Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

¿Quién se queda con el dinero de las becas?

en Conexiones4P/Elenfoque/Lainfo por

El debate que se ha desatado alrededor de las becas estudiantiles en las ocho universidades privadas que reciben fondos del Estado es, hasta cierto punto, engañoso. El sistema de becas en las universidades cofinanciadas esconde una distorsión de la que las sus protagonistas no hablan: en lugar de que los fondos estatales vayan a los estudiantes, para que ellos escojan la opción que más les conviene, esas universidades reciben dinero público, lo ingresan en sus cajas comunes y lo destinan, según sus lógicas internas, a financiar los estudios de estudiantes que, se supone, no tienen los medios para financiarlos. Esto, sin que exista un sistema fiable y transparente para saber cómo invierten ese dinero.

Según el secretario de la Senescyt, Alejandro Ribadeneira, se ha ordenado una auditoría para determinar qué han hecho estas universidades con los dineros del Estado que supuestamente deben usar en becas. Estas universidades, según él, recibirán, durante el 2021, 39 millones y no es cierto que se cortarán los aportes; éstos se verán reducidos porque una de sus fuentes es la recaudación del IVA que no será tan alta como antes. De todos modos, sostiene, hay universidades como la PUCE que recibirán este año 8 millones de dólares; una cifra nada despreciable. Ayer, precisamente, el gobierno publicó un comunicado en redes sociales donde se detalle los aportes dados a las cofinanciadas durante el 2021.

Existen casos que grafican lo perverso que puede ser este sistema de ayuda estatal. Por ejemplo, el caso de la Universidad Tecnológica Equinoccial, UTE, que debe alrededor de siete millones de dólares al IESS e invirtió, de forma fraudulenta, 8 millones de dólares que seguramente nunca recuperará en la seguridad social de la Policía, ISSPOL. ¿Qué certeza hay de que esa universidad invirtió el 100% de los cuatro millones y medio de dólares que recibió del Gobierno para becas, y no para inversiones como la de la ISSPOL o para la compra de la Clínica Pichincha que está prácticamente abandonada? ¿Hasta qué punto este patrón de la UTE se repite en las universidades que salieron a protestar por el recorte en un comunicado? Se sabe que la Universidad Católica de Guayaquil tiene inmensas deudas con instituciones financieras, sin que se pueda saber si los seis millones que recibió para becas fueron destinados al pago de esa obligación, que probablemente adquirió por un mal manejo administrativo y financiero.

El debate tampoco ha tocado el tema de la competencia por la calidad académica. Si el estudiante califica para una beca del Estado que se le entrega a él, para que decida a qué universidad quiere ir, seguramente las universidades entrarían en una competencia que le haría bien a la calidad de la educación superior.

El problema del actual sistema, que defienden las universidades cofinanciadas, es que no sabe si esas instituciones se quedan para sus gastos administrativos u otros con una parte de lo que se les entrega para becas. Esas universidades presumen de las becas como si fueran un acto de generosidad suyo y no como un recurso que reciben del Estado. Si se ingresa, por ejemplo, en la página web de la PUCE donde se ofrecen becas, hay estos tipos de ayuda: por equidad, discapacidad, excelencia para los mejores egresados de los colegios y por ser hijo de los colaboradores de la universidad. En la beca de equidad, que se supone debería ser para ayudar a los estudiantes de menores recursos, se advierte que se entregará  hasta un 25% a quienes ingresaron, a partir del 2020 y del 2021, para las carreras de Medicina y Derecho. De 35% para las otras carreras y un 25% de descuento en matrículas en período ordinario. Si se da un 25% o un 30% de beca a alguien que quizá puede pagar ese monto, ¿no será mejor cubrir el 100% de los gastos a un estudiante sin recursos en una universidad pública?, Esa pregunta se hace Alejandro Ribadeneira, del Senescyt.

Otra distorsión que tiene el sistema y que no está siendo discutida es la de los privilegios: si ocho universidades privadas reciben estos dineros, ¿por qué no los reciben las otras privadas? Finalmente, todas las universidades privadas tienen que becar a un 10% de sus alumnos, según la ley de educación superior vigente. Universidades como la UEES, la UDLA o la USFQ ofrecen becas para ese porcentaje de alumnos sin ayuda estatal, mientras esas ocho sí la tienen. ¿Por qué unas sí y otras no?

Al centrar el debate en las becas en las ocho universidades cofinanciadas también se está evadiendo el problema de la educación pública, que es gratuita. El gobierno ha dicho que la reducción del presupuesto que se haga en el aporte a las cofinanciadas debería destinarse a fortalecer las universidades públicas donde van los que menos recursos económicos tienen. La interrogante es si no será mejor, por ejemplo, destinar los 39 millones que el Estado entrega a las privadas cofinanciadas para fortalecer las capacidades académicas y de cupo en las públicas. Aparentemente, el gobierno es partidario de esta opción, pero no ha planteado el tema de una forma clara y directa.

No existe, es evidente, un portavoz del Gobierno que se apersone del tema y que aparezca ante la opinión pública articulando el discurso oficial sobre qué quiere hacer con la educación superior.

Foto El Telégrafo

20 Comments

  1. Rectifico mi comentario del 27 de agosto en el que decía que si los empleados de la PUCE se negaban a renunciar a la antigüedad y a firmar un nuevo contrato lesivo a sus derechos, deberían acogerse al despido intempestivo e ir a juicio. El hecho es que aquellos que opten por el despido intempestivo, serán liquidados de acuerdo a lo que manda la ley -como debe de ser-, pero perderán su trabajo justo en época de pandemia. Esto ocurre en una universidad cátolica, apostólica y romana.

  2. Estimo necesario rectificar parte de expresado por Ud., que pareciera negar el valor e importancia de la investigación.
    Y es que la investigación (y me refiero a la «investigación científica) es fundamental para una buena docencia. El propósito de la investigación es generar conocimientos y es esto, en definitiva lo que se imparte en los salones de clase. Aún más, ¿Qué es preferible, que el docente solo aprenda de memoria lo que dicen algunos libros editados hace décadas con conocimientos aún más antiguos, para otras latitudes y sociedades, o que también pueda transmitir conocimientos generados por él(ella) minmo (a) o en el laboratorio cercano, aplicables directamente a esta sociedad y ambiente?
    Por otra parte, los artículos científicos publicados en revistas especializadas de primer orden han debido pasar por un muy estricto proceso de arbitraje y de edición antes de ser aceptados para su publicación. Es un proceso largo y complicado que resulta en el rechazo de buena parte de los manuscritos presentados a la revista. De manera que criticar que un docente exhiba 100 artículos publicados no tiene sentido. Esto debería ser motivo de orgullo y de satisfacción. Sin contar conque uno de los factores determinantes para la categorizar la excelencia de una universidad es la productividad en investigación, medida primordialmente por los artículos de investigación generados.
    Los artículos científicos no quedan en letra muerta. Que Ud. no los lea no significa que no cumplan con su cometido. En muchas ocasiones, su contenido tiene aplicación directa; en otras, servirá de fundamento para generar aún más conocimiento y/o nuevas aplicaciones. Evidentemente, no siempre el público en general podrá acceder a esos artículos o incluso comprender su contenido, pero el conocimiento siempre será valioso.
    Por último, los congresos cientificos tienen una importancia enorme para la difusión del conocimiento generado acá y la obtención del geberado allá. Permiten la confrontación directa de técnicas y enfoques y facilitan la creación de grupos de investigación que, a su vez facilitan el financiamiento de proyectos de investigación. Además, proyectan la imagen del país en ese ámbito.

  3. Excelente artículo. El tema de la corrupción es un mal que parece no tener fin. Cada día se va conociendo nuevos casos de corrupción, ahora le tocó el turno a la educación superior privada, universidades cofinanciadas con dinero pùblico, salpicadas con indicios de falta de transparencia en el uso de los fondos asignados por el estado, para becas de estudiantes de escasos recursos, siendo obligaciòn de las autoridades de estos centros darles el uso que corresponde. Lamentablemente el problema de las becas tambièn ocurre en las universidades públicas, en donde tampoco realizan como dice la ley la asignación al 10% de los mejores estudiantes de las carreras, de manera permanente y oportuna como debiera ser, sino a cuenta gotas. Ademàs la mal llamada gratuidad en la educación publica, solamente se cumple en la matrícula, puesto que todo lo demàs, por ejemplo, los insumos para las pràcticas en las carreras del àrea de la salud, deben adquirir los estudiantes , eso sin contar que los jóvenes que son de provincia y quieren estudiar en la U. Central, deben pagar desde el arriendo, que en lugares cercanos a la UCE son sumamente caros, volvièndo cada vez màs dificil que un estudiante de escasos recursos, asì sea un excelente estudiante, pueda cumplir su sueño de estudiar en una unìversidad publica de la capital.

  4. Valiente artículo Martín sobre el despilfarro del dinero estatal en las llamadas universidades cofinanciadas, que viene desde por lo menos 40 años, sin que se haya conocido de alguna auditoría del destino de ese dinero y cuantos becarios de familias pobres graduaron. En la universidad católica Santiago de Guayaquil, que desde los años 90 del siglo anterior se relaciona con todos los gobiernos de turno, derivando contratos y fondos estatales al trabajo privado de sus profesores. ¿Dónde están los becarios de familias pobres? . La PUCE también controlada por un pequeño grupo de individuos ligados a los gobiernos de turno, se dice que entrega becas hasta del 100% a los hijos de los empleados y profesores, mientras los estudiantes deben pagar unas pensiones altísimas, sin beca, atraídos por una supuesta calidad académica de los años 70 y 80 del siglo pasado. Le corresponde a la Senecyt realizar una auditoría del uso de los fondos que entrega el estado a estas llamadas universidades cofinanciadas. Debe cambiar el sistema, tal como lo escriben en algunos comentarios, las becas deben dirigirse al estudiante, con méritos, que escoja la universidad privada en la que quiere estudiar. En las universidades estatales no se justifican becas ya que son gratuitas, aunque en el proceso formativo y para la elaboración de tesis y trabajos de investigación, los estudiantes brillantes e innovadores que aporten con temas de interés para la producción de alimentos, el cuidado: de: la salud y el medio ambiente, las energías no convencionales y otras tecnologías de punta, deben recibir fondos no reembolsables del estado para su trabajo. Con la desaparición del IECE, no se conoce adonde van a parar los recursos que entrega el IESS en cada planilla de aportes por el 0.5%, que es una cantidad considerable, que por ley debía destinarse a las becas. Para la formación técnica de los trabajadores, hay el otro 0.5% de las planillas del IESS, por ley, que manejaba el SECAP, ¿donde están esos recursos?. En conclusión de este comentario, la desorganización y el despilfarro imperan en el estado ecuatoriano. Las familias de escasos recursos, que son la mayoria en este país, podrían educar a sus hijos en carreras técnicas, siempre y cuando se produzca una transformación total de la educación básica y universitaria, estatal. Felicitaciones Martín por enfocar este tema tan importante para el futuro del Ecuador. Saludos.

  5. La UTE aparentemente compró la Clínica Pichincha con recursos del ISSPOL y desde diciembre de 2016 esas instalaciones están abandonadas. La deuda de la UTE por concepto de alicuotas de esas instalaciones supera los 200.000 dólares. Mientras tanto el rector conversa con los astronautas de la estación espacial internacional. Lindo no?

    • Ese dinero lo destinaban para remodelar clubes privados, pago del sueldazo del rector y sus guardaespaldas, es triste ver que siguen con la cantaleta de las administraciones anteriores cuando lo que hacen es pagar sueldos de las empleadas domésticas del rector, gastos de alimentación y muchas irregularidades que la Contraloría no lo detecta porque lo único que hacen es comparar facturas de becados versus número de alumnos becados pero un examen de a dónde van destinados los fondos nunca se lo ha echo… Ahora veremos con que sorpresa sale la eminencia del Doctor para sustentar esos fondos…triste pero cierto y los alumnos parece poco o nada importarles la gestión de su rector porque no hacen nada ahhh sin contar que a toda la directiva de la Fedeute les otorgaron beca para su Unidad de titulación es decir el más pilas no paga…y podría seguir pero todo ese sistema está podrido…

  6. El problema de la educación superior en Ecuador es grave, los recursos asignados a las Universidades públicas y privadas, deben ser evaluado en su integralidad. Es fácil hacer obras y gestión con recursos ajenos que vienen del Estado. Si se analiza por ejemplo los sueldos en las universidades públicas para darles un ejemplo, denuncié en la Contraloría hace más de 6 meses que en la Universidad Nacional de Chimborazo, un rector gana cerca de 5.400 USD, y en esa misma entidad un Coordinador o responsable de la Comunicación Social 5.300 USD. He insistido en el tema, pero hasta la fecha no existe un pronunciamiento de la Descontraloría General del Estado, lástima de mi Ecuador profundo.

  7. La PUCE recibirá $8 millones, pero ahora mismo está cometiendo una serie de atropellos en contra del personal docente y administrativo. Los está obligando a renunciar a la antigüedad y a firmar contratos con salarios que no se compadecen ni con la experiencia, ni con la formación académica de los profesores. Si no aceptan estas condiciones, serán despedidos e irán a juicio. El correísmo encontró en esta universidad uno de sus últimos reductos y tal como lo ha hecho con todo, está destruyendo una obra de 70 años. El Estado debería retirarles todo apoyo económico y exigirles cuentas. Por favor señores periodistas ayuden a denunciar lo que está ocurriendo en la PUCE.

  8. Realizar una auditoria de lo que se ha hecho con ese dinero en las universidades que corresponde es una obligacion del Estado. Ya vamos a ver las sorpresas, especialmente en las universidades «correistas» (por ejemplo PUCE y UPS).

  9. Totalmente de acuerdo, lo que hacen muchas universidades públicas y privadas co-financiadas es no transparentar sus gastos, se desea más autonomía, más presupuesto pero no se habla de transparencia ni auditoría.
    Claro el problema inmediatamente lo «trasladan» a los estudiantes.
    Cuando el gobierno anterior rebajó el presupuesto de las universidades públicas también se dijo por parte de ellas que los afectados son solo sus estudiantes, que la calidad va a bajar, que no tendrán cómo hacer investigación, etc. Yo pregunto y porqué no pueden reducir los mega sueldos de los rectores, gastos de viáticos a congresos alrededor del mundo que participan una y otra vez algunos docentes escogidos, el reducir gastos en publicación de «artículos científicos» que quedan en letra muerta (algunos docentes llevan mas de 100 artículos publicados). LA reducción del presupuesto de las universidades no tiene porqué afectar en lo mínimo a los estudiantes y su calidad de formación profesional.

  10. Excelente artículo!!

    En todo esto hay muchos intereses. Y falta de transparencia.

    Lo primero que se necesita es información, para poder analizar objetivamente la situación, e ir corrigiendo los problemas.

    Nadie dice nada de la empleabilidad. La mitad de los graduados ni siquiera llega a ganar el sueldo básico. Hay carreras tan saturadas (derecho, administración, etc) que solo el 10% de los graduados consigue empleo en la profesión que estudió; el 90% tiene que dedicarse a cualquier otra actividad, luego de haber pasado los mejores años de la vida tratando de obtener un título. El desperdicio de tiempo y recursos es gigantesco.

    Mucho se habla de fortalecer la educación técnica. Pero el 88% de los estudiantes de nivel superior estudia en universidades, y apenas el 12% en institutos.

    Y así quieren abrir más cupos en las universidades, para que más bachilleres desperdicien su juventud, y salgan directo al desempleo o al subempleo.

    Por otro lado, las características de las universidades públicas (gratuidad + carreras muy largas + saturación) han empujado a los estudiantes de clase media hacia las universidades privadas, a un costo enorme para las familias. El resultado es un sistema de educación superior segregado: universidades privadas para los ricos y la clase media; universidades públicas «para el pueblo». Esa es la receta para una profunda división social a largo plazo.

    Se debe buscar que la clase media regrese a las universidades públicas. Para ello hay que reformar completamente el sistema.

    Como ejemplo se puede usar la reforma universitaria de Finlandia: hace pocos años, las universidades públicas dejaron de ser entidades dirigidas, financiadas y controladas por el gobierno, y pasaron a ser instituciones independientes, con autonomía académica, administrativa y financiera. El gobierno continúa aportando una parte importante del presupuesto, pero la responsabilidad por la sostenibilidad financiera recae en las universidades.

    Ese es el tipo de reforma que se espera de un gobierno moderno, de tinte liberal, como se supone que es el gobierno de Guillermo Lasso.

    • Pero es que ahí está el detalle joven! que le mencionen la independencia y la autonomía de la universidad pública y verán como el correísmo y el ignorante promedio saltarán diciendo que se va a privatizar la educación y que los pobres no podrán estudiar y bla bla bla… y ya sabremos quien se jalará de eso para figurar en futuras elecciones mientras disfraza esa intención con amenazas, lapsos y demás… mientras estemos infestados del populismo correísta todo intento de emular lo positivo de las potencias no izquierdistas será atacado por quienes hacen gala de ser tan ignorantes…

  11. Con 8 millones de dólares en la PUCE, terminarian su carrera de ingenieria 250 estudiantes.
    Con ese mismo dinero, en la Universidad Central terminarian su carrera de ingenieria 1500 estudiantes.

    Es decir existe una relación de 6:1 la diferencia es abismal. Los defensores de la ayuda estatal, van a salir con la canteleta de siempre, es que no es lo mismo un egresado de nuestras universidades, que un egresado de una universidad pública.

    La respuesta es simple. Que universidad del país, le garantiza a sus egresados un empleo adecuado, con la formacion profesional que recibe. NINGUNA.

    Es decir, el gobierno debe actuar ya, y no esperar a que estas universidades comiencen con leguleyadas absurdas para quemar tiempo y que la ciudadania se olvide del tema.

    • Excelente artículo! Los sabidos catedráticos de siempre( adoradores del Correa y sus secuaces como es el caso de PUCE) critican los recortes, puesto que se quedan sin su teta y no dan explicaciones por donde se va la plata. Los profesores siempre han ganado un mísero sueldo pero rectores, personal administrativo se llenan los bolsillos a costillas de inclusive los estudiantes, que para recibir una beca, tienen que hasta vender su alma al diablo. El sistema educativo en el Ecuador ha sido y es mediocre por donde se lo vea! Mucho bla bla poca acción.

  12. El caso de las universidades tiene muchas aristas dignas de analizar, por ejemplo los sueldos que ganan rectores y otras autoridades, sería interesante que se publiquen los sueldos.

  13. Aparentemente el tema financiamiento Universidades en el país , resultaría otro barril sin fondo , en donde se encontraría despilfarro y hasta corrupción . Estos egresos que salen del dinero de todos los ecuatorianos deben transparentarse y ser auditados por Contraloría ; desgraciadamente ahí la pregunta del millón , EXISTE CONTRALORÍA EN EL PAÍS ?????????????

  14. Muchos como Yo, apenas nos enteramos de que las becas concedidas por las universidades particulares mencionadas, se las hace con el dinero publico y no de las propias universidades.
    Eso es incorrecto aún más si no se tiene la certeza de que esos dineros se han usado en las becas. Poner 3 o 5 estudiantes becados en una clase que ya está pagada por los otros estudiantes, no me parece que impacte notoriamente la economía de esas universidades. Es mejor que se den esas becas directamente a quienes las necesitan y tienen los méritos académicos suficientes.

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