Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Inseguridad: el siguiente reto de Lasso

en Columnistas/Influencers4P/Info por

El primer gran reto que se impuso el presidente Lasso fue el de vacunar a nueve millones de ecuatorianos en los primeros 100 días de gobierno. Más allá de ciertos tecnicismos que los críticos de siempre quieren posicionar, la realidad es que el gobierno cumplió con su objetivo de vacunar a la mayor cantidad de ecuatorianos en el menor plazo de tiempo con un operativo logístico que pocas veces se ha visto en el Ecuador. El reto de la vacunación fue aprobado por el presidente con un sobresaliente.

El presidente no tiene tiempo para congratularse del cumplimiento de su promesa estrella porque los problemas que tiene el país son sumamente graves y merecen una respuesta inmediata. En mi criterio, el siguiente gran reto que tiene Lasso es el de erradicar o, al menos, disminuir considerablemente la inseguridad y la violencia en el país. En Guayaquil, desde el jueves 27 hasta el lunes 30 de agosto, 16 personas fueron asesinadas, de las cuales 15 tenían relación con la venta de drogas y uno con robo violento. En lo que va del año 2021 se han registrado más de 400 muertes violentas en Guayaquil, Samborondón y Durán, lo que implica que cada trece horas se produce un asesinato en uno de estos territorios que concentran el 48% de las muertes violentas que se producen en el país.

Las estadísticas nos demuestran que la gran mayoría de las muertes violentas tienen relación con la venta de drogas y el narcotráfico. Los disturbios y amotinamientos que se producen en las cárceles del país –en los que muchas personas privadas de libertad han muerto– se encuentran relacionados con las disputas entre bandas y cárteles de la droga. Los gobiernos anteriores –particularmente los de Rafael Correa y Lenín Moreno– permitieron que el narcotráfico se instale en el Ecuador, ya no sólo como sitio de paso, sino como el lugar donde funcionan cárteles de droga y en el que se utilizan pistas clandestinas para transportar sustancias prohibidas, lo que, sin duda, ha hecho que la violencia en las calles y en las cárceles se haya salido de control.

Si bien se han intentado adoptar ciertas medidas para cambiar la situación en los centros penitenciarios con el nombramiento de Fausto Cobo como director del Servicio Nacional de Atención a Privados de Libertad, no parece suceder lo mismo con la violencia en las calles, particularmente en Guayaquil, Durán y Samborondón en donde el incremento ha sido sustancial. El presidente Lasso debería comunicar a la ciudadanía cuál es su plan de acción para intentar mitigar la escalada de violencia que se ha convertido en un problema estructural de muy difícil solución. No se trata únicamente de incrementar el financiamiento de la policía nacional o aumentar los controles, sino de adoptar medidas que permitan controlar el narcotráfico y evitar que los cárteles de la droga sigan operando impunemente en el país. La instalación del radar en Montecristi y el control del espacio aéreo en Manabí y Santa Elena son decisiones que van por el camino adecuado, sin embargo, deben ir acompañadas de un plan integral y estratégico que tenga como objetivo combatir el crimen organizado.

En esa línea, la eliminación de la tabla de drogas es un error por parte del gobierno. La mal llamada tabla de drogas, según jurisprudencia de la Corte Constitucional, es únicamente referencial para poder diferenciar a quienes portan droga para su consumo personal y quienes trafican con ella. No despenaliza el microtráfico, sino al consumidor. El consumo de drogas es un problema de salud pública y la solución a dicho problema no consiste en enviar a los consumidores a las hacinadas cárceles del país en las que su vida corre peligro.

Con el plan de vacunación Lasso demostró liderazgo y capacidad para cumplir su promesa. Por el bien del país, esperemos que demuestre esa misma capacidad en este nuevo gran reto que le espera: acabar con la inseguridad en el país.

Ricardo Flores es abogado.

3 Comments

  1. Efectivamente, luego de cumplir con lo prometido respecto a la vacunación, el siguiente gran reto del Presidente Lasso será erradicar la criminalidad y la corrupción del país. Las malas noticias sobre los crímenes que a diario ocurren en Guayaquil y otras ciudades de Ecuador llegaron ya a Europa, Canadá, Estados Unidos y en general ya dan la vuelta al mundo. ¿Quién va a querer invertir en un país donde campea el crimen resultado del narcotráfico? ¿Qué turistas van a querer visitar un lugar donde su vida corre peligro? El turismo fue uno de los rubros de la economía más de mayor afectación por la pandemia y adicional a esto la criminalidad ha crecido en los últimos años producto de las alianzas de Correa y Moreno con los carteles de México y Colombia para que acá puedan hacer de las suyas impunemente. El gobierno debe de manera inmediata pedir ayuda a Estados Unidos y a otros países para que de una manera radical se combata a este desgraciado mal. Se debe iniciar una investigación urgente de quienes están comprados por estas mafias, y focalizar las investigaciones en regiones como por ejemplo las Islas Galápagos donde es un secreto a voces que hay un buen número de testaferros que ayudan a los carteles en el paso de la droga hacia el norte, donde también se conoce de “pescadores” y dueños de embarcaciones que proveen de combustible a las naves que transportan la droga, y donde a vista y paciencia de autoridades, aterrizan avionetas de narcotraficantes y nadie dice nada en absoluto al respecto.

  2. Totalmente de acuerdo, la INSEGURIDAD es el reto inmediato. Abarca muchas aristas.
    1.- Hay que proteger a los niños de las drogas, ellos son el futuro. Se podría crear una policía especial para el cuidado de las escuelas y colegios, toda institución educativa deberá tener policías. Se tiene erradicar o minimizar el microtráfico, cueste lo que cueste.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

×
Ir Arriba