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2022: el error estratégico de Lasso

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El año cierra sin que el país vislumbre cómo resolver una herida profunda que arrastra. El cisma con los pobres se evidenció en octubre-2019 y se agravó en junio pasado con motivo de los 18 días de violencia propiciada por la Conaie. Es claro que Leonidas Iza, presidente de esa organización, tiene una estrategia para que ese cisma, que es pretérito, desemboque en un enfrentamiento: poner a los más pobres al servicio de su programa político.

Eso es un hecho. Pero hay una realidad cuya formulación no admite metáforas ni circunloquios: las comunidades que representa Leonidas Iza forman parte de los más pobres del país. Son campesinos en un alto porcentaje que viven en zonas deprimidas, sin empleo, sin servicios básicos, sin escuelas de calidad, con desnutrición crónica infantil… Pueblos negros -y otras comunidades- viven en similares condiciones.

Esa realidad existe, al margen del uso político que haga Iza o cualquier otro dirigente político. Por supuesto que ese uso puede agravar el problema y complicar la solución que, para ser real y eficiente, requiere una voluntad política compartida y programas económicos, de desarrollo y sociales sostenidos y sostenibles en el tiempo. Esa voluntad no existe. Por una razón: la sociedad política hace tradicionalmente cargamontón contra el gobierno de turno y, en esa tarea, hay división de trabajo. Los socios de Iza aceptan que él use políticamente a esas comunidades. Correa admite hoy que hagan a Lasso lo que no toleró en su gobierno…

En claro, ningún gobierno ha hecho suyo el problema de la pobreza estructural de las comunidades indígenas o negras. Y el de Guillermo Lasso no será la excepción. El presidente tenía la posibilidad (porque lo machacó durante la campaña) de llevar a las élites a hacerse cargo de esa herida estructural que el país necesita cerrar.

Cuando el presidente Lasso se posesionó aún estaban frescos los recuerdos de Octubre-2019. Y Leonidas Iza había publicado su libro Estallido, en el cual anuncia jornadas de desestabilización y violencia que, como se puede leer, responden a coyunturas fabricadas según su visión estratégica revolucionaria.

El gobierno de Lasso hizo lo contrario de lo que debía: en vez de proponer y animar un plan integral contra la pobreza en esas comunidades -lo cual hubiera cortado la hierba bajo los pies de Iza y sus amigos- esperó. Y luego, ante la leche derramada, en vez de negociar con Iza solo algunos puntos, y hacer que el Estado opere un programa contra la pobreza, extendió la sábana hasta 218 acuerdos y convirtió al dirigente indígena, ante las comunidades más pobres, en dueño de las políticas sociales.

El error estratégico de Francisco Jiménez, ministro de gobierno, y que el presidente aún defiende, se verá en toda su dimensión a mediados de febrero entrante. Entonces Iza y sus amigos, convertidos en una suerte de gobierno paralelo, calificarán los compromisos contraídos por el gobierno a nombre del Estado. ¿Alguien imagina que Iza, tras ese ejercicio, felicitará al presidente Lasso? Lo más seguro es que aprovechará para fijar una nueva fecha de caos y violencia.

El resultado del manejo gubernamental es penoso: el cisma estructural con los más pobres es hoy el arma política del mayor revolucionario profesional que tiene el país. Y las políticas sociales, en vez de ser un motivo de conciencia y unión nacional (porque se pagan con dinero público), son usadas bajo un relato sórdido: existen porque fueron impuestas a la fuerza, en medio de caos y terrorismo.

Así, en los hechos, la brecha con los más pobres se incrementó: Octubre-2019 y Junio-2022 dejaron más resentimiento y más racismo. Y esa realidad que lacera al país sigue en el mismo punto: el gobierno cedió para ganar tiempo y otorgó a Iza un trofeo político que aúpa su obsesión de destruir el sistema. Las elites no concluyeron que deben hacerse cargo del cisma con los más pobres porque, de lo contrario, el sistema es inviable. Su desinterés es manifiesto, a pesar de que unos grupos empresariales han hecho suya la lucha contra la desnutrición crónica infantil.

Y las sectas de la sociedad política (en particular correísmo, nebotismo y renegados de la ID, PK e independientes) volvieron a dar pruebas de no querer resolver problemas seculares: se limitan a usar a los pobres y desgastar aún más al sistema, favoreciendo incluso a quien quiere destruir violentamente al país para reinar.

Foto: Presidencia de la República.

6 Comments

  1. POR CARLOS VILLAGÓMEZ

    LA PAZ / 4 de noviembre de 2022 / 02:06

    Estamos aceptando como cosa normal, como una estrategia política lícita, o como si fuera una más de nuestras actividades cotidianas, el sitiar o cercar nuestras ciudades. Convencidos de su efecto político y de su contundencia —recordando con nostalgia revoltosa el sitio de la ciudad de La Paz de 1781—, recreamos en pleno siglo XXI este brutal procedimiento como si fuera moneda corriente. Y los medios de comunicación, prestos a generar rating con las acciones políticas más cavernícolas, se ufanan en ser las cajas de resonancia de tan delicado tema. Y digo brutal procedimiento porque así lo definen militares avezados como el coronel de las Fuerzas Aéreas de EEUU Cedric Leighton. Según Leighton, “sitiar a una ciudad es una táctica militar remota que tiene como máximo exponente mitológico el asedio a la ciudad de Troya. En la Segunda Guerra Mundial, muchos ven en la batalla de Estalingrado un tipo de sitio más moderno. La táctica está diseñada para privar de hambre una ciudad adversaria clave o fortificación importante para así lograr su sumisión. Es muy brutal, pero a menudo muy efectiva”. Y remata su sabiduría bélica diciendo: “un asedio exitoso puede asegurar la victoria en una guerra y una defensa triunfante en contra de un cerco puede cambiar el ímpetu de un conflicto armado”.

    Es decir, todo lo expresado por ese gringo exhuma barbarie y criminalidad denegando ayuda humanitaria o alimentos a la población civil. Pero, entre los procedimientos militares que se implementan durante las guerras entre países, el sitiar o cercar las ciudades es usual porque para la casta militar la medida de la atrocidad impuesta está en directa proporción a lograr el objetivo militar último: ganar la guerra. Apelo a esta jerga militar porque estamos obnubilados y absortos por una práctica política local que para mi persona es, ni más ni menos, un crimen de lesa humanidad. Es más: no deberían ser titulares de prensa ni estar en las notas televisivas más relevantes.

    Según la visión de ciertos estrategas políticos, estamos viviendo un proceso de acumulación de fuerzas, de tensiones y crispamientos que deben resolverse tal como lo dictamina — y sin desvíos posibles— el materialismo histórico y dialéctico: la vía armada, con la que debe desaparecer tu enemigo de clase. Y si a esta lucha de clases sumas una cruzada étnico religiosa, tienes el cóctel perfecto para asemejarte al cerco de la ciudad siria de Madaya de 2016, el cerco militar de 2008 en la ciudad de Culiacán, o a la destrucción sin miramientos de ciudades como Estalingrado, Numancia, Palmira, Varsovia, etc. Todos viejos ejemplos del horror universal que no debemos ni emular ni repetir.

  2. Lasso perdió su gran oportunidad cuando su ex ministra de gobierno, Alexandra Vela le aconsejó sabiamente que aplique la muerte cruzada para tener cierto espacio de acción, lograr más apoyo popular e inclusive ganar de nuevo la presidencia, pero no lo hizo porque tenía y tiene el pecado favorito del abogado del diablo: la vanidad. Esa vanidad que lo volvió miope y lo subió a las nubes luego del encuentro con el presidente de Estados Unidos y que nos llevará al abismo político, económico y social. No es mi deseo ser ave de mal agüero, pero vislumbro un 2023 convulsionado por todos los frentes, comenzando con Iza ( el nuevo dueño del país), pasando por la narcopolitica (ahora, Aleaga condecora a los narcos con la venia de Saquisela), continuando con el hundimiento del IES, el terrorismo, la delincuencia organizada, el destrono de Lasso y el retorno del «eterno presidente».

  3. El pais es inmensamente rico lastimosamente la clase politica quienes se turnan para gobernar y administrar la cosa publica son personajes relacionados a las corporaciones de politicos corruptos, tenemos narco generales el estado esta tomado por oportunistas y arribistas para saquear el pais hoy son mas avezados y creativos por que los organismos de control son complices y son facilmente sobornables miran al don dinero un ejemplo es la asamblea nacional secuestrada por una cloaca o gabilla de delincuentes nunca fueron impugnados por el maximo Consejo Nacional Electoral complices no son el filtro que garantice que los movimientos y partidos politicos escojan a los mejores ciudadanos y no sean de alquiler cada 2 años nos manipulan nosotros votamos pero no elegimos peor seleccionamos ellos lo hacen con la figura de las encuestas pagadas y luego el fraude ekectoral. Estas vivesas criollas se enraizan con el silencio de los intelectuales, colegios de profesionales, obreros trabajadores,sindicalistas, religiosos,banqueros, empresarios emprendedores tanto del sector publico como del privado que se venden por cargos publicos, contratos publicos y en algunos casos por un plato de lentejas .A otros gremios como los transportistas les compran con los subsidios a la gasolina a las llantas a los gremios de la produccion igual. Esa es la verdadera radiografia del retroceso del Ecuador no se gobierna en favor de la gran mayoria de Ecuatorianos sino en funcion de sus familiares, su circulo de amigos sus clanes, caciques y acolitos como los medios de comunicacion pauteros con editoriales al sevicio del que ostenta el poder para seguir con este sistema perverso de robo y estafa insegurudad falta de una planificacion estrategica donde exista un plan o polituca de estado para mejorar la calidad de vida fortaleciendo la institucionalidad y que los organismos de control sean autonomos y no estorcionadores, dotar de infraestructura vial de servicios de salud educacion para reducur la pobreza pero esta elite dominante no le interesa porque saben que un pueblo pensante y con capacidad de analisis no ocuparian ninguna dignidad.Mientras tanto el Ecuador sigue de constitucion en constitucion ya hemos tenido mas de veinte y de consulta en consulta popular cada gobierno ha realizado una o dos eso nos da mas de 10 plebisitos desde que la dictadura entrego el pider a la democracia deberimos ser un pais del primer mundo pero seguimos debatiendo la inmortalidad del cangrejo inventamos globos de ensayos y siguen con cantos de sirena que son los salvadores de la patria mientras la gente sin trabajo los agricultores sin poder producir el campo y la gente sigue migrando al pais del norte para solventar las necesidades basicas de sus familiares. DESPIERTA ECUADOR NO HAY MAL QUE DURE 100 AÑOS NI CUERPO QUE LO RESISTA.

    • No hay sectores de la población y regiones tradicionalmente marginadas? No hay provincias con 30% de niños con desnutrición crónica?
      no parece discurso; es una realidad que Usted, al parecer, no conoce.

  4. Iza se enorgullece de su gran «logro», según él, haber evitado la venta del Banco del Pacífico gracias a sus paros, el pobre tipo no entiende que desde afuera lo ven a él y sus compadres, la clase política, la asamblea y la justicia de mierda que tenemos y obviamente entienden que con semejante caos e inseguridad jurídica es casi una ruleta rusa invertir aquí. Imagínense, un banco con las cuentas en orden y con sus bóvedas llenas de dólares, ¡no le interesó a NADIE! Y ojo que los izquierdosos decían que el banquero y sus amigos se iban a apropiar del Pacífico a precio de gallina enferma, para variar quedaron como puercos. En Ecuador aparte de un Presidente tenemos alcaldes, prefectos y concejales, ellos también deberían ofrecer sus mejores esfuerzos y planes en coordinación con el gobierno central para luchar contra la pobreza, la inseguridad, dotar de servicios básicos, etc. Desde los municipios, el nivel de gobierno más cercano a la gente tendría que empezar esa lucha contra la pobreza, competencias como la creación de vivienda, acceso universal a servicios básicos, la construcción de escuelas y hospitales, movilidad sostenible, parques y espacios públicos de calidad deberían ser prioritarias en la planificación municipal, ciudades que no tienen agua potable y alcantarillado se lo exigen al Presidente, ¿para qué sirven sus alcaldes y concejales? Más que las élites, que en realidad yo creo que no existe tal cosa en el país, me preocupa que las universidades, los colegios y asociaciones profesionales, salvo honrosas excepciones parecen no tener el más mínimo interés en involucrarse y participar en la búsqueda de soluciones, es más ni siquiera hay una convocatoria para debatir y proponer. Otra tara en nuestra región, en mi opinión, es que muchos quieren un nivel de vida de país desarrollado pero sin el esfuerzo y sacrificio que en su momento hicieron esos países, la gran mayoría de la izquierda ecuatoriana se opone y desprecia a la inversión privada, al empresario, al emprendedor, al industrial, ni se diga a la banca, ¿sabrán que los países que ahora son ricos y desarrollados primero tuvieron que crear un robusto aparato productivo y financiero, atrajeron y fomentaron la inversión extranjera con reglas claras e incentivos? Me parece perfecto que haya un Estado que controle, regule e impida abusos, pero lo que aquí sobra es gente que no hace y no deja hacer, son campeones para oponerse, boicotear, destruír y bloquear, no hay la más mínima voluntad de llegar ni siquiera a acuerdos mínimos sobre temas urgentes y vitales, desgraciadamente desde la política, gracias a gente como Iza, Correa, Nebot y sus acólitos, se ha instalado y normalizado una cultura de mezquindad, violencia y destrucción.

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