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Yunda, un zombi mañoso y con suerte

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Que en este momento Jorge Yunda esté habilitado para inscribirse como candidato a la Alcaldía de Quito, como si nada hubiera pasado, se antoja una obra del peor teatro del absurdo. Un absurdo que sólo se explica por la desfachatez de un político que sacó provecho de los intríngulis de un sistema judicial lleno de jueces y recursos opacos y las leguleyadas de tinterillos para pasarse por el forro las decisiones de organismos y tribunales competentes como el Concejo Metropolitano y el Tribunal Contencioso Electoral, TCE.

A Yunda le quitaron los derechos a participar en política, durante tres años, el 4 de octubre de 2021. Sin embargo hizo una apelación y como no hay juez electoral que pueda tratar el tema, precisamente por los vericuetos que tiene el sistema y que le sirven al ex Alcalde y a su defensa, la sanción está en stand by. Es decir, sin que se resuelva la apelación no puede haber sentencia ejecutoriada y mientras eso no ocurra Yunda puede inscribir su candidatura en el Consejo Nacional Electoral.

Si un juez o el TCE no puede tratar el tema antes del 22 de agosto, día en que se abren las inscripciones para las candidaturas, el ex alcalde podría inscribirse  y quedar  blindado, por la ley, ante cualquier proceso judicial. Así un ex alcalde removido en medio de escándalos en que estuvo involucrado -incluido el de los negocios de su hijo- y sancionado por no cumplir con esa remoción adoptada por el Concejo Metropolitano, podría ser candidato a la Alcaldía como ni nada hubiera pasado.

Esta pieza del absurdo y del cinismo tiene dos actos: el primero arrancó en julio del 2021 con la remoción de Yunda por parte del Concejo Metropolitano. Una mayoría de concejales encontró que había incumplido con sus funciones. Ese primer acto continuó con recursos y apelaciones que Yunda y su equipo de tinterillos aplicaron para quedarse el mayor tiempo posible en el cargo: sorteos tramposos y jueces amañados, como la jueza Belén Domínguez que terminó destituida por el Consejo de la Judicatura por haber fallado de forma irregular a favor de Yunda en una acción de protección constitucional. En el segundo acto el Tribunal Contencioso Electoral, TCE, legitimó lo hecho por el Concejo Metropolitano y uno de sus jueces sancionó a Yunda, en primera instancia, con la suspensión de sus derechos políticos por haber desacatado la decisión y haber permanecido en el cargo.

El primer acto permitió a Yunda quedarse en el cargo durante tres meses. Pero, en octubre de 2021, Ángel Torres Maldonado, juez del TCE, dictaminó que el ex alcalde era «responsable de la infracción electoral muy grave tipificada en el Código de la Democracia», por haber incumplido la resolución con fuerza de sentencia por el pleno del organismo y lo sancionó con la suspensión de sus derechos políticos. El pleno del TCE también había decidido, en julio del 2021, que la decisión del Concejo Metropolitano de remover a Yunda de la Alcaldía era legal y legítima. Yunda no la acató, se aferró al cargo, recurrió a amparos constitucionales e hizo la consulta al pleno TCE.

¿Cómo es posible que luego de nueve meses de aquella sentencia Yunda aún esté habilitado para inscribir su candidatura? De esta forma: el ex alcalde apeló a la decisión del juez Torres y la apelación fue al pleno del TCE. Ahí, cada uno de los jueces se excusó de conocer el caso porque se habían pronunciado sobre ese tema ante una demanda anterior presentada por la abogada Jessica Jaramillo. Y como el TCE se quedó sin jueces para conocer la apelación de Yunda, el 5 de abril de 2022 decidió llamar a conjueces. El 12 de mayo, la causa recayó en el conjuez Richard González. Él fue recusado por Santiago Guarderas por haber dado su opinión como miembro de un colectivo de juristas en contra de la remoción de Yunda por parte del Concejo Metropolitano y a favor de la remoción de los concejales del Concejo Metropolitano de Quito; cosa que nunca se produjo. Ahora, el TCE tendrá que designar a cinco conjueces (no entre sus titulares) para que conozcan la apelación y decidan la suerte del ex alcalde. Nadie sabe el tiempo que tomará hacerlo.

Así es como, nueve meses más tarde, Yunda vuelve a ser una opción electoral y ya está haciendo proselitismo. El ex alcalde mantiene una intensa actividad en redes sociales y visita barrios donde, como en la anterior campaña que ganó, juega volley, hace chistes y conversa con los vecinos. Al mismo tiempo, su poderosa cadena de radios difunde permanentemente mensajes suyos favorables a su imagen. Yunda sabe que, mientras exista la posibilidad de que pueda inscribir su candidatura, es un actor político que es tomado en cuenta por sus adversarios o por sus partidarios. No ha dicho oficialmente que será candidato, aunque en redes lanza amenazas.

Foto: Twitter de Jorge Yunda

5 Comments

  1. Los vericuetos creados en el Sistema Judicial hacen prácticamente imposible que los procesos penales instaurados en contra de personajes que gozan de cierto poder económico y político, lleguen, en plazos permisibles, a establecer sentencias ejecutoriadas en casos relacionados con el uso indebido e inescrupuloso de recursos públicos. La justicia en nuestro país, ya lo han dicho connotados juristas, tiene doble velocidad, lenta, muy lenta cuando ha de aplicarse al poderoso; rápida, exageradamente veloz, cuando de castigar a un pobre ciudadano de a pie se trata. Súmese a ello, yo no diría la amnesia de nuestro pueblo, sino la desesperación económica que sufre, que no repara en prácticamente vender su voto de respaldo por míseros regalos o dádivas que le ofrecen en campaña esos poderosos jerarcas que viven de la política y que juegan a su antojo con la desesperación de la gente para seguir fortaleciendo sus ilegitimas arcas.

  2. VERGUENZA DE PAÍS !!!!!!! Aquí los delincuentes y corruptos , se burlan de nosotros . Todo esto es una verdadera infamia !!!!!!!

  3. Como sociedad estamos en la lona si permitimos que un tipejo así que hasta amenaza con sacarle la «pugta» a la gente sea tomado en cuenta como actor político. Yunda, ética y estéticamente es grotesco y despreciable, es todo lo que está mal. Yunda podrá ser todo lo cholo, rocoto y batracio que quiera pero el tiene de «pueblo» lo mismo que cualquier correísta tiene de honesto, es decir nada, nadita de nada. Yunda es un oligarca y corrupto, un pelucón en toda regla, y de los malos, de los que abusan del poder, explotan a los más pobres y se aprovechan de ellos. Yunda, así como Viteri, Nebot, Correa, los Bucaram y otras lacras tienen grandes poderes políticos y económicos que los alcahuetean y protegen. Yunda, su familia y sus panas son tan del «pueblo» que toditos tienen las respuestas desactivadas en Twitter, son unos cobardes, saben muy bien que les van a cantar sus buenas verdades. No, no podemos permitir nuevamente que una minoría de borregos cojudos nos entuque al puyoso de Guano, no lo vamos a permitir!

  4. Éste mantecoso es un descarado….y de seguro que habrán paraplejico mentales que le darán el voto si es que se puede candidatizar! A seguir robando, contar malos chistes y engañar a los pobres,ilusos..Cárcel para éste malandro.

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