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Viteri juega la carta del machismo

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En el discurso por la celebración de los 201 años de la independencia de Guayaquil, la alcaldesa, Cynthia Viteri, acorralada por las constantes denuncias de corrupción y despilfarro de los recursos públicos del Municipio de Guayaquil, optó por jugarse la carta que nunca falla: el machismo. Según dio a entender, todas las denuncias en su contra son por el simple hecho de ser mujer. Así pues, decía que los contratos para impulsar la aromaterapia o bailoterapia eran buenos en la administración de un varón, pero son intrascendentes o insulsos en la administración de una mujer. Concluía Viteri que hombres y mujeres no son medidos con la misma vara y que la vara que utilizan con las mujeres casi siempre está “quebrada”.

Coincido con Viteri cuando concluye que hombres y mujeres no son medidos con la misma vara. Es evidente que en una sociedad profundamente machista como la ecuatoriana, las mujeres siempre serán vistas desde una óptica distinta, desconociendo sus capacidades y asumiendo que cada vez que llegan a algún puesto de poder es porque tuvieron que pagar un precio para ello. Asimismo, a las mujeres se les exige un comportamiento ético y moral ejemplar en su vida privada, mientras que la vida privada de los hombres no es objeto de escrutinio, porque se presume que el hombre por el hecho de ser tal puede comportarse de forma poco ejemplar en el ámbito privado sin que eso repercuta en su quehacer público. En esa línea, Viteri tiene razón en decir que ha sido medida con una vara distinta, cuando ha sido víctima de críticas por su forma de vestir, su aspecto e incluso su vida sentimental. Esas críticas son totalmente injustificadas y efectivamente se producen por tratarse de una mujer y, por tanto, deben ser combatidas y erradicadas del debate público.

Hasta ahí las coincidencias con Viteri. En lo relativo a los cuestionamientos a su desempeño como alcaldesa y a los contratos firmados por ella, no son por el hecho de ser mujer, sino porque son asuntos sobre los que bien existen sospechas de corrupción o bien consisten en un despilfarro de fondos públicos. En lo relativo al contrato de aromaterapia, Viteri omite decir que el contrato se adjudicó a una compañía de propiedad de la exconcejal socialcristiana Dunia Campos Valverde y que su hermano, Carlos Campos Valverde fue funcionario municipal desde julio de 2019 hasta noviembre de 2020 y que hoy está en la Dase, una empresa pública municipal. Es verdad que también fueron contratados en la administración de Nebot, pero el hecho de que la prensa haya guardado silencio en aquella época no se debe a que Nebot sea hombre, sino que es de sobra conocido que muy poca parte de la prensa era proclive a criticar al ex alcalde de Guayaquil.

Viteri no hizo referencia alguna a los contratos con la Fundación Siglo XXI ni a los muros de la vergüenza, ya que es evidente que sobre ello poco tiene que decir y la coartada de ser mujer no sirve para explicar por qué se triplicaron los costos de las labores de limpieza y trapeado de las zonas regeneradas y en qué se invirtieron los recursos para pintar los murales en la ciudad, si ni siquiera se pagó a los autores de las obras para poder utilizar sus frases. Por lo tanto, la alcaldesa Viteri no debe dar explicaciones de por qué usa los pantalones rotos o si la aromaterapia o bailoterapia son buenas para la gente de escasos recursos, sino que debe transparentar su gestión y dar explicaciones convincentes sobre las denuncias que pesan en su contra.

No se equivoca Viteri en su conclusión respecto de la vara que se utiliza para medir a hombres y mujeres en el desempeño de sus actuaciones públicas o privadas, pero está totalmente equivocada en jugar la carta del machismo para justificar e intentar explicar las irregularidades detectadas en los contratos de su administración municipal. Viteri intenta jugar la última carta que le queda: la del machismo y la victimización. Es imperativo, no obstante, que los guayaquileños no caigan en ese juego.

Ricardo Flores es abogado. 

4 Comments

  1. Se relaciona con “El Pueblo” por mencionar de utilizar pantalones rotos, la verdad es que estos pantalones tiene un precio de 250 usd minimo. Todo es un show : abrazar un mujer pobre, hablar con un niña pobre miles de fotos para su gran show de modas .

  2. Ok entonces, por ser mujer que roben nomas y a partir de sus estúpidas declaraciones, nadie les podrá decir nada a ninguna autoridad femenina y que vivan los baby showers. La paraplegia mental es una enfermedad, provenga del género que sea…

  3. Algo que ha escapado al radar de la prensa y el pueblo es que la eficacia de la aromaterapia sigue en tela de duda. Es como contratar lectura del horóscopo. En el mejor de los casos, la mejora de los pacientes de dicha «terapia» es puro efecto placebo.

    Gran artículo, pero no entiendo porqué aún no se dice esto más alto y más claro. Están derrochando fondos en pseudociencia.

  4. La actual administración Municipal se mantiene inoperante en temas como:
    . Falta de baños públicos en la ciudad (excepto en los malecones)
    De los que hay muchos de ellos son malolientes (imagínense la
    impresión que se llevan los turistas)
    . Falta de arboles
    . Inversión desacertada en obras, como la Aerovia.
    Que tal un puente peatonal Duran-Guayaquil?
    Cumpliria varios propósitos:
    – Ahorro en pasaje para los Durandeños
    – Beneficio para la salud (caminar en vez de ir sentado)
    – La obra se aprovecharía al maximo, muchas personas
    lo usarían.

    Esperemos que Fiscallia tome cartas en asuntos como:
    . Responsabilidad de la Alcaldesa en la invasión del aeropuerto en plena pandemia.
    . Los sobreprecios en varios contratos del Municipio.

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