Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

El factor-Lasso es la gran incógnita

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El presidente debe saber que todos los caminos llegan a su despacho. Caminos como sinónimo de inquietudes, interrogantes, agradecimientos, críticas… Ah, y también broncas y rabias que pululan en las redes de electores suyos que no entienden decisiones o indecisiones, metidas de pata, ternas mal hechas, nombramientos desacertados, gestiones ministeriales deficientes, silencios que se prolongan…

El presidente debe saber que se acumulan las preguntas sin respuestas. Que hay actitudes -que no dependen de él pero sí de sus asesores más cercanos- que son incompresibles y que él bendice con su silencio. O acepta. Cualquiera sabe.

El presidente debe saber que el país está absorto esperando que él lo mueva hacia alguna dirección cierta y, se entiende, sostenible. Y que si aquello no fuera posible, porque la irracionalidad política de los partidos, porque la actitud mezquina y angurrienta de muchos asambleístas -que bien podrían ser llamados delincuentes- no le permite ser del todo asertivo, tendría que decírselo al país. Y decirle qué hará dentro de su margen de maniobra.

El presidente debe saber que el país luce estancado. Con grandes incertidumbres que ahuyentan las ganas de emprender y las expectativas de invertir. Con interrogantes sobre el desenlace de unos diálogos con los dirigentes indígenas propensos a pedir más y más y a arrinconar más y más al gobierno nacional. Porque se creen un gobierno paralelo.

El presidente debe saber que como está de ánimo el país no puede seguir. Porque el horizonte está nublado y porque hasta los esfuerzos de su gobierno, en temas comerciales por ejemplo, en temas de inversión por ejemplo, pueden terminar muy mal en una Asamblea no solo ciega sino tan prejuiciada que parece que la ideología produjera empleo y las consignas multiplicaran los dólares.

El presidente debe saber que él es hoy la gran incógnita del país. ¿Qué quiere? ¿Sobrevivir en el cargo mientras la oposición, en forma pública o menos pública pero que igual se nota, se lleva instituciones y articula sus agendas que nada tienen que ver con la democracia y las urgencias de país? ¿Es esa la decisión? ¿Cuál es?

¿Por qué el presidente acepta los errores que tienen nombre propio a su alrededor? Asesores o el propio Secretario de la Administración que están muy por debajo de las exigencias de los cargos que ostentan. El presidente debe saber que es imposible sostener que Raúl González llegó a la terna para Superintendente de Bancos por un error casual. O que Italo Cedeño necesitaba un período de prueba para ratificar que era un pésimo candidato para gerenciar Petroecuador. Eso sin contar los pretextos -pueriles también en ese caso- dados por el ministro de Gobierno cuando su representante nada objetó, durante la audiencia de habeas corpus que terminó con la liberación de Jorge Glas en Manglaralto.

Jiménez es un trabalenguas político. Y por eso, precisamente por eso, se entiende menos la línea política que lidera. ¿Para dónde va? ¿Quiere entenderse con la Asamblea sobre los temas que esa Asamblea ya negó y archivó? ¿Qué le hace creer que si hace lo mismo, con los mismos, el resultado será diferente? A menos que la nueva negociación se haga en esos escenarios que el presidente ha puesto en evidencia y en los cuales claramente ha hablado de corrupción. ¿Cedió el gobierno? ¿O el correísmo y otros grupos impresentables fueron tocados por algún poder celestial que silenció sus bolsillos y ablandó su corazón? En cuyo caso, hay que hablar de milagros y no de política.

Errores tan repetidos, muestras de ineficiencia tan abrumadoras, explicaciones tan torpes… y nadie se va del cargo. ¿Cómo explicar esto en un equipo que viene de la empresa privada donde ese tipo de actitudes y esas pruebas de incompetencia no son ni aceptadas ni premiadas? ¿Cómo entender que el presidente deje que a su alrededor se produzcan ese tipo de atentados contra su imagen y contra su gobierno?

No, no se entiende. El presidente debe saber que si no hay decisiones anunciadas con claridad no solo habrá sospechas de las cuales Francisco Jiménez y su equipo se mofan. Eso ni importa ni es problema. El problema es que el país no avanza, produce mensajes desalentadores y hace impensable que así prosiga durante tres años.

El presidente debe saber que si todo llega a su despacho, es porque de él dependen muchas cosas. Dependen de su voluntad, de su decisión, de su capacidad para administrar, de su firmeza para exigir resultados a sus subalternos. Dependen de su honestidad y de su deseo de salvaguardar el sistema, las libertades, la necesidad de producir riqueza para poder ampliar la política social.

Siempre se pensó que gobernar con sus empleados, ahora funcionarios, era un error. La realidad es tozuda. El presidente debe saber que él es hoy la principal incógnita de su propio gobierno.

Foto: Presidencia de la República. 

14 Comments

  1. Lejos de ser una incógnita, el presidente Lasso se está convirtiendo en la certeza absoluta de que la loca del ático y su gavilla de delincuentes volverán a tomarse el país, conseguirán su impunidad y consolidarán el total dominio del sufrido país hasta quién sabe cuando.

    Con todo respeto don José, la correcta frase debería ser:

    El factor-Lasso es la gran certeza.

  2. El presidente está mal asesorado, debe dedicarse a gobernar y administrar el país, hay tantas cosas que hacer una de ellas y que requiere con urgencia una solución definitiva al igual que lo están haciendo en muchos países del mundo como es el sistema de seguridad social, que, con los cambios demográficos, la actual expectativa de vida de los afiliados es importante desmontar los aspectos políticos y populistas y aplicar un sistema de seguridad técnica sostenible y sustentable que fidelice a sus afiliados y aportantes, eliminando del sistema al Seguro campesino e incorporándole al sistema público de salud, ya que esta es una obligación del estado, de igual manera se debe generar un sistema de copago para los familiares del afiliado NO puede ser gratuito, aplicar los sistemas actuariales, para cambiar la forma de cálculo para de la pensión jubilar con el promedio de los últimos quince años, en las enfermedades catastróficas, el IESS debe cobrarle al estado con planillas mensuales por cada afiliado atendido. Esta institución es un aliado básico del estado en temas de salud y esto se lo ha demostrado en la pandemia, es un aliado básico, en la generación de empleo, ya que el ser afiliado es un plus para el trabajador, que a cambio del aporte requiere servicios de calidad, en salud, prestaciones y lo más importante tener la seguridad de una pensión digna para su vejez, lidere este cambio sr presidente, rodéese de gente técnica en temas de seguros para viabilizar y consensuar esta nueva Ley, seguro que Ud. pasar a la historia si rescata esta noble institución, creada con los aportes de los trabajadores y patronos

  3. Toda mi vida trabajando en la empresa privada, en donde simplemente los resultados y la efectividad cuentan, no entiendo para nada al Señor Presidente….una incompetencia total…
    Señor Hernández, tiene que haber una causa para tanto desacierto…ayúdenos a descubrirla..

  4. Presidente Lasso, en la empresa cuando existe alguna duda, en un campo que se desconoce se busca alguien (técnicos, asesores, consultores, estrategas etc) que solucione Ya¡¡ no se espera ni un mes, peor años.
    Usted tiene toda la autoridad para tener asesores que le orienten en su actuación, no se confíe de los correistas que han demostrado por mucho tiempo que solo les interesa EL PODER para tener un narco estado que a ellos les beneficia. Si usted no confía en los ecuatorianos puede traer incluso asesores sensatos de otras latitudes del mundo, pero el conformismo, la inactividad, nos conducen a una economía estancada en la productividad, debilidad en lo institucional, desorden en lo social y ambiental, ahora mismo el Ecuador parece un país que no tiene salida. Por favor, no se deje ganar por las agendas impuestas por las fuerzas de los activistas de izquierda (iza y su combo, quishpe Pk, VSaquicela, y demás analfabetos), confiamos en usted y su Plan de Desarrollo, pensando en el cambio de este país y todavía hay tiempo para hacerlo….. si vota a todos los correistas y convoca a gente honesta, calificada, este país puede fortalecer su credibilidad.

  5. Sr Lasso despierte, usted debe revisar, debe liderar no solo delegar y firmar. Antes debe revisar, pedir informes, mantener a raya a su equipo, en su cargo debe trabajar de sol a sol.
    Nuestro país confió en usted no nos defraude, despierte, despierte reaccione
    Usted debe estar al tanto de Ecuador, usted está viviendo en una burbuja.

  6. La respuesta es simple: Lasso es un excelente administrador, pero un mal líder político:

    – No entiende que el poder obtenido en las urnas se hizo para ejercerlo.
    – No acepta, que en política, muchas veces tiene más peso lo que se dice, que los resultados,
    -No comprende que muchas de las soluciones reales, están al borde de la legalidad, en los sitios grises de las leyes y reglamentos.
    -No quiere parecerse a Correa en el manejo comunicacional, pero los cambios que el país necesita, requieren de una batalla cultural, que implica no solo un excelente manejo de todos los medios posibles (televisión, radio, prensa tradicional, prensa de nuevos medios, redes sociales), sino mensajes contundentes que enfrenten a la oposición, para que el gobierno sea el que pone los temas del debate, no al revés.
    -En el caos de la inseguridad, causada por el narco correismo, y, de la actitud terrorista de la dirigencia indígena, no comparte la importancia de que el país entienda el verdadero significado del uso de la fuerza.
    -Parece que hasta hora no tiene claro, si quiere ser el presidente elegido para ser el líder del cambio que hunda al narco correismo; o, el presidente modelo Macri, o, Piñera del 2do. Periodo, qué tal vez, sus asesores quieran que sea.
    -Fundamentalmente, no se atreve a proponer, lo que todos los ciudadanos medianamente informados de este país, que no dependen del estado, que generen poco o mucho empleo, que pagan mucho o pocos impuestos, sin importar su etnia o color de piel, consideran la mejor solución inicial: una constituyente, que entierre el plan de gobierno correista de la constitución de Montecristi, que acabe con un documento exageradamente garantista, que fomenta la delincuencia, pero no protege a nuestros policías ni a los ciudadanos de bien. Pero, para poder conseguir esto, el presidente tiene que demostrar que no solo controla la situación del país, sino que es la solución que necesitamos.

    • Excelente Mario. Solo falta preguntarse si el Sr. Lasso es abierto a escuchar a otros o no. Creo que muchos opinamos con las mejores intenciones, pero como que les vale madres (como dicen los mexicanos) en el gobierno. Algunos de los que le rodean al Sr. Lasso son bastante «ineptos» para los cargos. Ejemplo es el Ing. Cabrera, quien tuvo que dejar el cargo de ministro para que, inmediatamente, empiecen algunas obras urgentes en algunas carreteras que ya estaban llenandose hasta de cesped sobre el asfalto.

  7. La famosa frase creada hace muchos años la aplico ahora: “te odio Arauz porque me obligaste a votar por Lasso”. Es la verdad, tuve que hacerlo; hubiese sido imperdonable votar por un correista y peor aún por un impresentable como Arauz.
    Y ahí estoy, tremendamente frustrado (al igual que el 80 % ó más de personas del país) y haciéndome las mismas preguntas que hace José Hernández y muchas más que no encontraremos respuestas; con Lasso vamos a la deriva, sin rumbo, sin brújula, sin un plan, sin estrategias…SIN NADA¡¡¡¡ AUXILIO¡¡¡

  8. Sencillo: Lasso no es político ni en el buen concepto de la palabra ni en el deformado que rige en el país. Asimismo, un estado no es una empresa. Esa equivocación le está pasando factura al gobierno y, consecuentemente, al pueblo. Quienes votamos por Lasso – en mi caso – lo hice confiado que su honestidad y don de gente, su inteligencia y buenas intenciones (que no las niego) garantizaban decisiones acertadas, pero no.

    Enviar una terna para super de bancos con dos que no cumplen requisitos y un correista, no tiene nombre ni explicación, mucho menos justificación.

    Triste, muy triste el panorama…

  9. En definitiva , alto y claro , un verdadero desastre y gran fiasco el Gobierno del Sr Lasso . Es que como claramente se señala en este artículo , son tantos y tan reiterados los errores que se cometen , que uno se queda atónito ante tanta torpeza . Atónitos y defraudados ; habíamos fincado tantas esperanzas en este Gobierno !!!!!! Tragedia nacional y tremenda DECEPCIÓN .

  10. Lo ha dicho él mismo desde a tes de asumir. Lo han confirmado también sus amigos y cercanos más fieles. La presidencia fue un objetivo PERSONAL del señor Lasso, ahora finalmente conquistado. O sea, una más de sus «metas de vida». Todo lo demás, incluyendo las víctimas del resultado, se pueden ir al diablo (la gente que votó por él, digamos). Hundirá su gestión y seguirá considerando lo importante de haber ganado a pesar de los méritos para no merecerlo. El señor Lasso es perfectamente capaz de permanecer así, de oídos sordos, con tal que en 2025 pueda afirmar que de todas formas «lo hizo a su manera» como dice esa canción. Es tan arrogante como el señor Correa. Por supuesto, a su manera.

  11. Por fin un decir las cosas como son y poner sal a las heridas. Gracias por hacerlo Sr Hernàndez. El tono es conciliador y educado, ojalà Lasso entienda y no haya que usar otro tono con el. El gobierno de Lasso està siendo una tremenda decepciòn para quienes confiamos en el. VAMOS 1 AÑO sin gobierno!!!! 3 años màs de lo mismo?? Nooo!!! Habrà que pedir que salga del poder o algùn mecanismo de relevo si no se mueve y actùa?? Talvez, porque està dejando servida la mesa a cualquier candidato correìsta, con sus tremendos errores, en un paìs de poca memoria. Rectifique Presidente Lasso, ud es el presidente, haga respetar ese cargo, hàgase respetar. O querìa la presidencia solo por ego?? Sabìa a lo que se metìa, y ud sabe, presidente Lasso que en la empresa privada, quien no funciona, se va.

  12. La verdad es cruel y dura. Presidente Lasso : «te metiste a soldado ahora tienes que aguantar». Para muestra un botón. El Gobierno de Ecuador se comprometió en junio de 2021 a pagar la deuda con Perenco, luego de que un fallo arbitral internacional dictaminara que Ecuador había terminado ilegalmente los contratos petroleros de la firma francesa. El «sabio economista», en su momento, dijo : » que les vaya bonito» . Ahora, a pagar se ha dicho. Y quién paga este desaguisado? : el pueblo ecuatoriano. Esas son las grandes hazañas del que se creía dueño del País y dueño de la verdad. Con este laudo, quién se atreve a invertir en Ecuador? Nos toca pagar, guste o nos disguste, de caso contrario nadie nos va acreer en el concierto internacional. Sr presidente Lasso: Ecuador vive duras realidades que Ud tiene y debe resolver. Aquí no sirven los amigos ad honórem , peor, si tienen indicios de corrupción.

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