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PSC: reducir el gasto, pero no en Guayaquil

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El Partido Social Cristiano vive en una contradicción. Por un lado, su bancada de asambleístas se opone al proyecto de reforma tributaria presentada por el presidente Guillermo Lasso; le exige que no aumente los impuestos y que, por el contrario, reduzca el gasto público; eso sí, sin dar ninguna alternativa sobre qué partidas son las que deben ser recortadas. Se puede o no estar de acuerdo con las exigencias que hace el PSC al presidente al que ellos apoyaron para que llegara a Carondelet; sin embargo, no puede dejar de hacerse notar que cuando se trata del gobierno municipal de Viteri cambia el discurso o, por lo menos, se guarda un incómodo silencio.

El Municipio de Guayaquil durante la administración de Cynthia Viteri gasta 12 millones de dólares más en sueldos que lo que hacía su antecesor en el cargo. La nómina de los empleados municipales -sin contar la de las fundaciones y empresas municipales– asciende a 59,1 millones de dólares, cuando hace 3 años era de 46,8 millones de dólares. Adicionalmente, Viteri ha creado tres nuevas empresas públicas denominadas Dase, Vivienda y Épico sin que la ciudadanía pueda conocer cuál es el objetivo de estas empresas públicas ni el presupuesto que maneja cada una de ellas. La alcaldesa Viteri no ha dado explicación alguna cuando se la ha cuestionado sobre el incremento de la nómina del Municipio o se le han requerido cifras sobre los sueldos y presupuesto de las empresas y fundaciones municipales. Son de sobra conocidos, además, los severos cuestionamientos que existen a algunos de los contratos celebrados por la Fundación municipal Siglo XXI o por el propio Municipio. El PSC solicita al gobierno nacional que no busque incrementar los ingresos, sino reducir el gasto para poder atajar el gran déficit fiscal que arrastra el Presupuesto General del Estado pero, por otra parte, en la administración de Guayaquil, que está a cargo de una de sus principales figuras, no se predica con el ejemplo.

Desde esta columna se han hecho llamamientos para que los gobiernos autónomos descentralizados tengan más autonomía y cuenten con más recursos propios que les permitan atender las necesidades de los habitantes de las respectivas ciudades. Sin embargo, resultaría totalmente inaceptable que se destinaran más recursos a los gobiernos autónomos descentralizados –incluso mediante la cesión parcial de ciertos impuestos nacionales para que su recaudación sea local tal como sucede en España– si esto serviría únicamente para incrementar de forma desmesurada e innecesaria la nómina de empleados municipales o para crear empresas públicas cuyos objetivos y finalidades nadie conoce.

Viteri ha sido una de las principales defensoras para que el Estado central devuelva a los gobiernos autónomos descentralizados el IVA, tal como dispone la legislación vigente, incluso llegando a presentar una acción de protección contra el gobierno central. El PSC, por su parte, presentó un proyecto de ley para que el IVA no vaya a al cuenta única del tesoro sino que se quede en el presupuesto de cada gobierno autónomo descentralizado, lo cual fue aprobado por una amplia mayoría de asambleístas. En principio, esos recursos deberían destinarse en su mayoría a obras y servicios para los ciudadanos de cada cantón, sin embargo, en el caso particular de Guayaquil el destino de esos ingresos parece ser que sirve para engrosar la nómina de los funcionarios municipales.

El Partido Social Cristiano quiere enarbolar la bandera de no más impuestos para los ciudadanos, lo cual es respetable, pero el hecho de no incrementar los ingresos en un presupuesto con un amplio déficit fiscal lleva necesariamente a tener que reducir el gasto público. Es muy fácil pedir la reducción del gasto público desde la cómoda oposición sin señalar las partidas que se deben recortar mientras en la ciudad de Guayaquil una de las principales líderes del partido lo incrementa de forma considerable sin dar explicación alguna y todos miran para otro lado.

Ricardo Flores es abogado. 

4 Comments

  1. El gobierno debe exigir el buen uso de dinero asignado a través del presupuesto, los gastos corrientes deben estar en el orden del 15% y el 85% para obras a la comunidad, con proyectos debidamente justificados, es decir se debe controlar dólar por dólar evitando el mal uso y la corrupción, no se puede entregar dinero en saco roto, debemos trabajar en función de eliminar el deficit fiscal y el incremento del PIB del pais, en beneficio de todos los ecuatorianos y no de unos pocos vivos, que son los que se han enriquecido a costa del pueblo, si un gobierno descentralizado no cumple con esta propuesta y dedica mas dinero para gastos corrientes, simplemente se debe bajar la asignación por incompetentes y esto debe estar registrado en la Ley para evitar reclamos injustificados de quienes creen que el dinero publico se puede malgastar

  2. La alcaldía parece que le quedó grande a la señora Viteri. Debería comunicar más y mejor. Debería escuchar más las críticas y aceptar y corregir con humildad y valentía. No debería excudarse en su género para levantar cortinas de humo.

  3. Y sueñan con llegar a la Presidencia de la República. Y desde chiquitos, apenas dejan de ser imberbes (se nota) como el señor Torres Esteban que ya se atreve a darle consejos al Presidente Lasso que le dice, al cuestionar la proforma del presupuesto porque incrementa el gasto fiscal según ellos, que «tiene que buscar un Estado pequeño pero fuerte, que «cubra» las necesidades de los ecuatorianos». ¿Cómo? Nebot lo sabe: que incremente la deuda externa; (así lo aconsejó al Presidente). ¡Genios!. (No tome en cuenta las contradicciones).

  4. Cómo fomentar la solidaridad en nuestro pueblo ?. El estrés económico, educativo y profesional asociado a la pandemia sigue cobrando factura. Además, los medios de comunicación, internet e incluso las calles de los barrios suelen estar llenas de amenazas físicas y comentarios de odio dirigidos a grandes segmentos de la población. Hay que actuar positivo para ayudar a otras personas. Es nuestra obligación enseñar a nuestros compatriotas a levantarse y ser aliados de los grupos marginados pero no fomentar el egoismo y el odio por pertenecer a determinado territorio. Al fin y al cabo todos somos ecuatorianos. Guayaquil siempre es y será solidaria con sus habitantes, lamentablemente ciertos politicos,como los de PSC, fomentan el egoísmo y no se dán cuenta que todos pertenecemos al Ecuador.

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