El gobierno por fin empieza a comunicar

en Columnistas/Influencers4P/Info por

El presidente Lasso, al asumir el poder hace aproximadamente 100 días, optó por cambiar radicalmente la estrategia de comunicación que utilizaron los últimos dos gobiernos. Si bien el expresidente Moreno eliminó las sabatinas –no tenía el carisma ni la oratoria para hacerlas– y redujo en cierta medida el aparato de propaganda creado por los hermanos Alvarado, mantuvo las cadenas nacionales y los anuncios en que informaba sobre las obras o proyectos emprendidos o culminados por su administración. Lasso pensó que el país había tenido suficiente durante los últimos 14 años y decidió no utilizar cadenas nacionales, salvo para hechos relevantes que verdaderamente lo ameriten, y comunicar sus planes y proyectos principalmente mediante las redes sociales.

Las redes sociales, si bien son un mecanismo eficaz para posicionar ciertos mensajes en una campaña política, no resultan el medio idóneo ni suficiente para comunicar a la ciudadanía los proyectos o los planes de una administración. Adicionalmente, tal como cuestionó el director de 4pelagatos, José Hernández, en la entrevista que mantuvo con el presidente, el gobierno no cuenta con uno o varios portavoces que comuniquen a la ciudadanía los planes o proyectos del gobierno. La ciudadanía, en general, conoce muy poco sobre los colaboradores del gobierno, por lo que, por ahora, toca al propio presidente informar la situación del país y las medidas que pretende adoptar para solucionar los graves problemas que atraviesa el Ecuador.

El presidente parece haber tomado nota de la situación. En los últimos días ha concedido varias entrevistas a los principales medios de comunicación del país en los que ha expuesto –con aciertos y algunos errores– la situación en la que recibió el país que, según sus propias palabras, se encuentra “descuajeringado” y cuáles son las principales propuestas que pretende implementar para arreglar el desaguisado que recibió producto del despilfarro y corrupción de la década de Rafael Correa y de la inoperancia e incompetencia del gobierno de Lenín Moreno. El presidente ha enviado mensajes firmes en los que deja claro que no aceptará chantajes y que, en caso de que la Asamblea Nacional, no dé paso a sus propuestas –por las que votó una mayoría de ecuatorianos en la segunda vuelta electoral– no dudará en convocar una consulta popular para que sea el pueblo quién decida si tales propuestas deben ser implementadas.

El presidente se ha convertido en el principal vocero del gobierno y de primera mano empieza, por fin, a comunicar sus planes y proyectos y a delinear cuál es su visión para el futuro del país. Lasso debe entender que –lamentablemente– Ecuador no es un país europeo en el que el presidente o primer ministro puede pasar desapercibido y únicamente aparecer en mensajes televisivos para comunicar hechos trascendentales. El pueblo ecuatoriano necesita un ejercicio de pedagogía para comprender el motivo por el cual se deben adoptar ciertas medidas –que en algunos casos suponen sacrificios– y que no se puede mantener las mismas políticas que han fracasado desde hace décadas si se quiere cambiar de manera definitiva la situación económica y social del país.

El primer gran reto que enfrentará el presidente Lasso en esta nueva etapa comunicacional es la presentación de la ley de oportunidades laborales que, según ha informado, se hará hasta finales de este mes. Algunos bloques de la Asamblea Nacional han manifestado su rechazo a la ley sin conocer aún su texto, por lo que la negociación para su aprobación se prevé larga y compleja.

El reto que se presenta no es sólo político, sino también comunicacional. El gobierno debe ser capaz de explicar e informar por qué es necesario modernizar la legislación laboral, que los derechos de los trabajadores que cuentan con un trabajo no se verán afectados y cuáles serán los efectos de su reforma. Debe exigir a los bloques políticos de la Asamblea que desmonten con hechos y cifras sus afirmaciones y dificultarles la posibilidad de rechazar su proyecto. El gobierno, por fin, empieza a comunicar, ahora resta que lo haga de forma efectiva.

Ricardo Flores es abogado. 

1 Comment

  1. La situación en la que recibió el país el presidente Lasso, según sus propias palabras, se encuentra “descuajeringado” (4P) y el problema es que los cerebros de los asambleistas tambien presentan este descuajeringue, porque piensan que ellos son los llamados a gobernar y tienen que poner y quitar leyes , y se creen los magos porque sin tener los textos de las reformas, ya están en contra, en contra de que? de todo¡¡ por lo tanto a estos desubicados hay que decirles que: 1) el pueblo votó por el plan de gobierno del señor Lasso, quien ganó las elecciones con el 52, 46% , y ganó en 17 provincias (resultados del cne) 2) su primera acción el plan de vacunación ha sido apoyado por el 60% y más de la población, todos vacunados con dos dosis. 3) Su propuesta para superar la crisis económica (empleo, inversión, control del gasto corriente) tiene que ver con reformas laborales, apertura económica y eficiencia fiscal, que será presentada y que igual se busca el apoyo de la población. Entonces señores asambleistas no será mejor que aquellos que tienen el cerebro descuageringado primero estudien, analicen y reflexionen en ¿qué es lo mejor para que el Ecuador tenga un futuro de progreso y desarrollo? y si no entendienden la materia, se allanen y dejen el camino libre para buscar que es lo mejor para el país, con ecuatorianos que si piensan en mejores días para el Eccuador.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*