Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Muerte cruzada: ¿quién gana, quién pierde?

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Cuarto artículo de una serie de cuatro sobre el escenario político. 

La muerte cruzada es -si el presidente Guillermo Lasso tomara esa decisión- un borra y va de nuevo.
La muerte cruzada -si el presidente tomara esa decisión- sería la comprobación de que él estima que los electores tienen que zanjar las contradicciones que no pudo ventilar con la sociedad política en la Asamblea. Una decisión grave y dramática, tomada en conciencia porque está poniendo en juego la Presidencia de la República a la que llegó hace menos de cinco meses. No es poca cosa.

En sí, la muerte cruzada no sería una buena noticia. Para el país implicaría poner en suspenso las certezas que se afincaron tras el triunfo de Guillermo Lasso, el 12 de abril pasado. Y entrar otra vez en el carnaval electoral en vez de dedicarse de lleno a las urgencias económicas que arrastra con la crisis y se agravaron con el coronavirus. Esta no sería una decisión inspirada en una mera estrategia o en una conveniencia menor: sería producto de una necesidad, de un último recurso. Por eso conviene ver qué pasa con los protagonistas inmersos en ese escenario:

Guillermo Lasso: él pondría en jaque su presidencia por encontrar que la Asamblea le es hostil, no da paso a las reformas y mutó en amenaza para su sobrevivencia. Es imposible tener una espada de Damocles suspendida sobre la cabeza durante, teóricamente, tres años y medio. El presidente ya ha dicho que que no fue a Carondelet a calentar la silla y someterse al statu quo. Traducido, eso significa no quiere vivir secuestrado, negociando impunidad o repartiendo el Estado.
Volver a otra campaña no le asegura el triunfo. Lasso podría perder la Presidencia; arriesgarla es un albur en un mercado electoral impredecible. Arriesgar puede reforzar la imagen de un político con convicciones y principios. Sus circunstancias podrían mejorar con respecto a las elecciones pasadas. A su favor tiene la campaña exitosa de vacunación, el rumbo trazado y acciones que lo han mostrado como un republicano y un demócrata. De la Ley Creando Oportunidades puede usar dos mensajes: quiere crear empleo formal cuando 5,8 millones de personas no lo tienen y quiere que los más ricos contribuyan en el esfuerzo fiscal impuesto por el coronavirus.
Su gran reto no estaría solamente en ganar la presidencia: tendría que mejorar, en forma ostensible, el número de asambleístas. Y hacer alianzas programáticas para superar la debilidad que lo acosa en la Asamblea. Ese es un tema comprometido porque no tiene un aparato militante y vasto y un líder de partido experimentado y carismático. La campaña recaería prácticamente sobre él y la tendría que hacer mientras gobierna.

El Correísmo: si el presidente decretara la muerte cruzada, el correísmo tendría un gran escollo: ¿con quién iría? Andrés Arauz mostró sus límites y perdió una elección que todos en su tendencia daban por ganada. Ahora, además de tener poco que ofrecer (el país sabe la condición económica en que se halla), el electorado que podría hacer la diferencia sabe que en la agenda prioritaria del correísmo está limpiar el expediente judicial de Rafael Correa. Para el correísmo esta sería una campaña inesperada y favorable en la que, además de soñar en la Presidencia, se propondría igualar, al menos, los 49 escaños logrados en la elección del 7 de febrero.
Políticamente, este partido es el que más posibilidades tendría de encarar el retorno a las urnas: tiene cuadros, una narrativa aceptada por un porcentaje estimable del electorado y un aparato mediático acostumbrado a campañas sucias y a un cinismo sin límites. Si hay muerte cruzada, la campaña se haría, otra vez, bajo la disyuntiva correísmo-anticorreísmo.

El socialcristianismo: en teoría es un partido que podría estar entre los damnificados porque, por lo que se sabe, sus líderes nunca han pensado que la muerte cruzada puede convertirse en un escenario real. No está preparado, si el presidente la decretara. No tiene locomotora electoral y no le sería fácil volver a poner cerca de 20 diputados en la Asamblea. Jaime Nebot tendría, además, un problema: ¿hace campaña contra Lasso, exponiéndose a ser tratado de gran chimbador? Nebot tendría otro problema: no podría desconocer que, de producirse, la elección se plantearía como un plebiscito a favor o en contra del actual presidente. No de su partido.

Pachakutik: sin duda sería el gran damnificado de un eventual retorno a las urnas. Yaku Pérez se quedó sin bases y no se ve un candidato presidencial ganador representante de las bases indígenas. En estos 5 meses (la Asamblea se posesionó el 14 de Mayo), se consumieron figuras como Guadalupe Llori y Salvador Quishpe. Y Leonidas Iza ni convoca ni es voluntario para esos trotes. En ese contexto, Pachakutik no tendría cómo repetir el fenómeno histórico que lo llevó a tener 27 diputados. Si hay muerte cruzada, muchos en esa tendencia lamentarán haber hecho mayoría con el correísmo y el PSC y haber contribuido con los votos de Guadalupe Llori y Darwin Pereira para que se devuelva la ley al Ejecutivo.

Izquierda Democrática: ese partido propició una sorpresa con su candidato presidencial y una decepción en el legislativo donde asambleístas suyos han nutrido el expediente de escándalos de corrupción. La muerte cruzada podría volver a poner las cámaras sobre Xavier Hervas que sigue en un sitio inhóspito en momentos en que un país debe tomar decisiones: el limbo. No controla el partido, no tiene ascendiente en el grupo parlamentario, no tiene un norte político definido, tiene ínfulas modernizadores pero tiene los dos pies en el statu quo… Hervas podría ser un termómetro para saber si algunos políticos entienden, más allá de que esa posible elección pudiera ser o no un plebiscito sobre Lasso, que el tema de fondo es si el país abraza la contemporaneidad o sigue en el inmovilismo y en manos de señores feudales dueños del poder político.

Foto: campaña de GLasso

Primera entrega:

La Asamblea pactó el choque de trenes

Segunda entrega:

Lasso versus la santa alianza del statu quo

Tercera entrega:

¿Lasso va por la muerte cruzada?

10 Comments

  1. Que venga la muerte cruzada, Lasso tiene muchas posiblidades de ganar y captar mas asambleístas para trabajar en bien del país, pero si pierde creo que Lasso no tiene carácter de quedarse calentando el puesto y no hacer nada, como el gobierno anterior, ni robando como el corrupto Correa.

  2. La muerte cruzada para Lasso, se hace cada vez más cierta, es una herramienta constitucional legítima aunque extrema, pero necesaria. Los 6 meses que le quedarían para ir nuevamente a las urnas, si decide ser candidato, no le aseguran un triunfo, entre otras razones, porque el mismo no ha permitido que el correismo y morenismo enquistado por más de 14 años, salgan de entidades y empresas públicas claves, dejando a sus simpatizantes, quienes impulsaron su candidatura en el limbo, es decir no tiene una base política fuerte que le permita articuladamente hacer un trabajo consciente para que la población concluya en su objetivo de sacar al país de éste tormenta. Sin embargo, tendría 180 días para dejar bases de aquel cambio profunda con que sueña para el país.

  3. Como usted decía en el anterior artículo, el país quedaría en manos del azar. La muerte cruzada sería el reflejo de la ingenuidad de Lasso, la venganza de Nebot, la ambición de Villavicencio (dicen que quiere postularse para presidente), y la oportunidad para Correa. El anticorreismo nuevamente estaría dividido, mientras el correísmo de seguro le apostará a Marcela Aguiñaga, en ese escenario mucho me temo que podría ganar en primera vuelta. Ojalá que todo esto no ocurra.

  4. El nuevo artículo debería ser “ Después de Lasso que viene para el Ecuador”. La muerte cruzada es un hecho tal vez en unos días o en un mes, dependerá de Lasso y que tan acorralado se sienta.

    Sin embargo, en estas nuevas elecciones lo curioso será que efectivamente habrá segunda vuelta pero sin Lasso en ella. Tal vez, lo mejor será que Lasso no sea candidato y tal vez vaya Borrero. Ya que si a Piñera en Chile lo destituyen, la posición de Lasso queda más debilitada.

    Y al no ser él candidato por CREO Si pierde tiene más esperanzas de un resurgimiento así como MACRI ahora en Argentina. Pero si pierde siendo el candidato y no pasa a la SEGUNDA VUELTA como es probable que pasaría será más difícil recuperarse en un futuro políticamente, pero no imposible.

    ALEA IACTA EST

    La Suerte está tirada para Lasso, lo importante como sobrevivir políticamente de lo que se le viene.

  5. La llamada Muerte Cruzada , no es la mejor opción para el país , pero me pregunto , qué se puede hacer con una Asamblea llena de politiqueros que no ven más allá de sus mezquinos intereses , empeñados ahora en la destitución del Presidente Lasso ???????? , podrá el Ejecutivo llevar adelante alguno de sus proyectos , con la Asamblea empeñada en oponerse a todo ??????? Los ecuatorianos estamos hartos de tanta torpeza , y ojalá me equivoque , pero pienso Lasso no tendrá finalmente otra opción ; y bueno que sean los ciudadanos , ojalá de manera consciente , los que finalmente decidan su futuro .

  6. Si la Corte Constitucional se reafirma en sus criterios relacionados a la materia o el hilo conductor que debe segur una Ley económica calificada como urgente, el Presidente podría optar por la puesta en vigencia de la Ley que envió para ser analizada , aprobada o negada en la Asamblea, asunto que no ocurrió. Una vez asumida la decisión (previa consulta) y asumiendo la avalancha política ene contra, se viene la confabulación montada por los «Pandora Papers», que son el pretexto para formar opinión adversa, censura y destitución del mandatario con votos de los opositores de la Asamblea. Unos días antes, el Presidente puede decretar la «Muerte Cruzada» y clausurar la asamblea, gobernar por decreto y llamar a nuevas elecciones. El Presidente no ha expresado su deseo de ser reelegido. Si puede terminar su período, manejando bien los tiempos de la reelección. Puede conseguir gobernabilidad de un solo tajo. La campaña de reelección puede incluir un plebiscito de reforma constitucional y la campaña política puede ser orientada a reafirmar su tendencia política con nuevos candidatos, nuevas mayorías y mayor afinamiento de objetivos.

  7. Creo que es el momento para esta opcion, ya que demostraria el Presidente que no se aferra al cargo, sino desea el verdadero cambio para el pais y este cambio lo haria en los 90 o 180 dias que gobernara por medio de decretos presidenciales, gane o pierda lo importante es el futuro del pais, y no estar secuestrado por las mafias politicas de la asamblea.
    Asi es como piensa un VERDADERO ESTADISTA

  8. La muerte cruzada para Lasso sería la manera más digna de salir del poder. Los perdedores serían ID y pachacuti, la alianza se vendría y la RC regresaría al poder. Ya el pueblo no va a creer seremos Venezuela y cual quier cosa que se le ocurra a Durán barba o Reinoso. Qué Dios nos bendiga y proteja.

  9. Para pensar en muerte cruzada, podria pensarse en posibles candidatos y alianzas (un ejercicio sobre escenarios) para evaluar las posibilidades de reeleccion del Sr. Lasso. De haber nuevas elecciones, habra todo tipo de alianzas imaginables porque va a ser un «TODOS contra Lasso y Lasso contra todos». Eso es lo que ya ha demostrado la asamblea.

    Estoy de acuerdo en que los mas grandes perdedores seran los PK. Ni pensar en la reeleccion de Quishpi, por ejemplo, al que ya ni en Saraguro le creen. Peor pensar en Llori con otro golpe de suerte de llegar a ser presidenta de la asamblea. Si reflexionaran por un momento en ese escenario, deberian ser los primeros en hacer algo positivo por el pais para evitar quedarse sin pan ni pedazo.

  10. Si el presidente tiene el interés en ganar, la pregunta que aparece es: cuándo sería buen momento para la muerte cruzada en términos políticos? Posiblemente lo de los papeles de Pandora sea ahora la carta que los asambleístas usen para poder dilatar el mayor tiempo posible una eventual muerte cruzada. Por un lado, parecería muy apresurado que el presidente decida disolver tan pronto la asamblea siendo que están comenzando el proceso de investigación en su contra. Por otro lado, es peligroso que se inventen cosas como lo hizo Freddy Carrión con octubre y jueguen con ese panfleto para la campaña sucia siendo que han hecho todas las movidas para que la investigación termine en sus manos. Primero, el presidente va a tener que zanjar ese escollo que le ha aparecido antes de poder luchar una vez más en contra del correismo. Al menos por su parte tiene que comenzar a comunicar acerca de sus inversiones o si no dejarlo en las manos de otros, como muy responsablemente la ha hecho, podría jugarle una pésima pasada siendo que daría espacio y tiempo para que salga otro monstruo al estilo del feriado bancario. Finalmente, tiene que seguir impulsando sus planes de gobierno y revelar las intenciones de la asamblea. Ahora la Llori se hace la conciliadora pero se le puede quitar la máscara enviando de nuevo el proyecto a la Asamblea, cumpliendo todas las excusas que han puesto para ponerle el pie. Ahora el resultado también depende de sus estrategias de comunicación.

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