Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Y ahora, ¿cuál es el dilema del presidente?

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¿Muerte cruzada o manejo responsable de la economía? Ese fue el dilema que enfrentó el presidente Guillermo Lasso en octubre del año pasado. Entonces sostenía la alianza con Pachakutik, la ID y algunos independientes que permitía mantener en la presidencia de la Asamblea a Guadalupe Llori, a Virgilio Saquicela en la primera vicepresidencia y a Yeseña Guamaní en la segunda.

Ahora no hay un dilema claramente definido. Guadalupe Llori ha sido reemplazada por Virgilio Saquicela, devenido rehén de la nueva mayoría constituida por correístas, los mal llamados rebeldes de Pachakutik, los oportunistas de la ID y un bloque de independientes. El oficialismo apenas tiene un voto en el CAL. En claro, el gobierno no puede esperar nada de la Asamblea Nacional. Y a lo sumo el presidente, en su papel de colegislador, podrá dedicarse a anunciar vetos parciales o totales a leyes que no irán en la dirección prometida por él.

Esa mayoría, como 4P indicó, tiene un objetivo central, urgente e indelegable: la captura de los organismos de control. Los requieren para quitarse glosas de encima, controles en su gestión municipal y provincial, limpiar expedientes judiciales y, eventualmente, revisar juicios.

En ese propósito coinciden correístas, corruptos de Pachakutik, de los independientes y socialcristianos. Esto, de perpetrarse -y los pasos que han dado se encaminan hacia allá- consumará el traspaso de parte del Estado a las mafias de la política. Correa podría incluso preparar su retorno. Al fin y al cabo Daniel Ortega se atornilló a la presidencia de Nicaragua, Lula da Silva es favorito en las elecciones de octubre en Brasil y Evo Morales sueña con volver al poder en Bolivia en 2025. Maduro sigue en Miraflores.

Este escenario, que ha estado presente desde que Correa quiso canjear votos en la Asamblea a cambio de una Comisión de la Verdad para invalidar su juicio, ha dejado de ser hipotético. La Asamblea no es solo el reducto conquistado de la oposición: es el cuartel general de sectores políticos, con altos índices delincuenciales, que quieren arrebatar al Estado, para su beneficio, la facultad de controlar las cuentas públicas y perseguir delitos. No son objetivos que el gobierno puede sentarse a ver cómo los ejecutan sus opositores. Esos peligros fueron evocados incluso por el presidente para justificar su apoyo a Guadalupe Llori. Pero ahora que el libreto está en proceso de ejecución, el oficialismo no ha dicho cómo lo piensa contrarrestar.

Las movidas de la oposición restituyen el dilema que el presidente Lasso zanjó, en octubre pasado, a favor del manejo responsable de la economía. Se jugó por ese factor porque abrigaba la expectativa de pasar leyes (envió algunas), mientras bloqueaba el intento de alzarse con los organismos de control. Se entendió que para eso sirvió el cambio de mayoría en el Cpccs. El gobierno apostó a ganar tiempo y evitó la muerte cruzada.

Pero ahora se ha quedado sin pan ni pedazo: perdió el manejo de la Asamblea. Es insoslayable que tenga que archivar leyes que necesita por ejemplo para atraer inversión y crear empleo. En el frente legislativo, el gobierno queda reducido a administrar una minoría de bloqueo. No se ve estrategia alguna ante el operativo de erosión democrática que la nueva mayoría ha enganchado.

El dilema de Lasso no se reduce a tener un escenario adverso que limita seriamente las posibilidades de que el manejo de la economía sea exitoso. Ahora tiene un horizonte institucional que ya no empuja hacia el inmovilismo sino abiertamente hacia el retroceso democrático. Lasso podría encontrarse gestionando la economía (y gastando capital político) mientras la oposición antidemocrática fortalece la demolición republicana: esto ya es evidente con la aprobación de una Ley de comunicación mordaza.

En ese sentido, es dramático, ver a Francisco Jiménez, ministro de la política, salir a cantinflear en entrevistas en que nada dice, mientras la oposición se comporta como un Pac-Man. El problema de Jiménez no son sus intenciones, a suponer que no sea un correísta irredento: son los resultados. Y por lo visto no es solo él quien no sabe qué hacer: Diego Ordóñez, asesor del presidente, en un programa de radio, Descifrando, tampoco tuvo respuesta a la única pregunta válida en este momento: ¿Qué hará el gobierno ante la nueva mayoría de la Asamblea?

¿Puede el presidente provocar un sacudón? Hay sectores que preconizan ir a una consulta popular. Se antoja que esa respuesta es insuficiente para contrarrestar este peligro en curso: los autoritarios ya se están alzando con el país. Y hasta ahora nada dice el presidente.

Foto: presidencia de la República. 

11 Comments

  1. Sin duda alguna estamos ante un gobierno en el cual los correistas hacen y deshacen de la política . Es consecuente entonces pedirles a ellos cuentas sobre el destino en el cual está enrumbado el Ecuador. Los correístas tienen en los próximos tres años que le faltan al señor presidente Guillermo Lasso mucho por hacer, honrar sus ofertas de campaña. Hasta ahora nos convocan solo para hablar y escribir sobre sus acciones y todas llevan hacia el mismo lugar,el correismo. Se han vuelto de un tiempo a esta parte en actores muy importantes, ocupan todo nuestro talento para tratar de descifrar sus verdaderas intenciones.

  2. Muerte cruzada o sana macroeconomía era el dilema hace un año.Hoy ,”el dilema es ,muerte cruzada o microeconomía a favor de los más desposeídos.Si el presidente no se decide por ninguna nos está entregando en bandeja al correismo

    • Estimado José, buscar soluciones a un sistema de gobierno corrupto y corruptor es perder el tiempo. Un periodista brillante, como lo es usted, debería enfilar su mayor esfuerzo a potenciar el único y real poder supremo que es el «Poder de Honor Ciudadano». No busque activar un Presidente indolente y evasor; tampoco redimir asambleístas egoicos, liderados por un delincuente prófugo. No desperdicie pólvora en gallinazos. Despierte al león dormido que es el único que puede patear el tablero político e imponer un actuar ético y moral.

  3. Mucho me temo que el presidente no tiene ningún dilema, cada día es más claro que el señor ya consiguió lo que le obsesionaba, o sea llegar a la presidencia, punto final (solo para él, claro está).

    Es evidente que jamás tuvo un verdadero PLAN DE GOBIERNO a largo plazo, un plan que pudiera detener la vertiginosa caída del Ecuador al abismo ROBOlucionario y que también pudiera frenar el voraz ataque de la maldita CORRUgCIÓN que cada día se hace más fuerte.

    En verdad al presidente ya no le interesa ni cómo ni cuando salga del «poder», porque al fin y al cabo todos sabemos muy bien que su futuro económicolo tiene más que resuelto hasta el fin de sus días y de paso por lo menos para un par de generaciones que lo hereden.

    Los que nos quedamos con un montón de «dilemas» y mejor dicho bien jodidos, somos los mismos cojudos de siempre, solo que esta vez nos tocará agachar la cabeza ante los indios alzados que están por caernos a traición y en montonera para literalmente robarnos nuestro patrimonio y para colmo volver a soportar a la insufrible loca del ático junto a toda su hambrienta gavilla de criminales.

    El presidente = Bien gracias
    El Ecuador = Cada vez más hecho mierda

    Compatriotas, o nos ponemos las pilas, o nos condenamos igualito que los Venezolanos.

    Pilas con eso!!!

  4. El presidente queda debiendo muchas de sus promesas de campaña.
    Debería convocar a una consulta para abolir el mamotreto que nos rige ya que fue elaborada con dedicatoria pro delincuencial.
    Preguntar si la gente esta de acuerdo con el numero de hampones que fungen de asamblelistos.
    También de la explotación racional de los recursos mineros.
    Modificar el Código de Trabajo para que se puedan crear fuentes de empleo.
    Caso contrario su gestión esta abonando el regreso de Mameluco y ahí si sálvese quien pueda y que el ultimo apague la luz….

  5. ¿Puede el presidente provocar un sacudón? SI PUEDE, si aplica la muerte cruzada y les manda a la asamblea analfabeta y corrupta, a llorar tras un chilco. Y luego…debe convocar a las fuerzas democráticas a crear un FRENTE NACIONAL, que tenga la motivación de arreglar lo urgente¡¡¡ y desechar lo que no permite gobernar, mediante consulta. EJEMPLO tirar al tacho de la basura al CPCCS mediante consulta. Tirar a la alcantarilla la constitución 2008 y aprobar la Constitución 1998, cuya aplicación no causaba tanto trauma, drama y corrupción como la constitución correista de Montecristi. Los autoritarios ya se están alzando con el país, SI, alzando la mano y mirando como sus votos son invadidos por el fraude y el apagón electrónico. Presidente actúe no pensando en su popularidad, sino en el bien, que sus decisiones traerán en el futuro.

  6. Cronograma:

    1. Disolver la Asamblea y llamar a elecciones anticipadas de Presidente, Vicepresidente y Asamblea (muerte cruzada).

    2. Anunciar que Lasso no será candidato a ninguna dignidad.

    3. Llamar a una consulta popular para hacer reformas clave al Mamotreto de Montecristi, o volver a la constitución de 1998.

    4. Sincronizar la consulta popular con las elecciones tanto nacionales como seccionales.

    Así, de un solo golpe, Lasso habrá anulado el plan del correísmo de asaltar todos los poderes, y habrá recuperado la iniciativa política.

    Por supuesto, será responsabilidad de las demás fuerzas políticas presentar candidatos idóneos y propuestas razonables para ganar las elecciones.

  7. Sin duda alguna estamos ante un gobierno en el cual los correistas hacen y deshacen de la política . Es consecuente entonces pedirles a ellos cuentas sobre el destino en el cual está enrumbado el Ecuador. Los correístas tienen en los próximos tres años que le faltan al señor presidente Guillermo Lasso mucho por hacer, honrar sus ofertas de campaña. Hasta ahora nos convocan solo para hablar y escribir sobre sus acciones y todas llevan hacia el mismo lugar, el descalabro político y económico. Se han vuelto de un tiempo a esta parte en actores muy importantes, ocupan todo nuestro talento para tratar de descifrar sus verdaderas intenciones.

  8. El presidente Lasso, con sus acciones y decisiones, ya no le importa el país; lo único que desea es terminar su mandato e irse a su casa. En otras palabras: tiró «el culo al monte». Es evidente que su ministro de gobierno es un alfil correista.

  9. Nada dice el Presidente , ni nada dirá ; nada dicen sus Ministros , ni nada dirán ; nada dicen sus Asambleístas , ni nada dirán !!!!!! . Pero la mayor tragedia , nada dicen , HACEN o HARÁN , para impedir que esa mayoría impúdica y cínica en la Asamblea , se tome el CPCCS , tomen por asalto todos los Organismos de Control del Estado ecuatoriano y así concreten su perverso plan : TOMARSE NUEVAMENTE EL PODER , con todo lo que esto implica . Desgraciadamente ese parece el futuro que le espera a este POBRE PAÍS .

  10. El gobierno tenía un buen escenario antes del paro para la muerte cruzada, con un poco de marketing metían una ley que la asamblea no iba a aprobar y bajo la excusa de que no sirven para nada (de hecho no sirven para nada) disolvía la asamblea y llamaban a elecciones. Se evitaban el paro y si se iban a la casa tenían chance de volver pero prefirieron esperar hasta que Iza logró organizar a su carne de cañón para hacerse el héroe. Ahora el escenario es mucho más delicado, el chance de Lasso de volver después de una muerte cruzada es mínimo, lo único que puede hacer es olvidarse de la responsabilidad económica y comenzar a gastar dinero mientras le dedica 50 cadenas nacionales a cada sapada de la unión de chorros y aliados corruptos. Aunque dudo que de ponga a jugar duro después de el decepcionante cambio de ministros y la reciente cantinflada en la terna del super de bancos. Mi opinión es que Lasso va a terminar su periodo (si no le hacen otro paro antes) con más penas que glorias y quién sabe, incluso podría terminar como un cadáver político dependiendo de cómo juegue los tres años que le quedan.

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