Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Saquicela más se defiende, más se hunde

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Oír a Iván Saquicela es una fiesta. Por supuesto, ese ejercicio tiene reglas. Tener en cuenta, por ejemplo, que se está ante un showman cuyo lenguaje corporal es asombroso: movimientos ininterrumpidos de manos y brazos, giros de cuello, miradas sostenidas, pupilas dilatadas… Hay que saber que se está frente a un presidente de la Corte Nacional de Justicia con intenso entrenamiento político. Y que de ese oficio cultiva un estilo que recuerda con creces a Fabián Alarcón: resbaloso, sinuoso, evasivo, retorcido, falaz, intrigante, maniobrero… En ese prototipo también hay matices. Alarcón era 4×4. Iván Saquicela es vanidoso y afectado. Todo un arquetipo pueblerino.

Su más reciente presentación se produjo hoy en Radio Democracia (01:33). Fue a hablar de la terna para designar presidente del Consejo de la Judicatura y responder a la campaña de desprestigio de la que dijo ser víctima. Según él hay troles que han sido pagados. Incluso dijo que lo puede demostrar. Ojalá no olvide su promesa y lo haga.

El hecho cierto es que el presidente de la Corte Nacional de Justicia no parece percatarse de que si hubiese un proceso de desprestigio, lo produjo él mismo. Basta cotejar causas y efectos. Y es curioso que no lo advierta. Como si se hubiera perdido el sentido de la sindéresis. En realidad, Saquicela juega a ignorar que él es noticia porque él mandó una terna impresentable ante el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs) para que de ahí salga el presidente del Consejo de la Judicatura. Hoy, en un claro ejercicio de humo y espejos deformantes, se dedicó a construir una realidad paralela. Y esto a pesar de que Miguel Rivadeneira nunca lo perdió de vista.

Lo primero que hizo Saquicela es mostrar que está entre sus atribuciones enviar la terna sin consultar a nadie en la Corte Nacional de Justicia. Inverosímil. Porque trajo a colación antecedentes, nada felices, para demostrar… que se equivocó solo. Nadie le criticó, que se sepa, por haberse ido contra derecho. O haber sido arbitrario, pues, finalmente, ese es un tema interno de la Corte Nacional. Pero, vanidoso, Saquicela se interesó más en hacer notar que esa es atribución suya que en reconocer que, quizá, no la habría embarrado si hubiera consultado a sus colegas.

Así es Saquicela: carece de sindéresis hasta en sus peores momentos. Lo que hizo en Radio Democracia fue confesar que él no procesa, hasta ahora, que su decisión, con total ingrediente político, le resultó fatal. Y que no tiene cómo defenderla en forma coherente. Repitió razonamientos absurdos como si no hubiera hechos de por medio que los dejan sin piso.

Decir que en su terna hay dos doctoras que tienen una carrera en la Fiscalía y en la Corte. Eso nadie critica. Decir que si alguien las descalifica, cualquiera (él por ejemplo) presume la inocencia y la dignidad de los seres humanos. Conmovedor. Decir que durante el proceso de calificación cualquier ciudadano puede impugnar esos candidatos. O el Cpccs, si prueba las inconsistencias o irregularidades, tiene la obligación de descalificarlos. Decir que habló con las dos candidatas y le aseguraron que una cosa y otra. Es decir, el presidente de la Corte Nacional dijo paladinamente que escogió esas dos candidatas sin cotejar pruebas, examinar su hoja de vida, confirmar lo que han hecho en su carrera, desvirtuar los peros… guiándose por lo que ellas dijeron de sí mismas. Increíble.

Y eso lo dice, como todo lo que dice, con vehemencia y ampulosidad. Ah, pero también dice que si prueban que ellas no son lo que dicen ser y les prueban actos reñidos con el derecho o la ética (tareas que él debió haber hecho), él será el primero en cuestionar… Aquí es cuando el showman agrega a sus atributos (resbaloso, sinuoso, evasivo, retorcido, falaz, intrigante, maniobrero…) una peculiaridad más: cínico.

Como Saquicela no ve que él creó las condiciones de esta inmensa ola de desprestigio personal, que hace inviable mantener esa terna, escoge otra puerta de emergencia: sus críticos no quieren que haya un presidente titular en el Consejo de la Judicatura. Falso. No solo debe haber uno tras ocho meses de encargo a Fausto Murillo. Debe ser reemplazado -porque tiene serias críticas en su contra- por una mujer u hombre que, además de una gran preparación, exhiba pruebas de probidad, ética, independencia y una carrera limpia atada al derecho, no a la política.

Un perfil del cual Saquicela no se ocupó porque dos de sus candidatas, juezas cercanas al correísmo y al socialcristianismo, tienen enormes reparos. Él no los vio porque, aunque no lo admita, piensa con cabeza de político. Él es un showman bien representado por esa terna.

Foto: Asamblea Nacional.

12 Comments

  1. El país se cae en pedazos !!!!! : El Presidente del país tiene que enviar una terna para nominar al Super de Bancos y envía en la misma a un impresentable ; El Presidente de la Corte Nacional , tiene que enviar una terna para que se elija al Presidente de la Judicatura y envía una terna con dos integrantes con serios cuestionamientos ; el Contralor , el Procurador , el CNE , con plazos prorrogados y el CPCCS , en luchas insulsas y sin cumplir su trabajo ; los famosos Consejeros AD HONOREM del Presidente tienen que salir de sus cargos , por el escándalo nacional generado , por sus aparentes nada santas actuaciones . Es hora de preguntar , quién para este desmadre ??????, porque la esperanza depositada en el Gobierno del Encuentro , se ha evaporado como agua en el desierto !!!!!!!

  2. Sin comentarios, el país carece de una autoridad que trabaje por la justicia y la ley, esta entrampado en su propio ideario, La justicia y la ley es apolítica, cumple principios de libertad, equidad, cumplimiento de normas y principios. Busca el bien común. Busca garantizar el orden y la paz en una sociedad. Supone la igualdad ante la ley. El sistema de justicia esta prostituido, día a día vemos como jueces corruptos incumplen sus funciones, como el trabajo de la policía se diluye con decisiones de quienes están para impartir justicia y defender a la sociedad, si la cabeza está mal, el resto está podrido, es necesario un cambio total, desde la formación profesional de los aquellos llamados a defender y a litigar, algo no está bien

  3. Que pena, tenía otro concepto de este señor, pero sus actos lo descubren como otro facineroso que quiere aprovechar su puesto. En que país vivimos?

  4. Ivann Sanguijela, pobre depreciable, inmoral, dishonest, sin principios, ni capacidad de razonamiento ni pensamiento, que junto a su primo de la asamble, arrastrados a las patas del Narcotraficante Rafico rata Correaa, quieren llegar a la presidencia y vicepresidencia interina, vemos a estas cloacas en imporatntes cargos…que verguenz.

  5. El magistrado Saquicela se ha centrado en desviar la atención mediática, negar cualquier error y acusar a los troll, sin ofrecer ninguna prueba de sus afirmaciones. Don Iván ataca a todos los que él percibe como sus enemigos. Contradicciones, afirmaciones sin fundamento y falsedades: lo que el Juez Saquicela ha dicho sobre el nombramiento de la terna de la discordia, que enviará al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, cae por su propio peso. Aquí juega la política, no la justicia.

  6. Toda una alta autoridad de alta Institución de la Justicia del país, dedicado a hacer amarres. Con razón los operadores de más bajo rango: dedicados a jugar con los habeas corpus, medidas sustitutivas, etc. Y a nadie le importa que doña Justicia esté más vapuleada y desprestigiada que nunca. La violencia tragándose a los ciudadanos. La avilantez hace que se descargue la responsabilidad sobre los malquerientes, que no logran ver la honradez de procedimientos y sacrificada labor en bien de la Patria, de los jefesazos «iluminados» (no vayan a creer que por brillos metálicos). ¡Qué vergüenza de país!

  7. Este Sr. Saquicela parecía que era honesto pero al parecer los ROBOlucionarios y Nebot lo contaminaron, realmente es un cínico con su tonito meloso ha dejado al descubierto que ha sucumbido ante la tentación. Hoy se le conoce de cuerpo entero y ha perdido la confianza ante el país. Otro lobo vestido de oveja!

  8. A mi no me ha pagado nadie para desprestigiar a este impresentable , inservible, y arrogante bueno para nada. Su inmoralidad y falta de principios saltan a la vista de todo el pais. Una verguenza para el Ecuador entero!

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