Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

El Chile Despertó no pasó de ser un lema

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Como ocurre luego de cualquier elección, hay una lista de ganadores y perdedores. A estas alturas, en el caso de las del domingo anterior en Chile, no hay mucho dónde perderse: los grandes ganadores son José Antonio Kast que quedó primero con un 27.9 % de los votos y Franco Parisi que quedó tercero con un 12%. En el caso de Kast por haber quedado primero en un país que hasta hace muy pocos meses parecía que quería enterrar para siempre al libre mercado y cualquier tipo de herencia de la era pinochetista. Y en el caso de Parisi, por haber hecho una campaña sin haber puesto un pie en Chile por temor a hacer apresado por juicios de alimentos y por tener, al igual que Kast, un discurso favorable a mantener el modelo de libre mercado.

Los perdedores también están ubicados: el izquierdista Gabriel Boric que cuando arrancó la campaña se suponía que arrasaría pero que, a la hora de la verdad, sacó menos votos que en las primarias de su tendencia donde compitió con el comunista Daniel Jadue, y la otra izquierdista, aunque católica y menos estridente: Yana Provoste.

Pero las sumas y restas posteriores a las elecciones deja también como la otra conclusión de que el gran perdedor es, en realidad, ese espíritu o ideal refundacional que, hasta hace muy poco, parecía dominar profundamente el ánimo nacional. Ese sentimiento colectivo que tenía como lema el «Chile Despertó» y que está representado por la Convención Constituyente que se instaló el 4 de julio para redactar una nueva constitución. Se trata, a todas luces, de una de las víctimas más importantes de lo que los chilenos dijeron en las urnas.

Una de las cosas que los analistas chilenos están destacando tres días luego de las elecciones es el fenómeno de la desaparición de un importante número de votos que tuvo el «Apruebo» en el plebiscito que favoreció de forma contundente a las propuestas de una izquierda chilena que había proclamado, victoriosa y a los cuatro vientos, la muerte del modelo híper capitalista heredado de la dictadura de Pinochet. «Ha sido una especie de acto de magia la desaparición de los votantes masivos de la dupla Loncón-Bassa», sostenía en El Mercurio el columnista y economista Sebastián Edwards, refiriéndose a las dos figuras más protagónicas del proceso constituyente chileno: la presidenta de la Convención, la mapuche Elisa Loncón y su vicepresidente Jaime Bassa. Ambos, auténticos símbolos del supuesto Chile Despertó que parecía incontenible hasta hace seis meses cuando una mayoría abrumadora de constituyentes de izquierda fueron elegidos para ser parte de la Convención. ¿Qué ocurrió para que todo aquello se haya derrumbado? ¿Cómo es posible, por ejemplo, que en la Araucanía, donde se dice que la población mayoritaria mapuche había encontrado en la Convención su mayor representante, le haya dado un triunfo fenomenal a Kast, representante de todo lo contrario al Chile Despertó, con el 42,16% de los votos en contra del pálido 16,58% de Boric?

Las explicaciones parecen estar identificadas. La forma en que la Convención ha sido conducida es una de las principales explicaciones para entender la paradoja chilena, por lo que analistas han dicho que las elecciones del domingo fueron un referendo sobre su trabajo. La Convención, que se suponía era una «casa de todos», terminó siendo un espacio en donde solo quienes tienen el discurso y los códigos de la izquierda podían hablar o ser tomados en cuenta. “La Convención -dice Edwards- sería una casa de acogida parcial, donde algunos podían hablar y otros no tanto, donde (…) se buscaba refundar el país de golpe, haciendo tabula rasa de la décadas más fecundas de la historia. En pocas semanas la convención se transformó en un órgano de discursos radicales, inspirados en escritos tomados en forma aleatoria de autores como Laclau o Ibram X. Kendi»,

Dentro de esa forma de conducir la Convención entra irremediablemente el tema de la violencia, que fue romantizada y legitimada por quienes, a nombre del Chile Despertó refundacional, llegaron a ese foro. En la insistencia por indultar a saqueadores y pirómanos, en no denunciar ni pronunciarse por la violencia en la Araucanía y en romantizar la violencia como una forma legítima de refundar el país se explica la inmensa pérdida de aceptación del trabajo de la Convención. Habría que agregar los escándalos que han rodeado a muchas de sus figuras. En una encuesta hecha a mediados de septiembre, a solo tres meses de iniciado su trabajo, decía que el 54% de los chilenos desconfiaba del organismo. El domingo en que ganó Kast, votó más del 47% del padrón electoral, cifra superior al 42% que votó en la elección de constituyentes (en Chile el voto no es obligatorio).

El mensaje es bastante claro para la Convención Constituyente y para el ideal refundacional que la anima y que parecía ser hegemónico. A la sociedad chilena le empezó a angustiar la perspectiva de que sus logros estaban en peligro en manos de los constituyentes. El chileno, dice el analista Eugenio Tironi «teme a la delincuencia, a la violencia, al desorden, a la inmigración descontrolada. Le acosa la dictadura viscosa de lo políticamente correcto que remueve certezas tan fundamentales como las nociones de patria, de familia, de género» por lo que, agrega en una de sus columnas,  que «la Convención tendrá que tomar nota».

¿Qué pasará cuando la Convención termine su trabajo y tenga lista la propuesta de Constitución que deberá ser votada a mediados del 2022? Evidentemente, los resultados del domingo, sobre todo para el Congreso donde los políticos identificados con el ideal refundacional tuvieron una bajísima votación, es un mensaje que deberá ser escuchado por esa institución.  «Estará obligada -sostiene Tironi- a buscar acuerdos hasta que duela».

Foto: Creative Commons.

6 Comments

  1. Muy importante análisis del resultado electoral del pasado Domingo en Chile ; parece que efectivamente , los ciudadanos de Latino América , en base a la desastrosa realidad de los países en donde los farsantes ROBOLUCIONARIOS , han tomado el poder , recapacitan y ya no se dejan engañar fácilmente con cuentos de sirenas , que luego se transforman en dolorosas realidades . Veremos que finalmente sucede en la Segunda Vuelta ; esperamos los chilenos voten conscientemente y sepulten a los farsantes atrasa pueblos .

  2. Don Martin , acertado analisis politico de lo ocurrido en Chile.
    Podríamos añadirle que el exodo de capitales y la subida del dolar en Perú despertó a los chilenos.?

  3. Los zurdos se tomaron la constituyente. Si Kast llega a ser Presidente la debe dejar sin piso. El no podría gobernar con eficacia con una constitución zurda, que le impida ejercer un gobierno liberal y pro mercado. Los Chilenos, al parecer se están dando cuenta de lo que pueden perder. Deberán enterrar una constitución que los lleve al descalabro.

  4. «El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros», dicho por Fidel Castro. Una verdad que no puede ser desmentida; sin embargo, unos cuantos liderzuelos aun lo proclaman, sin poder demostrar un solo caso donde haya tenido éxito, y unos cuantos ingenuos los creen aunque tropiecen a diario con «turistas» que escaparon de esos países castristas, chavistas, «mariateguistas», «pletóricos de felicidad», que nos «visitan». Por acá también ya se frotaban las manos ante un posible triunfo de los mapuches. ¿Al fin sentarán cabeza?

  5. Retrato de los revolucionarios del siglo XXI: la combinación de una economía que no crece con alta recesión le aseguran un piso alto a la pobreza y el éxodo masivo de personas desesperadas hacia Estados Unidos. El tema de la inseguridad es un tema grave: cada vida perdida y cada robo nos llenan de repudio al sistema revolucionario que nos oprimen. Más allá de eso, tratan de lucrar con el dolor, con esa angustia, con la tragedia de familias. Nos quieren seguir vendiendo la idea que el FMI son unos señores malos, culpables de nuestros problemas; pero la cuestión no es el Fondo, sino los políticos insensatos e ignorantes que no saben hacía adónde quieren ir y no tiene ningún plan. Lo único que saben es ofrecer. En la época del «sabio» economista nos endeudamos a tasas de usurero y entregamos el petróleo a precio de regalo y encima se robaron millones de dólares con el cuento que eran de «manos limpias «.

  6. A estas alturas, Latinoamerica se da cuenta de que la supuesta izquierda y sus ideales no son mas que los instrumentos para que un grupo de vivisimos se enriquezca a costa de robar sin piedad a nuestros paises. Veamos: En que pais la izquierda (progres se dicen ahora) latinoamericana ha tenido exito? Argentina es un desastre. Ecuador peor no pudo quedar despues de tanto robo de Correa y su gobierno. Sobre Venezuela no hace falta agregar nada a lo ya conocido. Cuba anda por los suelos moralmente y economicamente (y los supuestos «exitos» de la revolucion se quedaron dos decadas rezagadas porque no tienen ni aspirina para sus enfermos). Nicaragua sigue eligiendo al dictador porque no hay ni siquiera candidatos de oposicion, pues Ortega los elimina descaradamente. Brasil, al que algunos decian que tuvo «avances» con Lula, solo ha sido el resultado de la alta demanda de materias primas que coincidio con ese gobierno. Las casi dos decadas de los izquierdistas para robar se esta terminando. Sus discursos ya no pegan mas ante tanta evidencia del saqueo que han realizado.

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