Los adolescentes y las relaciones sexuales

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Hace pocos días la Corte Constitucional emitió una sentencia respecto de la capacidad que tienen los adolescentes para prestar su consentimiento para mantener relaciones sexuales, la misma que ha sido objeto de análisis y cuestionamientos por parte de juristas y de activistas que generan mucho ruido en redes sociales.

Como antecedente, en octubre de 2018, un juez de la Unidad Judicial de Adolescentes Infractores de Quito resolvió elevar una consulta a la Corte Constitucional, a fin de que resuelva sobre la constitucionalidad del artículo 175 numeral 5 del COIP que establece: “en los delitos sexuales, el consentimiento dado por la víctima menor de dieciocho años de edad es irrelevante”. La Corte declaró la constitucionalidad aditiva de la norma consultada en lo relativo a los adolescentes mayores de 14 años. En la sentencia, la Corte deja establecido que la norma persigue un fin legítimo, sin embargo, cuando se trata de relaciones sexuales en las que participen adolescentes mayores de 14 años se debe tomar en consideración la capacidad que tienen estos de consentir en la relación sexual a efectos de determinar si se ha cometido o no un delito.

Las personas que critican la sentencia argumentan que la Corte Constitucional ha procedido a “legalizar” las relaciones sexuales con menores de edad e incluso algunos “activistas” señalan que esto es el primer paso para la “legalización de la pedofilia”. Nada más alejado de la realidad. La sentencia de la Corte Constitucional –con la que coincido plenamente – hace un correcto análisis de la capacidad que tienen los adolescentes entre los 14 y los 18 años para poder prestar su consentimiento en una relación sexual como parte de su desarrollo y del ejercicio de sus derechos constitucionalmente reconocidos. Sin perjuicio de que, tal como la sentencia lo señala, puede haber excepciones, las relaciones sexuales que mantienen dos adolescentes no tienen por qué ser consideradas un delito en la medida en que ambas partes hayan prestado su consentimiento y que dicho consentimiento no haya adolecido de vicio alguno tales como coacciones o amenazas. Bajo ese análisis, resultaría un uso arbitrario y abusivo del derecho penal considerar que un adolescente ha cometido una infracción tipificada en el COIP por haber mantenido relaciones sexuales con una persona menor de 18 años y mayor de 14 cuando ambos prestaron su consentimiento libre para ello.

La Corte Constitucional deja meridianamente claro que se debe escuchar al adolescente mayor de 14 años para conocer si ha prestado o no su consentimiento para mantener la relación sexual y, en particular, señala que el juez que conozca la causa debe analizar lo siguiente: (i) que el consentimiento debe ser brindado de forma libre, voluntaria y sin presión; (ii) el adolescente que consienta en la relación sexual debe estar en capacidad de hacerlo en función de su madurez; (iii) la no existencia de relaciones asimétricas o desiguales de poder que vicien el consentimiento (diferencia etaria, parentesco, contexto social, etc.); (iv) la valoración del consentimiento debe ser caso a caso siempre protegiendo los derechos de los adolescentes. La preocupación que surge con el fallo de la Corte Constitucional es la escasa formación de nuestros jueces en materia de género y de protección de derechos, particularmente de niños, niñas, adolescentes y mujeres, por lo que amparados en un correcto fallo de la Corte Constitucional podrían dejar sin castigo relaciones sexuales no consentidas por los adolescentes.

La sentencia implica para los adolescentes un reconocimiento de sus derechos y capacidades para tomar decisiones sobre su salud sexual y reproductiva. Sin embargo, se debe hacer un seguimiento exhaustivo a los jueces que deben aplicar la norma para que no utilicen la sentencia para encubrir o dejar sin castigo a posibles agresores sexuales que consiguen el consentimiento de sus víctimas bajo amenazas o engaños.

Ricardo Flores es abogado. 

13 Comments

  1. Siempre se habla de los » derechos » … y qué hay de las responsabilidades ?… cuando un acto tan serio como una relación sexual implica también un serio riesgo de consecuencias biológicas, psicológicas, morales, etc, los iluminados leguleyos se olvidan de lo más importante y después se rasgan las vestiduras por los embarazos no deseados, violaciones, etc, etc, etc. ..Si así piensan los » entendidos «…

  2. Es interesante este tema y muy actual y con una serie de implicaciones de todo orden. Sin embargo, me gustaría que el autor del artículo, relacione otras tendencias de las legislaciones sobre esta temática, a fin de establecer paralelismos jurídicos que garanticen los derechos de los niños y adolescentes, quienes están en un proceso de formación constante y requieren de la protección del estado y de los organismos internacionales que los protegen.

  3. No puedo estar mas en contra de su criterio …. De hecho personad adultas toman decisiones erradas por inmadurez, por influencia de amistades, entorno, etc. Pensar que una niña de 14 años está en capacidad sensata de tomar una decision no nociva sexual o mal llamada “reproductiva” no hace mas que identificar su tendencia marcada de libertinaje.
    Se que este comentario no se publicará, me basta con que lo lea quien lo va a bajar

    • Estimado Ricardo
      Probablemente, y lea bien, probablemente Ud pueda dar consentimiento a una relación sexual
      Como va a creer que un niño o niña puede consentir una relación sexual?
      Disculpe, pero me parece que Ud está parecido a los mentes lúcidas
      Ellos hacían pendejadas

  4. La escasa formación de los jueces no solo es en materia de género. No dominan el derecho constitucional, sin embargo que resuelven acciones de protección casi siempre con la frase sacramental : es tema de legalidad. Punto. Ese el panorama sombrío que sólo se solucionaría con juzgados CONSTITUCIONALES de primera instancia. Caso contrario, juezas de violencia intrafamiliar conocen y resuelven temas de verdadero interés público que luego son corregidos en cortes provinciales e incluso en acciones extraordinarias de protección en la C. C. Ejemplo: caso yunda, con el gravisimo daño que se causó a mi Quito lindo…

  5. Si pasados los 18 años no tienen capacidad de discernimiento ni responsabilidad de lo que hacen o dicen no esperemos que lo hagan a partir de los 14 años. Las edades cronológicas no coinciden con la edad mental en particular por la nula educación en las escuelas y los hogares. Hasta que la educación haga su papel tendremos una epidemia de embarazos no deseados, violaciones solapadas, enfermedades de transmisión sexual y violencia de todo tipo contra las menores.
    Gracias iluminados de la corte.

  6. Artículo coherente, más el último párrafo genera incertidumbre y duda:
    «Sin embargo, se debe hacer un seguimiento exhaustivo a los jueces que deben aplicar la norma para que no utilicen la sentencia para encubrir o dejar sin castigo a posibles agresores sexuales que consiguen el consentimiento de sus víctimas bajo amenazas o engaños.».
    ¿No trata la sentencia de relaciones solo entre menores de 18 y mayores de 14?
    ¿El agresor que busque amparo en la sentencia de la Corte Intergaláctica, puede ser entonces menor o mayor de 18 años?

    • Un adolescente de 14 años que ha gozado en su desarrollo de todas las ventajas de una sociedad culta e independiente de presiónes religiósas, económicas, etc. Tiene la capacidad de decisión para una relación sexual consentida, en uno de sus mejores casos. Todo depende del carácter del adolescente. En la sociedad ecuatoriana plagada de casi todos los males ese mismo adolescente no tiene la capacidad suficiente para diferenciar si es utilizado sexualmente o no. La mayoría de constituciones europeas penan si un mayor de edad tiene relaciones sexuales con un menor de edad. Ecuador no está en capacidad de implementar una normativa de ese tamaño, el sistema judicial es más débil que un enfermo de lepra con cáncer. Las bases de una sociedad justa y equitativa no existen mientras existan abogados, jueces y fiscales que no tienen valor ético pará tomar ese tipo de dictamen. La justicia ecuatoriana es el punto más débil del estado.

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