Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

La Asamblea toca fondo

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Pobre del país donde lo malo controla,
Donde el civil se enamora de la corrupción,
Pobre del país alienado por la droga,
Porque una mente que afloja pierde la razón,
Cada nación depende del corazón de su gente,
Sólo un país que no se vende nadie lo podrá comprar.
Rubén Blades

Lo que está ocurriendo en el seno del legislativo es inaceptable y vergonzoso. Los calificativos peyorativos para el espectáculo que están dando los que dicen que representan a todos, se quedan cortos. De a poco, la Asamblea Nacional toca fondo y pretende de paso, llevarse consigo la democracia ecuatoriana.

Que siempre ha sido así, dicen algunos; que en la historia del país ya se han dado esos episodios, ¡Vaya consuelo de bobos! Afirmar aquello en estos momentos constituye un craso error. Posicionar ese criterio, significa por un lado, normalizar las malas prácticas políticas como un capítulo pintoresco más en los avatares de la democracia ecuatoriana. Y, por otro, rendirse y cruzarse de brazos  para no asumir el reto que significa cambiar esa realidad. Algunos dirán que los ciudadanos no pueden hacer nada, pero la verdad es que sí  pueden, y mucho.

Mientras la ciudadanía siga aceptando que postulen a corruptos y siga votando por ellos; mientras los jóvenes interesados en participar no den ese salto para involucrarse directamente y planteen nuevas formas decentes de hacer política, seguiremos viendo estos espectáculos una y otra vez.

Hoy más que nunca es preciso que la ciudadanía salga de la anomia, deje su comodidad y rechace enérgicamente el espectáculo decadente que nos ofrece el Legislativo.

Si bien era conocido lo complejo que sería gobernar con una Asamblea tan fragmentada y diversa, los ecuatorianos dieron un voto de confianza a los legisladores electos cuando los vieron, en los medios de comunicación, ofreciendo hacer una oposición responsable. No ha pasado ni un año y es evidente que mintieron.

Mintieron porque lejos de dialogar y llegar acuerdos, el bloqueo permanente ha sido su sello de acción. Era obvio que no se esperaba que todos se convirtieran a la línea de gobierno, pero sí se creyó que apoyarían la reactivación económica, la creación de empleo, la mitigación de los efectos de la pandemia, la lucha contra la corrupción y la transparencia. Es decir, que las líneas básicas que tácitamente estaban planteadas frente a la situación del país serían abordadas con responsabilidad, coherencia, en diálogo y, por supuesto, respetando las diferencias, sentando discrepancias, pero centrándose en las necesidades del pueblo.

No obstante, todo lo que se esperó fue una utopía: simplemente el pueblo ecuatoriano entregó su confianza a personas que nunca quisieron genuinamente al país, como un patriota debe querer a su Patria y, más bien, están haciendo todo para tumbar la institucionalidad y, lo que es peor, asegurar la impunidad.

El uso malintencionado de la figura del juicio político para volar las cabezas de los órganos de control, es un paso arriesgado como peligroso para todos. Arriesgado porque pone en evidencia frente al país la agenda política oculta que manejaron siempre ciertos grupos desde el inicio de su gestión: recuperar el mando sobre los órganos de control como hace más de una década para, desde allí, parar la  judicialización de casos de corrupción y vínculos con el narcotráfico. Sin embargo corrieron ese riesgo y ahora sus intenciones de fondo ya son vox populi.

Pero ese accionar también es peligroso y dañino para el país porque pone al Ecuador en una situación delicada, no solamente por la crisis interna que provoca sino por la afectación frente a la comunidad internacional. Porque, perder a las autoridades de control por una jugada política con intereses protervos, trae consigo consecuencias fatales: que los órganos de control sean entregados a personas vinculadas con el régimen de Correa y la lucha contra la corrupción sea enterrada para siempre. Entonces, la impunidad se institucionalizaría porque se blindaría cualquier castigo a los corruptos y nunca se recuperaría lo robado.

Un descabezamiento masivo de los órganos de control provocaría, también e irremediablemente, un pésimo precedente frente a la comunidad internacional, después de todos los esfuerzos de apertura comercial, educacional y de ayuda al país que se está gestionando. El riesgo país que había bajado sustancialmente se dispararía sin remedio y, esto a su vez, se decantaría en una ola de desconfianza, alejando la inversión.

Si lo que plantea la nueva mayoría se lograra, se haría tabla rasa con los esfuerzos por cambiar la política y mejorar sus prácticas, porque la señal inequívoca, enviada al mundo, sería que a la clase política ecuatoriana le importa un pito la transparencia y está dispuesta a empeñar la democracia para garantizar la impunidad.

La Asamblea toca fondo y, ante ese escenario, corresponde a los ciudadanos pararse firme en su defensa por la democracia y exigir a los malos políticos que se vayan a su casa, porque una clase política así terminará empeñando la democracia.

Ruth Hidalgo es directora de Participación Ciudadana y decana de la Escuela de Ciencias Internacionales de la UDLA.

13 Comments

  1. La repudiable actitud de los asambleístas obligará al gobierno tomar cartas en el asunto, de caso contrario el país cae en el fondo. Es increíble que no se entienda desde la racionalidad, la posibilidad de una sana convivencia y buscar el progreso. Vemos horrorizados la invasión militar rusa que impone muerte y destrucción y nosotros no aprendemos que la libertad: política, social y económica, es un tesoro que no lo valoramos hasta que lo perdemos. Políticos que, con el cuento que quieren salvar al país, buscan llenarse los bolsillos sin ningún escrúpulo. Jamás podemos aceptar esa aberración.

  2. Estimados señores de 4 pelagatos, así no les guste, voy a volver a insistir en que la muerte cruzada NO es ninguna solución, por las siguientes razones:

    – Solo manda a la asamblea a su casa, pero no toca el CPCCS, ni la función judicial, ni el resto de instituciones del estado.
    – El presidente administra por 6 meses por decreto, pero estos decretos deben ser revisados por una corte constitucional llena de activistas.
    – El presidente también se va, y, tendría que hacer una campaña brutal que le permita convertir 12 asambleístas en por lo menos 80, usando las reglas del juego vigentes, y, las hambres atrasadas de los líderes provinciales.
    – NO cambia la constitución de Montecristi, que es el principal problema legal que tenemos como sociedad.
    – La incertidumbre que se generaría, pararía la mayor parte de inversión extranjera probable.

    Por lo tanto la única solución política real es usar el Art. 444 de la constitución, es decir, convocar a una asamblea constituyente que nos regrese a la constitución del 98, con modificaciones específicas, que serán ejecutadas por lo nuevos asambleístas, que serán seleccionados mediante las reglas que defina el presidente Lasso, reglas que si son bien hechas, permitirán obtener, no solo mejores candidatos, sino personas más racionales, que los políticos sin cerebro ni ética, que abundan en la asamblea actual.

  3. Asamblea de porquería, merece la Muerte Cruzada y que se vayan a la …… Lástima que esta muerte les interesa más a los correistas, creen que tienen chance de ir a la presidencia, ¡Pero las pistolas! la mayoría del pueblo no les permitirá.

  4. Radiografía exacta de la situación de la Asamblea. Ver en los reportajes de la tv las discusiones torpes, intrascendentes, insultos, odios, mezquindad política, incoherencias, etc. que solamente causan vergüenza ajena, pérdida de recursos del erario nacional, porque el circo resulta caro, que podrían servir para causas más plausibles y hasta humanitarias, en contraposición a la angustia que embarga otras realidades, como la de Ucrania, atacada sin razón por Rusia, que está afectando a su población y a nuestros compatriotas, que claman por ayuda del estado ecuatoriano, para salvar sus vidas. Contrastantemente, acá se pelean a dentelladas por tratar de conseguir el escenario propicio para «elegir» funcionarios que «pongan debajo de la alfombra» sus actividades no muy santas. ¡Hasta cuando Padre Almeida!

  5. Seria tan amable de informarnos cómo podemos influir, si ahora el voto es en plancha por partidos, a diferencia de años atrás en que podíamos elegir entre tanta maraña de ineptos y corruptos, al menos alguno que pudiera sumar en vez de atrofiar y destruir nuestro país. ¿Cómo eliminamos la atomización política del país, que en lugar de partidos, con sus muchos errores, se ha convertido en algo mucho peor: un enorme número de «movimientos» que no representan a nadie sino a intereses económicos, donde se cuelan toda clase de indeseables e ineptos, y se venden al mejor postor? Si eligiésemos representantes en cada jurisdicción, de unos pocos partidos políticos, donde conocemos quién es bueno y quién es malo, o al menos quién es menos malo, en lugar del tan mañosamente promovido voto en plancha (¡qué asco ver el «vota todito…»!), la suerte del país sería otra.

  6. Hace más de un año, luego de las elecciones de febrero 2021, todos sabíamos que la Asamblea iba a tener una amplia mayoría de oposición al gobierno. Entre CREO y el PSC apenas sumaban 30 escaños, de 137.

    Conciente de esa debilidad, Guillermo Lasso trató de formar una mayoría parlamentaria…. con el correismo!!! La cual fracasó estrepitosamente.

    Entonces Lasso buscó otra mayoría, esta vez con PK-ID.

    Lasso escogió a Guadalupe Llori para que sea la Presidenta de la Asamblea. A nadie se le ocurrió averiguar quién era Llori. No preguntaron cuál era su visión del país, sus antecedentes como administradora pública, su experiencia legislativa, si tenía habilidad poltica, o respaldo popular. Le pusieron en la presidencia por razones estrictamente simbólicas: por ser mujer, amazónica.

    Tampoco se preocuparon de armar una agenda legislativa común. Se limitaron a repartirse los cargos directivos y las comisiones de la Asamblea.

    Al no tener NI SIQUIERA UN PROYECTO de agenda legislativa, no fue necesario consultar si los legisladores involucrados estaban de acuerdo.

    Los resultados están a la vista. Llori ha sido la persona más incompetente que haya llegado a la presidencia de la legislatura ecuatoriana. Dada su bajisima comprensión de lo que significa su cargo, creyó que debía ser incondicional al gobierno que le puso ahí. Se ha comportado como una marioneta. Su partido se dividió. Y está a punto de ser destituida (si no lo ha sido ya).

    Ojalá su reemplazo sea mejor. El Ecuador necesita un legislatura QUE FUNCIONE!!!

      • Es cierto que Salvador Quishpe también era candidato. Y es cierto que no tenía los votos para ser presidente.

        Los votos de CREO.

        En cambio, para Llori sí había los votos de CREO.

        La decisión de… a quien dar los votos de CREO… fue de Lasso. El puso a Llori en la presidencia.

    • Pararnos firme? En éstos momentos para salvar la democracia es inminente ir a la asamblea y sacar a patadas a todos éstos maleantes de asambleístas. No a una muerte cruzada puesto que eso les convendría al correismo, elección presidencial( probablemente ganarían) porque hay mucho borrego suelto todavía.

    • Oiga usted creo que esta a favor de la impunidad, las autoridades se eligieron para dos años y punto, respetemos alguna vez las leyes y no demos la razón a políticos mañosos.

  7. Sí, es verdad, la Asamblea toca fondo. Como decía una»distinguida asambleista»: no importa que roben, pero que roben bien. Está claro la figura de los «honorables»: destronar a doña LLori y mandarla a su casa a cuidar cuyes y chanchos y luego buscar la manera de destituir a Don Guillermo. Así de simple.! VIVA LA PATRIA! , «el loco que ama».

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