Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Los correístas no logran descuartizar a Moreno

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Todo indica que el intento del correísmo por llevar a Lenín Moreno a los tribunales por haber enviado pertrechos antimotines a Bolivia, va a fracasar al igual que ocurrió hace poco con el tema del Informe a la Nación. Por lo pronto los correístas ya tuvieron un tropiezo: ayer martes 13 de julio no tuvieron los votos necesarios para introducir el tema en el orden del día y convertir a la Asamblea en el gran amplificador del tema.

La asambleísta Viviana Veloz intentó infructuosamente conseguir los votos, a pesar de sus proclamas de que «Moreno debe responder por Bolivia» por haber enviado ese material con una celeridad que, dijo, no tuvo para conseguir medicinas durante la pandemia. Como si tal comparación tuviera alguna lógica. Veloz, luego de su fracasado intento, salió a decir en medios de comunicación que la votación ha demostrado que el correísmo es el único representante del auténtico progresismo y de la izquierda, en alusión a la bancada de Pachakutik que no se quiso sumar a la iniciativa. El aparato correísta en redes sociales desplegó un enorme esfuerzo por atacar a Pachakutik al que acusaron de ser inconsecuente con el pueblo indígena de Bolivia. La palabra Pachakutik incluso llegó a ser tendencia en redes.

El caso de los pertrechos antimotines nació del deseo del gobierno boliviano de Luis Arce, de entablar un proceso judicial internacional en contra de Moreno y la ex presidenta de Bolivia Jeanine Áñez, por delitos de lesa humanidad. Iván Lima, el ministro boliviano de Justicia, hizo el anuncio a mediados de junio y, aunque no especificó el tribunal al que Bolivia acudirá, mencionó como instancias a la Corte Interamericana o la Corte Internacional de Justicia. Simultáneamente, un caso idéntico se destapó en contra Argentina: Bolivia ha acusado al gobierno de Mauricio Macri de haber enviado también material antidisturbios a Bolivia.

En el Ecuador la antena repetidora del caso fue el asambleísta correísta y abogado personal de Rafael Correa, Fausto Jarrín. Él fue el lunes hasta la Fiscalía y presentó la denuncia por el supuesto delito de entrega y gases lacrimógenos y proyectiles para el uso de la fuerza pública boliviana contra la población civil durante el gobierno de Áñez. Jarrín pide que se abra una investigación judicial al expresidente Moreno y a la exministra María Paula Romo.

La iniciativa del correísmo no parece que llegará muy lejos. El envío de los pertrechos se hizo en virtud del pedido que hizo el gobierno de Arce amparado en un acuerdo de cooperación entre Bolivia y Ecuador, firmado el 20 octubre del 2015, entre el entonces ministro del correato José Serrano y su par de Bolivia, Carlos Romero, en tiempos de Evo Morales. Ese convenio establecía el compromiso de ambos países de ayudarse en varios campos, entre esos el «operativo».

El acuerdo entre Ecuador y Bolivia del 2015 es, además, parte de un sistema internacional de cooperación que tienen los países de la región y de éstos con otros de otras regiones. Se trata de mecanismos que tienen las policías de muchos países para intercambiar información, colaborar con logística y tecnología. Es más, en octubre del 2019, Colombia y Perú le prestaron a Ecuador cargamentos de gases lacrimógenos para controlar las protestas de esa época, según declaró la actual comandante de la Policía, Tannya Varela en la Fiscalía a donde fue a declarar. El general (r) Patricio Carrillo, que fue comandante de la Policía durante el gobierno de Lenín Moreno y que está mencionado en el caso por haber enviado a la Embajada de Bolivia una carta pidiendo que se devuelvan los pertrechos prestados, dijo a 4P. que el préstamo es parte de un sistema de cooperación internacional sobre el que no hay que crear desconfianzas ni suspicacias, ya que se trata de un sistema que puede ser clave en la lucha contra la delincuencia internacional.  Según Carrillo, el pedido de pertrechos se hizo por parte del Agregado Militar de la Embajada boliviana en nombre del gobierno legítimo de Áñez y que no había ningún motivo para negárselo. Además, haber prestado pertrechos antimotines, a los que Fausto Jarrín llama “armas”, no responsabiliza al Estado ecuatoriano ni a su gobierno del uso que le den.

El caso con Argentina también parece que va camino al fracaso a pesar de que el presidente de ese país y entusiasta del socialismo del siglo 21, Alberto Fernández, pidió perdón a los bolivianos por el envío del material. Precisamente hoy la ministra argentina de Justicia, Sabrina Frederic, aclaró que el trámite para enviar el material antidisturbios se hizo el 7 de noviembre del 2019, cuando Evo Morales gobernaba el país. Esta declaración se produjo luego de haber descubierto inconsistencias en la denuncia del gobierno boliviano, como una carta que, aparentemente, fue falsificada a un ex comandante de las FFAA de Bolivia. El ex embajador argentino ante La Paz, Normando Paz, hizo también declaraciones que han desinflado el caso: “Me sorprendió amargamente la noticia ya que en ningún momento la Embajada Argentina en Bolivia, cuando yo la presidía, recibió ningún pedido de esta índole».

Los envíos de material antimotín a Bolivia estuvo inspirado en necesidades políticas surgidas tanto en ese país como en Ecuador y Argentina. En Bolivia porque, según un periodista boliviano que conversó con 4P., el partido gobernante, MAS, necesita apuntalar el relato del golpe de Estado en contra de Evo Morales que se desbarató cuando el ex presidente dijo, antes de renunciar, que no lo hacía por la sugerencia de los militares sino por la falta de apoyo de la Central Obrera Boliviana de Trabajadores. “Para la historia del MAS y de Evo, es clave sostener la tesis del golpe y no de la renuncia o el rechazo popular”. En el caso de Argentina, el kirchnerismo gobernante, acosado por una crisis política y social, necesita un nuevo tema para atacar a Macri. En Ecuador, el correísmo sigue intentando articular un relato para posicionar a Lenín Moreno como un asesino y eventualmente juzgarlo por delitos de lesa humanidad.

Foto: Ecuavisa

6 Comments

  1. Excelente artículo Martín. Como no hay compostura para esta tarea de Mamertos, es mejor sacarles a pasear con correa. Saludos.

  2. Los correístas descuartizar a Moreno o los morenistas descuartizan a Correa.Lo que buscan los innombrables es venganza pura y dura.Si en realidad desean fiscalizar deben empezar por el mashi o ya se olvidaron las atrocidades,asalto ,saqueo de ese gobierno?

  3. Estos correístas si son unos verdaderos PAYASOS. El pueblo les puso en la Asamblea para que trabajen en beneficio del pueblo y no para que estén perdiendo el tiempo en bagatelas. Ganan un sueldo si hacer nada provechoso hasta ahora no veo que presenten un Proyecto digno de tomar en cuenta. Que pena…..

  4. El pueblo no ha puesto a esta tarea de inserbibles en la asamblea para que se dediquen a vengarse de Moreno o de aquellos que no tienen la mentalidad enfermiza como ellos. Estan alli para trabajar por el bien del pais. Para eso les pagan a esta sarta de ratas. Ahora se les olvida que el perro faldero de Correa, Arauz al perder las elecciones pidio que no haya persecucion a los corruptos correistas. Pero ellos si son libres de seguir persiguiendo? Claro ejemplo de la doble moral de la escoria Correista.

  5. Habría que llevar a los tribunales entonces, a los correistas por haber recibido una «donación » de rifles AK-47 chinos e inservibles además, para organizar pic-nics al mando del impresentable del Collahuazo! Entrenamiento de milicias? Para que hubiesen servido? Desestabilizar a quién?

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