Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

¿Los dólares que huyen de Castillo llegarán aquí?

en Conexiones4P/Elenfoque/Lainfo por

Según una nota de El País, desde que Pedro Castillo se perfiló como ganador de las elecciones, cerca de 14 mil millones de dólares han salido del Perú a cuentas que los peruanos están abriendo en los bancos de los EEUU. Otro portal peruano, El Montonero, calcula la fuga de capitales en 16 mil millones.

Es tal la urgencia de miles de peruanos por abrir cuentas en los EEUU que en Youtube hay un tutorial para para peruanos que tiene casi 85 mil visualizaciones en apenas un mes. Además, no hace mucho un tuitero contaba que en una reunión de ex compañeros de un colegio que no es de los más exclusivos de Lima, habían calculado cuánto habían sacado entre ellos del país y decía que llegaron a sumar 100 millones de dólares.

Estos datos hablan, al menos, de dos cosas: la dimensión gigantesca de la economía peruana y el enorme temor que ha suscitado en el sector privado el advenimiento de un gobierno que, a pesar de emitir señales tranquilizadoras, no ha negado, de forma expresa, dos cosas que asustan: la Asamblea Constituyente y la colectivización de la economía.

Esta búsqueda de refugio para los capitales peruanos tiene un escenario que, aparentemente, podría significar que parte de esos ahorros o inversiones terminen llegando al Ecuador: en Chile y en Colombia existe el riesgo cierto de que llegue un gobierno inamistoso con la empresa privada y en EEUU, a pesar de las seguridades que existen para el capital, las tasas de retorno son casi inexistentes. ¿El Ecuador se puede, entonces, convertir en un destino de esa fuga de capitales peruanos?

Según fuentes en Lima con las que 4P. conversó, el Ecuador no es un destino apetecido por el el empresario peruano: el paso de un largo gobierno afiliado al socialismo del siglo 21 dejó una pésima impronta y la llegada de Guillermo Lasso no ha logrado ahuyentar esa percepción que tiene un empresariado que, durante los últimos 20 años, se convirtió en un defensor apasionado del libre comercio y la poca regulación del Estado. Además, según uno de los consultados, la falta de acuerdos comerciales del Ecuador con otros países y bloques como la Alianza del Pacífico así como la rigidez de la legislación laboral hace que el Ecuador no sea muy confiable.

Sin embargo, sí hay sectores que podrían poner sus ojos en el sistema financiero Ecuador. Se trata de cuentacorrentistas peruanos, sobre todo del norte del país y en especial de la pujante zona de Piura, que gracias al bimonetarismo que hay en ese país, han acumulado dólares en cuentas y ahora temen que el gobierno de Perú Libre los convierta, a la fuerza, en soles. Esto, a pesar de que Perú Libre salió a decir que es falso el tuit que apareció en su cuenta y que decía que los ahorros “son un bien colectivo”: se refería a la fuga de capitales. Se trata de gente que tienen dificultades para abrir cuentas en EEUU por las barreras culturales, geográficas e incluso de idioma. Son depósitos no muy significativos pero que si se suman, representan un volumen importante.

Abrir cuentas en el Ecuador, para poner en buen recaudo los depósitos en dólares, no es sencillo por otro problema: los bancos del Ecuador tienen una alta liquidez, su demanda de crédito sigue siendo baja y el nuevo gobierno les ha pedido que bajen las tasas de interés. Es decir, han disminuido los incentivos para captar ahorros peruanos.

Un empresario ecuatoriano que tiene inversiones en el Perú dijo a 4P. que la posibilidad de que lleguen inversiones al Ecuador dependerá de lo que ocurra en las próximas semanas cuando se conozca la verdadera orientación del gobierno de Castillo. Ahí entra el sector agroexportador que durante el boom económico peruano alcanzó dimensiones enormes, pero despertó antipatías y resistencias en sectores sociales que lo ven como explotador capitalista, según comentó el economista peruano Hans Rothgiesser a 4P. Ese sector, que ha hecho enormes inversiones en el sur del país, por ejemplo en espárragos para exportar, es el que más nervioso está: sus mayores detractores participaron y apoyaron las violentas manifestaciones, de diciembre del 2020 en la zona de Ica, y son simpatizantes y miembros de Perú Libre, el partido del nuevo gobierno. Ese sector podría estar pensando en mover sus inversiones al Ecuador o Colombia, siempre y cuando Castillo se radicalice y cambie las reglas del juego en su país. Por ahora, algunos de ellos están  trasladando sus capitales a EEUU.

Por último están los empresarios que tienen inversiones en el Ecuador en el sector agroindustrial, como el grupo Gloria y Alcorp. Esas empresas sí tienen interés en ampliar sus inversiones porque ya tienen una cabeza de playa en el país y conocen mejor las condiciones políticas y el mercado ecuatoriano.

En claro, Ecuador no parece ser el mejor destino para los inversionistas peruanos. «Las noticias que vemos acá de Ecuador no siempre son promercado -dice Rothgiesser-, no está visto como una plaza de inversión confiable».  Sin embargo las cosas podrían cambiar si el nuevo gobierno peruano confirma los temores que tienen los empresarios. «Es el único país al que pueden volar los capitales -dice Eduardo Ponce, ex embajador del Perú en Quito-. A más de los que fugan a EEUU, las inversiones en Chile deben estar pensando en salir, así como las que están Colombia. Ni hablar de Bolivia».

Foto: TVPE

7 Comments

  1. Soy un peruano que pienso mover mis dolares a Ecuador para resguardarlos de un posible «corralito» comunista. Una corrección: el gobierno de Castillo no da señales tranquilizadoras, por el contrario insiste en el cambio de la Constitución y sus voceros ha declarado abiertamente su intención de disolver el Congreso al más puro estilo chavista. Viví unos años en Ecuador y siempre he pensado que ese pais tiene recursos mas que suficientes para dar un mejor nivel de vida a sus ciudadanos. Comparense por ejemplo con Uruguay que tiene mas o menos la misma poblacion y tamaño, pero menos recursos naturales, sin embargo su PBI es mayor al ecuatoriano. El problema de Ecuador es que en pleno siglo XXI hay mucha gente cree equivocadamente que el comunismo es el camino al desarrollo.

  2. Triste realidad, el capitalismo genera riqueza y es motor de la economía, pero en su ejercicio se ve tentado de la avaricia que llega a ser extrema y esto resulta en bienestar para los dueños del capital y malestar a los que trabajan para ellos; el resultado es que muchas personas en base a la cual generamos nuestro bienestar viven cuadros de verdadero drama que impulsan y cada día con mas fuerza el resentimiento y hasta odio por sus patrones y gente de elite. No piden nada regalado, esto es un negocio por el cual ellos trabajan cierto numero de horas por un valor determinado de dinero, simplemente veamos que sea justo y que todo esfuerzo natural o extra sea diferenciado por cualquier tipo de incentivo.
    El dueño de capital es libre de gastarlo como quiera, pero con inteligencia nunca insultemos a los subordinados con excesos, creo que no es correcto ni sano.
    Trabajadores con sueldo justo-legal y condiciones laborales que les brinden un ambiente agradable solo darán como respuesta un gana gana; claro que para ciertos rubros es complicado este ejercicio y nada mas alejado de la realidad que nuestros vecinos Colombia y Perú tienen mano de obra mas barata.

  3. Mil disculpas por herir su sensibilidad y «ofender» con el adjetivo a tan «importante » sector hablamos de la generalidad no. Entonces por el contrario y en virtud de lo malos y aprovechadores que resultan ser quienes si invierten y generan «trabajo y producción» no empleo y entretenimiento perdón perdón ocupación» debiéramos proponer que papa estado siga creando «puestitos». El problema QUIEN TERMINA PAGANDO tal maravilla.

  4. Desde que ví éste artículo y lo leí con interés me parece interesante la forma de abordar, sin hacer críticas al momento social de Perú, país que me precio de conocer, quien sabe más que algunos peruanos, pues por temas de trabajo tuve durante varios años estadías largas en sus distintas regiones y ciudades.

    Por mis viajes, contactos y amigos, hechos desde el trabajo de un ONG Internacional, tuve la suerte de reunirme y compartir con personas de varios estratos sociales; y, sentir, ver, apreciar, en primera persona, el racismo y clasismo en cierto estrato de la sociedad (como se aprecia aqui en Ecuador!), llamandome aún más la atención la inmisericorde forma de repartición privada de la riqueza, en lo que Ecuador, a pesar de no tener la méjor atmósfera de inversión, hay más equidad… de lejos.

    El tema es que pasó hace 10 años atrás, varias empresas con el miedo de la Robolución Ciudadana (sí, por que hay pruebas!) se fueron … a Perú, y no vale la pena citarlas, pero bien recuerdo a algunos de sus dueños llenándose de un falso patriotismo. HIcieron todo lo contrario, todo por que asegurar a sus trabajadores le iba a generar un incremento de 11,45% de sus costos en mano de obra, pero sus ganacias sólo se verían reducidas en un menos de 5%… mas valía la avaricia de esos dolarcitos en sus bolsillos a generar empleos locales y generar «mejor gananacia», aprovechando las condiciones de precariedad laboral de nuestro vecino del Sur, con gente que terminaría siendo más explotada. Siento mucho que los colegas de Perú saquen su dinero de su patría, hubiese sido un mejor precedente que se sienten a hablar y llegar a acuerdos mínimos que al final les hubieran beneficiado, pues un mejor nivel de vida ayuda a un mejor nivel de consumo.

    Esto lo escribe alguien que en su historia familiar ha tenido el peso de 200 años de historia en la empresa privada de este país, y que gracias a las circunstacias puede decir que con honestidad se ha vivido cómodamente, mas no con dinero para derrochar, pero que vió en sus empleados que han generado sus casas propias, y bienestar de sus hijos, sólo pagando lo justo y respetando su derecho, sin sacar provecho de su situación excepto que sea meterse el pan de cada día con el sudor de su trabajo y la seguridad de inculcar en los suyos el amor por el trabajo y el respeto al prójimo… vale mencionar que algunos empresarios «amigos», si tuvieron y tienen para derrochar pero a costo de la rotación laboral de su gente, sin pagar seguros, ni salarios dignos, tampoco tasas e impuestos, ni liquidaciones… pero esos son los primeros que juzgan al estado, sin querer generar el concepto profundo del mismo, que es identidad y solidaridad entre los «vecinos» internos del país.

  5. Interesante artículo sin duda. Eduardo nada más que su apreciación con mucho respeto es la mitad de la verdad. La principal razón es la cantidad de parásitos que viven y quieren seguir viviendo de la política y la burocracia su clientela ( es decir repartir y tomar todo del estado), el problema como en todo no se da por la carencia sino por el exceso, la meta de los «revolucionarios» es llenarse de cartones sucios y querer administrar y distribuir lo que no han producido ellos son los verdaderos explotadores de la ignorancia y el trabajo ajeno en su mayoría; no quien invierte y arriesga un capital para producir. Lo mismo pasa en Ecuador eso sí estamos de acuerdo por algo en las instituciones del país hay algo más de SETECIENTOS MIL parásitos viviendo de quien genera un dólar de ganancia con mucho esfuerzo. También tuve La experiencia de trabajar y conocer in situ la realidad.

    • Lo que Ud. escribe no contradice lo que yo he expresado. En lo que no estoy de acuerdo es que el sector público tiene 700.000 parásitos. Es insultante y erróneo: muchos empleados públicos realizan su labor con eficiencia y honestidad; maestros y personal sanitario las más difíciles y todos necesitamos al sector público para diferentes fines. Lo que he escrito es que este tipo de políticos como Castillo, con todos sus defectos, ambiciones y mentiras, llega a interesar a una gran parte del electorado porque muchos de estos votantes viven frustrados por condiciones de vida que pueden ser mejoradas y no lo son por la avaricia de muchos empresarios. En Guayaquil conozco un restaurant cuyos empleados ganaban menos del mínimo, trabajaban dos semanas con sólo un día de descanso, varios de ellos dormían en la acera por no poder trasladarse a sus casas a la hora de la madrugada en que salían. Al pasar hace un tiempo vi que ya el restaurant tenía un segundo piso. Esta es la frustración que lleva a que políticos demagogos lleguen al poder. Si uno de aquellos empleados de tal restaurant tiene la oportunidad de ir a un cargo público, seguro que lo va a hacer, porque trabajar en el sector privado es frustrante y siempre será pobre. No extraña que el porcentaje de ecuatorianos que trabaja para el sector público crezca en cada gobierno, no sólo el de Correa, que fue con quien más aumentó la burocracia. Muchas personas desean un cargo público porque en muchos casos la empresa privada explota de manera inmisericorde y ahí llegan los políticos demagogos a embarcar más gente en el barco del estado que es mantenido con dinero público (petróleo) y privado (impuestos) a riesgo de que este barco se hunda como parece que puede ocurrir con el IESS.

  6. Un titular de este medio dice «Castillo es producto de la izquierda-caviar». Puedo estar de acuerdo. Pero también puedo afirmar que «Castillo es producto de la frustración del pueblo». Existe un profundo desencanto con una economía que en sus índices macroeconómicos ha crecido a tasas muy altas, y la realidad de un pueblo que no se beneficia de ella. Si todos estos empresarios que ahora sacan su dinero del país y buscan un país «apropiado» para invertir sus fortunas, hubiesen mejorado un poco la calidad de vida de sus trabajadores, con jornadas de trabajo apropiadas y salarios más de acuerdo a sus necesidades, no llegaría un candidato como Castillo a alterar todo.

    La realidad de Perú, de Ecuador y muchos de nuestros países y el mundo, es que muchos empresarios explotan de forma inmisericorde: pagan salarios de miseria incluso por debajo del mínimo legal, no aportan a la seguridad social, exigen jornadas extenuantes sin pago de horas extras. Existen malos tratos y amenazas de despido. En el proceso llegan a enriquecerse y tener ellos y sus familias un nivel de vida humillante para quienes son explotados.

    Lo sé porque lo he visto en Perú. Lo veo también en Ecuador. Es un círculo vicioso en que la avaricia extrema explota la necesidad extrema y en algún momento la cuerda se rompe. Venezuela y Cuba son tristes ejemplos de adonde se puede llegar sin un punto medio.

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