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Los comisionados Pandora en pleno ataque de nervios

en Conexiones4P/Elenfoque/Lainfo por

Los asambleístas de la Comisión de Garantías Constitucionales que aprobaron el informe sobre los Pandora Papers no están al borde un ataque de nervios, como reza el título de la célebre película de Almodóvar. De hecho, están en medio de una.

Esta crisis nerviosa tiene una explicación: la Fiscalía envió el 16 de noviembre un oficio a la presidente de la Asamblea, Guadalupe Llori, pidiéndole que le remita la información sobre la forma en que fue aprobado el informe Pandora, ya que se presume que se introdujeron, de forma tramposa y sin el conocimiento de todos los comisionados, unas recomendaciones que abrían una ventana para enjuiciar al presidente Guillermo Lasso, así como cientos de páginas que no se sabe a ciencia cierta dónde fueron redactados.

El pedido de la Fiscalía es la consecuencia de la denuncia del político Andrés Páez y de las declaraciones de los comisionados de la minoría que sostienen que esas recomendaciones no estaban en el informe, que hubo partes de documento a las que no tuvieron acceso y que se les impidió el debate que manda la práctica parlamentaria.

La mejor evidencia de la crisis nerviosa que reina entre los comisionados no es ese video que circula en redes sociales donde se ve a la correísta Paola Cabezas pedir, casi a grito pelado a sus compañeros asambleístas, que impidan que la Fiscalía haga la investigación: es la hora y veinte minutos que duró la sesión 47 de la Comisión de Derechos Constitucionales.

Sin duda la intervención de Cabezas fue la más llamativa y se resume en dos palabras: desesperación por inmunidad. Para Cabezas, que la presidenta de la Asamblea, Guadalupe Llori, no haya rechazado el pedido fiscal es un ataque a la Asamblea y una ofensa a los asambleístas. «La Fiscalía y la Fiscal están tirados de los cabellos, que se ubiquen».  «¿En qué mundo estamos?».  «Presidente, ¿qué le pasa? Tenemos que hacernos respetar». «Señoras, señores esto no lo podemos permitir»: esas fueron algunas de las decenas de frases que Cabezas lanzó frenéticamente.

Las intervenciones de los otros comisionados completaron el cuadro de crispación y nerviosismo. Mario Ruiz, de Pachakutik, no solo leyó cuánto artículo pudo sobre la inmunidad de los asambleístas, sino que lanzó advertencias sobre un posible juicio político a la fiscal Diana Salazar. «La fiscal está en obligación de respetar lo que está en las leyes. Tiene que recordar que es sujeto a la fiscalización de la Asamblea y hay muchos temas por los que debe responder. A ver si son tan ligeritos (los de la Fiscalía) en esos temas como lo son para amedrentar a una comisión que ha hecho lo que ha tenido que hacer». La correísta Fernanda Astudillo, e incluso el independiente Iván Saquicela, que no votó por el informe, se unieron a la letanía en defensa de la inmunidad de los comisionados.

Si el tono casi histérico de Cabezas y las amenazas a la Fiscal de Ruiz pusieron el tono dramático a la sesión, las intervenciones de los asambleístas Édgar Quezada y Sofía Sánchez aumentaron la tensión al insistir en las denuncias de irregularidades. Quezada dijo que las recomendaciones fueron redactadas misteriosamente en alguna oficina durante un receso y que al menos 10 mil hojas de anexos fueron incorporadas sin que nadie las hubiera visto. Ante eso Cabezas, sin abandonar su tono de extrema exaltación, le respondió: «gravísimo lo que estás diciendo. Con todo respeto, deberías dedicarte a cualquier cosa menos a legislador. Pórtate serio. ¡Qué vergüenza!». Horas más tarde, el pleno daría otro motivo para aumentar la crisis nerviosa de los comisionados, en especial de Cabezas: negó un pedido para que se apruebe una moción del correísmo para que se advierta a la Fiscalía de que no puede investigar el tema.

Sofía Sánchez, por su lado, puso más sal en las heridas: no solo que insistió en que esas recomendaciones aparecieron misteriosamente de la nada, sino que le restregó en la cara al presidente de la Comisión y a las comisionadas correístas que no se le permitió hacer el uso de la palabra durante la sesión. «Ni siquiera permitieron que debatamos antes de votar». Cabascango, que no podía esconder su susto y su incapacidad para manejar la situación, atinó a responder con un argumento que de lo tan pueril parecía chiste: «si no hubo debate, es por la hoja de ruta del equipo asesor».

 

Las afirmaciones sobre inmunidad parlamentaria que hicieron Cabezas, Ruiz y Astudillo no pueden ser más disparatadas. En realidad, en el sistema constitucional del Ecuador, un legislador goza de inmunidad absoluta únicamente por los votos y opiniones que emite en el ejercicio del cargo. Si vota por una ley o si fiscaliza a alguien no puede ser enjuiciado, por ejemplo, por calumnia. Es lo que se llama la inmunidad de fondo. El caso de la adulteración o falsificación de documentos es harina de otro costal. Según el constitucionalista Rafael Oyarte, estos casos entran en lo que se llama inmunidad de forma y no es, bajo ningún punto de vista, absoluta. Es decir, si hay una falsificación de documentos en el ejercicio del cargo ya no hay inmunidad de fondo sino de forma, lo que quiere decir que sí pueden ser enjuiciados a condición de que la mayoría absoluta de la Asamblea lo permita, a pedido del juez instructor del caso. En otras palabras, la Fiscalía sí los puede investigar y bajo el pedido de los jueces de la Corte Provincial de Justicia, la Asamblea puede autorizar que sean procesados. Seguramente ese segundo escenario tiene nerviosos a los comisionados Pandora.

Foto: Asamblea Nacional

8 Comments

  1. La ferocidad de los comisionados correistas, al ver que se les desarma la tarima, nos muestran de cuerpo entero a la lacra que por 14 años ha destrozado nuestro país.

  2. Parece que en la asamblea todavía no sale humo blanco sino humo negro contaminado con CO2. En el Vaticano, cuando sale humo blanco, un purpurado sale a decir «habemus papa». Ecuador, un país en el que el virus ha dejado como saldo la muerte de cientos de miles de personas y paralizado grandes sectores de su economía. La covid expuso la desigualdad, y ha generado un malestar y descontento que la ciudadanía necesita descargar contra alguien. Muchos politicos proponen un Estado totalitario en el que la policia tendría una autoridad más extensa para sofocar la violencia y el desorden.Todos los politicos vienen con el mismo discurso, que van a ayudar al pueblo, que van a solucionar los problemas, que la economía se va a arreglar, que va a haber trabajo y la calidad de vida será mejor, pero seguimos estando igual, y tal vez peor. Y después se olvidan de lo que prometieron. La insatisfacción con el statu quo condujo a un inesperado estallido social en octubre de 2019 que esperemos no se repita.

  3. En rigor, debe haber dos procesos. Uno en la Asamblea, por violación al código de ética que los asambleístas deben acatar. Y otro en la fiscalía por tratarse de un delito penado por la Ley. La actuación de los miembros de la Comisión de Garantías Constitucionales tuvo como consigna buscar la destitución dele Presidente. No quiso analizar con rigor la documentación en sus manos, sino forzar la interpretación de esos documentos de forma sesgada. Fue un insumo más de los que está utilizando el correísmo para interrumpir el período administrativo de Guillermo Lasso. Su fanatismo ciego, junto al bajo nivel intelectual de esos asambleístas, les impulsó a cometer delitos graves en el desempeño de sus funciones. La asamblea, en defensa de su maltrecho prestigio y la fiscalía ante las evidencias existentes, van a demostrar que la presentación de ese proyecto de resolución, está lleno de vicios y mala fe, que tienen que ser clarificados, juzgados y reprimidos dada su gravedad conspirativa y delictual.

  4. En esa comisión parecía que cayó un rayo sobre la mesa, «pandora» Cabezas casi de queda sin su espléndida cabellera; allí ardió Troya producto no sólo del desconocimiento de las leyes, sino de la pésima calidad de asambleístas que tenemos (que para desgracia, son nuestros representantes) de su interés sectario y de llegar al límite de delincuencia organizada sólo con un miserable propósito: que un delincuente condenado por corrupto sea no perdonado, sino declarado víctima de una justicia vengativa, corrupta y lesiva a los intereses del amo y su rebaño. La señora fiscal solamente cumple con su deber de investigar una denuncia de un político ecuatoriano, y la misma la pudo haber hecho cualquier ciudadano con pleno derecho, no está infringiendo ley alguna y peor invadir un poder del Estado como curiosamente y a gritos lo expone «pandora» Cabezas. En realidad tal actitud es por desesperación porque esa comisión, exceptuando dos integrantes saben que hasta pueden dar con sus huesos en prisión, por obedecer ciegamente a «mameluco».

  5. Espléndida apreciación del despelote correista, este análisis da para el guión de una película de humor negro ultra cómico con villanos y damisela en apuros, esperemos que el desenlace de este genial despelote no decepcione a los ecuatorianos.

  6. Lucen desencajados. Creen que ser asambleístas es como ser la mama de Tarzán, que pueden hacer lo que ellos creen. Les están enrostrando que no se cumplió con el procedimiento parlamentario y la señora Cabezas descalifica a los que no se someten: «Creo que estás equivocado de función, deberías dedicarte a cualquier cosa menos a ser legislador». ¿Cierto no?; el país ganaría.

  7. «It is difficult to say something with this clown»: rain of insults and reproaches in the first meeting between Trump and Biden.(«Es difícil decir algo con este payaso»: lluvia de insultos y reproches en el primer encuentro entre Trump y Biden.) La verdad, antes me reia escuchando a los lideres Norte Americanos. Ahora disfruto escuchando a nuestros asambleistas. Al fin y al cabo son los «padres de la Patria».

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