo que es el sistema IVM en Ecuador. Pero el Banco Mundial no sugiere absoltamente nada…

Así es. Pero la pregunta es si ese diagnóstico le va a servir ahora que pasa a administrar el IESS.
Definitivamente nos va a servir, pero tiene que ser complementado con otros estudios. Por ejemplo, la actualización de los estudios actuariales.

En el diagnóstico de la situación del IESS hay factores internos (el diseño del sistema) y externos que lo hacen insostenible: la relación caja fiscal con la seguridad social, la demografía (menos cotizantes por un jubilado), el mercado laboral (se necesitan más aportantes), o la desproporcionada nómina del IESS. La reforma que se requiere es integral. ¿Por dónde comenzará usted?
Aquí hay que hacer básicamente tres reformas. Una es la reforma institucional del IESS como tal, en la cual hay que arreglar temas estructurales y que le están pegando negativamente a las finanzas institucionales.

¿Cómo cuáles?
La estrutura orgánica. Los temas de talento humano y de tecnología porque el IESS está montado en una tecnología de hace 20 años y más. Las ineficiencias en la operación que impactan en el afiliado. La calidad de la atención. Todo esto redunda en las deficiencias internas institucionales siendo el IESS una institución demasiado burocratizada.

Ese era uno de los tres factores…
El segundo es que el Biess va por el mismo camino y lamentablemente en las operaciones del Biess se empiezan a reflejar pérdidas (fideicomisos, cuentas por cobrar a los hipotecarios…) que hace que ese banco, que apenas tiene una década, está lleno de problemas estructurales.
El tercer gran tema es la reforma del sistema pensional ecuatoriano. De tal manera que en el futuro el ciudadano ecuatoriano esté protegido integralmente. Ese no es un tema del IESS sino es de carácter nacional.

Diagnóstico del IVM elaborado por el Banco Mundial

En ese sentido, cuando se habla del IESS buena parte de la opinión piensa que el Estado debe responder. No hay un debate sobre la tasa del aporte, el monto de la pensión con relación al salario medio, el número de años de aporte o la edad de jubilación. ¿Los va usted a plantear porque es parte de la reforma interna que debe hacer el sistema?
Sí, se tienen que ir haciendo reformas internas y nacionales a la vez. Y le voy a explicar por qué. El sistema IVM tiene sus características en cuando a número de cotizaciones, el cálculo de la pensión, el porcentaje de aportes, etc. Y esos parámetros hacen que funcione el actual modelo que es de reparto con capitalización colectiva. Cuando vemos por todo lado que ese sistema va siendo financiera y actuarialmente inviable, lo primero que tenemos que demostrarnos todos los ecuatorianos (trabajadores, empresarios y el Estado) es que debe haber un solo diagnóstico en el cual todos estemos de acuerdo, porque este es un tema de demografía, de números y de capacidad productiva del país. Si todos estamos de acuerdo y reconocemos que la situación está así, debemos hacer conjuntamente las reformas mediante el diálogo. Debe haber un acuerdo nacional porque, de lo contrario, se vuelve políticamente inviable.

¿Pero cómo hará ese diálogo cuando nadie habla de los bajos aportes, altas prestaciones, de un IVM que favore a los afiliados de mayores ingresos? ¿Y cuánto tiempo el país va a pasar haciendo diagnósticos sin pasar a las soluciones?
Si nadie está comprándose el problema, lo primero que hay que hacer es que todos los sectores compren ese problema porque, de lo contrario, si dejamos que sigan mirando desde afuera y pensando que alguien vendrá a hacer las cosas, eso no se podrá hacer. Aquí hay que involucrar en las decisiones a trabajadores, empleadores, jubilados y el gobierno. Los países que han hecho reformas pensionales, lo han logrado mediante diálogos intersectoriales.

Aquí el problema es de plazos. ¿Cuánto tiempo se da usted para ese diálogo y para que el gobierno de Guillermo Lasso no pase haciendo un diagnóstico que el país ya conoce?
Aspiramos a que en el transcurso del segundo semestre tengamos un plan de cómo plantear este debate nacional. Porque hay un tema que es fundamental: la caja fiscal también tiene que estar preparada para poder enfrentar una reforma de esta naturaleza. Estas reformas no son gratuitas. Hay que preparar el país para lograr tres cosas. La primera, que los derechos adquiridos por los actuales jubilados no se vean afectados. La segunda: cómo hacemos con el sistema pensional para los jóvenes que inician su vida laboral. El tercero, ¿cómo vamos a financiar una transición de esa naturaleza? Porque hay que hablar de pasar de un modelo financieramente inviable hacia otro modelo, cualquiera que este sea, porque aquí no hay recetas. Hay que diseñarlo. Aquí no vamos a adquirir recetas de otros países. Y esa transición es costosa.

Usted está pensando que sea el Estado otra vez el que asuma. Y resulta que ese es el problema: no podrá hacerlo. ¿Y cómo hace usted con un sistema donde hay que respetar derechos que fueron introducidos inconstitucionalmente porque no había cómo financiarlos? Ejemplos: atención a los hijos de los afiliados de 6 a 18 años introducido en 2010, o de las amas de casa introducido en 2015.
Así es. Pero hay que aclarar que el tema de los 18 años es en el tema salud, por eso es aparte.

Pero tiene costo para el IESS.
Tiene costo, pero para el Fondo de Salud.

Pero es el sistema en general lo que hay que costear.
Sí. Lo que pasa es que hay que tomar al sistema por sus partes. Estábamos hablando primero del sistema pensional: le decía que el sistema del IVM es una reforma que tiene que pasar por varias etapas, lo cual no es fácil porque comprometerá recursos del Estado y que ciertamente hoy no tiene.

Sin embargo, en términos globales, el sistema como está es insostenible. ¿Qué reformas está pensando para que sea sostenible? Además el sistema no es solidario porque el Estado tiene que financiarlo y no cubre a toda la población.
Hay que reconocer que esa estructura es definitivamente inequitativa para todos los pobladores del país. ¿Cómo lo haría yo? No tengo en este momento una fórmula mágica ni me atrevo a decirlo porque eso solo lo dirán los números. Cuando se tenga algo ampliamente reconocido por todos: por el Estado, por los trabajadores, los empresarios, por todos…

Usted debe tener claro el tema porque lo ha seguido durante décadas y es uno de los expertos más conocidos del país. Además, es el líder del IESS. De ahí la pregunta: ¿qué va a proponer para que esto sea fiscalmente sostenible?
Una de las cosas que estoy proponiendo, y voy a hacer una propuesta más sustentada al gobierno, es la integración de lo que sería en el futuro un gran fondo social compuesto por varias fuentes de financiamiento. Es lo que tienen sistemas de seguridad social muy evolucionados como el noruego, donde el Estado va a acumulando un fondo como el de estabilización petrolera que había aquí. De hecho, si mira en las decisiones del tema del petróleo -lo que anunció el señor Presidente-, él dijo que con el producto de la explotación petrolera se puede formar un fondo para temas sociales. Esa es, más o menos, la orientación que yo propondría para hacer financiables los cambios de modelo. Porque de lo contrario, si el Estado no tiene la capacidad de afrontar financieramente estos cambios, ¿cuál sería la otra alternativa? Sería mover los parámetros y empezar a decir metamos la mano al bolsillo al empleador, del afiliado o del jubilado. Eso, políticamente, no es vendible.

Pero usted no es político sino técnico. Aquí lo que hay que decir es la verdad al país y nadie lo hace.
El país tiene que saber una sola verdad: no es la verdad lo que le diga el Banco Mundial, la OIT, el uno o el otro. Aquí tenemos que ponernos de acuerdo en una sola verdad aceptada por todos. Solamente en ese momento podremos aceptar que se tiene que dar pasos adelante. De lo contrario, seamos prácticos, no soy un político y políticamente no voy actuar. Yo tengo que conducir un proceso técnico involucrando a todos y le voy a decir, por ejemplo, que quisiera entregar en cierto momento nuestras bases de datos a los señores del Frente Unitario de Trabajadores para que pongan a sus mejores economistas y vengan a comprobar que esto es así. Igual, que vengan los empresarios y comprueben. Aceptemos que estamos en un problema y dejémonos por favor de criterios tendenciosos e ideológicos porque eso no hace bien al Ecuador.

En términos operativos, se habla de urgencia. Se ha dicho que no habrá cómo pagar las pensiones porque no hay plata.
Partamos de una cosa: el señor presidente Lasso ha garantizado desde el inicio el tema pensional con los jubilados: tanto para salud como para jubilaciones, no se les va a fallar. El Estado va a cumplir lo que tenga que cumplir en la medida de sus posibilidades. En consecuencia los flujos de aportes del Estado van a estar y ese es un compromiso adquirido por el Presidente. Ese fue justamente uno de los pedidos especiales que le hice cuando él me pidió que lo represente. Es un tema delicadísimo con el cual no se puede jugar. Mientras se va trabajando en la reforma se tiene que garantizar los flujos de recursos que tiene que cumplir el Estado. Creo que hay que dar tranquilidad a la población y que en el Ecuador debemos ir acostumbrándonos a ir haciendo las cosas con un poquito más de pausa y de verdades.

No hablaba de pausa sino de urgencia. Al revés.
Lo que pasa es que cuando usted ve los números fríos uno dice se va a acabar, pero se va a acabar en la medida que el Estado cumpla con lo suyo. Esas líneas también hay que leerlas bien.

Redondeando: va a tener un proyecto ya negociado en el segundo semestre. ¿Es así?
Sí aspiramos a que así sea.

Y primero va actuar internamente. ¿Es así?
La reforma institucional, así es. Tengo ya un plan de reforma institucional que se hará conocer al país.

¿Cuándo?
En este momento estoy recibiendo la institución, llevo pocos días ahí. Es una institución muy complicada y estoy evaluando qué es lo que recibo y con beneficio de inventario. Y una vez que lo haga, trazo un plan que, en realidad, ya tengo preparado y que tiene que coincidir con la realidad que estoy recibiendo. Tengo tres líneas fuertes que van a mover mi actuación, y de una vez le cuento: la primera es el tema de transparencia y anticorrupción. Ese va a ser un eje fundamental. El IESS va a ser completamente transparente y en el futuro usted podrá ver en la web toda su data dura y no habrá restricción. La segunda es justamente el proceso de reforma institucional, en la cual está la reforma hospitalaria del IESS que no se ha tocado nunca. La tercera es arreglar la cantidad de cosas de arrastre que tiene el IESS, que es una barbaridad. Eso va a ocupar muchísimos de nuestros esfuerzos porque el IESS tiene problemas de arrastre realmente grandes y con grandes posibilidades de pérdidas económicas que estamos tratando de identificar y cuantificar. Y añadiría una línea paralela, pero simultánea: hacer algo parecido con el propio Biess.

¿Habrá algún proceso de racionalización de personal? Usted dijo alguna vez que el IESS necesita de 20 mil a 25 mil personas y hay 36 mil en la nómina.
Hay casi 40 mil; estamos hablando de algo peor. Hay que ir haciendo los recortes correspondientes en áreas donde no se necesita tanta gente.

Esta entrevista se publicó ayer, 11 de julio, en el boletín dominical de 4P. Si desea recibirlo, suscríbase por favor gratuitamente aquí: GPS4P.

Foto: Telesucesos.

6 Comments

  1. En el Ecuador no se sustenta un sistema dual de salud. El IESS debe quedar sólo como Fondo de Pensiones. El sistema de salud debe unificarse. La infraestructura de salud del IESS debe pasar a un Sistema Nacional de Salud. El cálculo de aportes debe cambiar. Los ecuatorianos debemos financiar un sistema nacional de salud, de acuerdo a nuestros ingresos. La responsabilidad es de todos. Quienes más ganen/ganemos financiaríamos a quienes ganen/ganemos menos. Pero no debería haber excepciones. Actualmente los aportantes del Seguro Campesino lo hacen con mínimos aportes. Estos aportes serían para el sistema nacional.

    Espero que haya un gobierno que tenga la volutand política de hacer este cambio.

  2. Es la crónica de una muerte anunciada por largo tiempo…. la consecuencia de haber permitido que el IESS sea el botín político de los gobiernos de turno, de la expedición de normas que amplían la cobertura de salud a familiares de afiliados sin contraparte de aportación y/o financiamiento (una medida populista infame para el IESS)…. lo importante es derogar toda esa basura de sobrecarga de obligaciones para el IESS pero también reducir la enorme burocracia que lo ahoga hasta la asfixia….. aparte cobrar la deuda del Estado y de los patronos que no pagan los aportes de sus trabajadores… el Estado le debe miles de millones de obligaciones pendientes y actuales… los patronos morosos son miles también… y toda esa burocracia que desangra al IESS y entorpece la gestión de la institución, son los males que tiene la institución… por qué no hay coactivas en contra de los morosos? por qué el Estado no paga sus obligaciones desde años atrás? Todos preocupados por el IESS pero ninguno hace nada por remediar al menos en cuanto a la reducción de los miles de burócratas que pululan por todo el Ecuador en las direcciones provinciales y no me refiero al personal médico, hablo de los burócratas asignados a tareas administrativas, los chalecos rojos que parecen guías turísticas …. eso es gastar infamemente los recursos exiguos del IESS. Más responsabilidad y menos politiquería y corrupción.

  3. No hay que ser muy técnico para buscar soluciones: reducir la nómina maximo a 15 mil empleados, eliminar la atención de salud a los hijos de los afiliados porque este servicio no tiene financiamiento, cobrar al estado lo que le debe al IESS, cobrar las deudas a los empleadores morosos incluyendo al Estado y GADS, eliminar la corruption y mandar a la cárcel a los corruptos para lo que se debe crear una comisión anticorrupción con amplios poderes solo para el IESS, controlar de mejor manera el sistema de compras, y finalmente que el IESS sea administrado por técnicos honestos y no por políticos corruptos

  4. La realidad del IESS es, en cuentas sencillas, que da atención a 9 millones de personas y aportan tres millones. El Estado adeuda alrededor de 7 mil millones; y dicen que es solo por el área de Salud. ¿Y a cuánto asciende con los préstamos hechos al gobierno central (porque ciertos gobiernos lo tomaron como «caja chica»)? Es lo que entendí a expertos. Además, es agencia de empleos: 40 mil empleados y empleaditos. ¿Qué bolsillo aguantará si se sigue en ese ritmo de dispendio? «El IESS es de los empleados», se dice. Mucho bien se hará si se tiene presente esto último.

  5. Sin tanta palabrería, la realidad es una sola: si quiebra el IESS, quiebra el país y Lasso tendría que irse a su casa, no hay nada mas que decir al respecto y tanto es asi, que ahi va solo un boton de muestra: el IESS necesita 40 millones al mes para medicinas y solo tiene 20 en caja, pero eso si, ninguno de sus 40 mil empleados dejara de recibir su sueldo.
    vamos a ver las causas de esta debacle inminente: primero, el estado tramposo le debe al IESS 7.000 millones de dólares y los empleadores 1.200, que no le van a pagar, así de simple; luego está la IMBECILIDAD y LATROCINIO del prófugo de la justicia, el delincuente más grande de la historia: Rafael Correa Delgado. Este canalla le quitó al IESS el 40% de aportaciones que por ley tiene derecho, y el mamotreto Moreno hizo lo mismo; segundo, el canalla arriba mencionado, le robó de un plumazo 2.500 millones de dólares a esa entidad, y además, de manera estúpida, obligó al IESS la atención hospitalaria gratuita a los hijos de los afiliados hasta los 18 años sin un centavo de respaldo financiero; luego lo llenó de pipones, construyeron nuevos hospitales y hasta le robaron el hotel quito.
    Hay más? Claro, la corrupción de manera inmisericorde a todo nivel.
    Voy a terminar este comentario con este relato: hace unos 20 años, si un afiliado (yo entre ellos) tenía alguna dolencia madrugaba al centro médico que le asignaban por su lugar de trabajo, allí le daban un turno para que le atienda un médico (un señor médico), este le revisaba todo y si era alguna enfermedad menor, le recetaba medicinas de calidad, nada de genéricos y listo; si era algo más serio le mandaba hacer los exámenes respectivos y ese mismo momento le daban el turno para el siguiente día, otra madrugada y lísto, debía regresar mañana para que el médico le de el tratamiento de acuerdo a los resultados que ya los tenía a mano, otra receta de fármacos de buena calidad y listo, todo arreglado en tres días. Ahora hay que pedir cita al 140 y si tiene suerte le dan la misma para dentro den un mes, luego otro mes para los exámenes y por último la sarta de medicamentos genéricos, nos merecemos esto los dueños del IESS?.

  6. Y pensar que en Chile votaron para sacar su sistema de pensiones queriendo imitar el exitoso modelo ecuatoriano o argentino ya que en teoría les iban a dar más dinero. Si el sistema actual no es más que una estafa.

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